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URGENTE

El jurado declara culpable de asesinato con alevosía al hombre que mató a dos agentes rurales en Lleida

Las acusaciones reclaman 51 años de cárcel para el autor del crimen

El Periódico

El homicida confeso en el lugar de los hechos, durante la reconstrucción.

El homicida confeso en el lugar de los hechos, durante la reconstrucción. / RAMON GABRIEL

El jurado ha declarado culpable de asesinato con alevosía a Ismael Rodríguez, el cazador que mató a dos agentes rurales en un coto de caza en Aspa (Lleida), según informa la agencia ACN. Los miembros del jurado han tenido en cuenta el atenuante de confesión, ya que fue el mismo asesino el que alertó a los servicios de emergencia de lo ocurrido.

El abogado de las familias de los agentes rurales, Pau Simarro, el de la acusación popular, Albert Requena, que representa a la Asociación Profesional de Agentes Rurales y a la Asociación Española de Agentes Forestales (Aeafma), y el de la Federación Catalana de Caza y la Oficina Nacional de la Caza, Santiago Ballesteros, piden 51 años de prisión para el cazador por delitos de asesinato, atentado contra la autoridad, tenencia ilícita de armas y contra la fauna y flora, y la Generalitat y la Fiscalía reclaman 48 años.

Las diferencias entre las acusaciones y la Generalitat y la Fiscalía obedecen a que los primeros no tienen en cuenta el atenuante de confesión, argumentando que el cazador confesó forzado por sus compañeros de montería, y la fiscal y el letrado de la Generalitat sí creen que se puede aplicarse el atenuante, y a que por el delito contra la fauna y la flora, Fiscalía y Generalitat reclaman multa.

La letrada de la defensa, Montse Torres, por su parte, defendió que su cliente cometió delito de homicidio y no asesinato, y pidió al jurado tener en cuenta que tiene dificultades para controlar sus impulsos a consecuencia de las secuelas de no haberse tratado de su epilepsia.

Última palabra

Tras las conclusiones finales el acusado hizo uso de su última palabra para pedir perdón a la familia: "Lo siento, perdonadme. Ya sé que es imperdonable". El acusado leyó una carta en la que relató que ha pensado más de una vez en suicidarse pero que hacerlo "no devolvería la vida" a los agentes rurales.

"Ese día mi cabeza no funcionó bien, y mi cuerpo actuó involuntariamente", insistió en la carta en la que pidió perdón más de diez veces. "Llevo mucho tiempo llevando esta carga de saber que he destrozado a muchas familias y haberle arrebatado el padre a estas dos criaturas inocentes", alegó.