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Puntos negros de la ley del juego: niños que apuestan y espots con famosos

El sector pide restringir a los adolescentes el acceso a videojuegos o aplicaciones adictivas que también permiten apuestas

El Gobierno tiene pendiente impedir a personajes populares anunciar casinos online y emitir spots en horario infantil desde el 2011

Patricia Martín

Sala de apuestas en el interior de un bingo en el centro de Madrid. 

Sala de apuestas en el interior de un bingo en el centro de Madrid.  / JOSÉ LUIS ROCA

La legislación del juego en España, que ha permitido que las casas de apuestas se hayan multiplicado en muchas comunidades autónomas y anuncios tan controvertidos y criticados como el de Carlos Sobera donde se repite machaconamente “apuesta, apuesta, apuesta”, tiene, al menos, tres agujeros negros o vacíos legales: no se ha aprobado el reglamento destinado a limitar la publicidad; no impide el acceso de los menores a ciertos tipos de juegos adictivos y favorece que los operadores veten a los jugadores que ganan de forma masiva. Los casinos y empresas similares prefieren a los perdedores.

La llamada ley de regulación del juego se gestó en el 2011, en la última etapa del 'gobierno Zapatero' pero entró en vigor y ha sido desarrollada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, integrado por Rafael Catalá, que trabajó para uno de los gigantes del sector, Codere, empresa que a su vez fue asesorada por el despacho que fundó Cristobal Montoro, quien en el 2018 rebajó del 25% al 20% el impuesto de actividades a los operadores online.

En la gestación de la ley, según fuentes de la negociación, hubo importantes “presiones” por parte de los lobbys, teniendo en cuenta que hasta ese momento las casas de apuestas por internet era alegales en España, pero sí operaban consorcios internacionales que no tributaban y hacían una competencia desleal al juego presencial.

La ludopatía

En este escenario, el resultado final de la ley depende de quien lo juzgue. Según el profesor universitario experto en adicción al juego Mariano Choliz es una legislación “más favorable a las empresas que al ciudadano”, ya que regula una actividad con riesgo para la salud, la ludopatía. En su opinión, para prevenir este problema, “debería reducirse la oferta y ser más estricto a la hora de acreditar” quien es el jugador. “Nuestro país es uno de los que tiene más oferta y más fácil acceso”, concluye.

Si bien, según la percepción de Alex Barbarà, consultor legal y especialista en los eSports, es una legislación “equilibrada”, con elementos “garantistas” para los usuarios pero también “beneficiosos” para la industria. No en vano la portavoz socialista Gloria Rivero destacó, en el debate de aprobación final de la norma, que esta constituiría “un positivo impulso al sector empresarial”, que dispondría “de una oferta competitiva de servicios”.

Algunas de sus disposiciones legales, como la gestión del alta de jugadores o la limitación de la cantidad que se puede apostar está siendo copiada por Gran Bretaña y ha servido de modelo a países como Colombia, según Mikel López, presidente de Jdigital, asociación de operadores digitales.

Sala de apuestas en Madrid / JOSÉ LUIS ROCA

Se cambió el concurso por autorizaciones administrativas

Y eso que se aprobó en un tiempo récord, tan solo tres meses después de iniciar su andadura, y fue apoyada por casi todos los partidos. En la tramitación parlamentaria, el PP, que acusó al Gobierno socialista de acelerar la tramitación para “hacer caja”, se empeñó en cambiar el sistema de concurso de licencias diseñado por Zapatero por autorizaciones administrativas, en su opinión “más flexibles y competitivas”. En la práctica, según Barbará, esto ha supuesto que los permisos sean “ilimitados y perpetuos”, en un proceso, en su opinión, bastante “opaco puesto no se sabe qué valora la administración o no a la hora de autorizar a un operador”.

Por el contrario, el presidente de Jdigital se queja de que el sistema de licencias singulares, para cada juego en concreto, es “extremadamente limitante” y coarta la actividad ante cada innovación.

La necesidad de regular la publicidad

En lo que coinciden especialistas, industria y asociaciones de ludópatas es en la necesidad de que el Gobierno apruebe, de una vez por todas, el reglamento sobre la publicidad. En un principio se permitió al juego online anunciarse para que comiera el terreno a las páginas web alegales y sin controles. Si bien, con el paso de los años todos los actores coinciden que hay que poner límites, dado la posibilidad de ludopatía. Según la macroencuesta Edades 2017-2018, el 3,5% de la población, es decir, 1,6 millones de personas han jugado el último año, ocho puntos más que en el 2015-2016.

El PSOE se ha comprometido a impedir anuncios de famosos 

En este contexto de crecimiento, el PP elaboró dos borradores para limitar la publicidad y el Ejecutivo actual también está en ello, ultimando la redacción de un real decreto. De hecho, Pedro Sánchez se comprometió con Podemos, en el pacto presupuestario, a regular los anuncios de forma similar al tabaco, prohibirlos en horario infantil, acontecimientos deportivos y que no sean protagonizados por famosos.

La ley se incumple y los menores pueden jugar

Más peliagudo es el asunto de los menores. La ley prohíbe tajantemente su acceso, pero “se incumple”  en diversas situaciones, según denuncian los expertos en adicciones como Juan Lamas, director técnico de Federación de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar). Como ejemplo, un reciente estudio de la OCU destapó, supuestamente con casos reales, la facilidad de acceso de adolescentes a algunos locales de apuestas. Sin embargo, el sector niega categóricamente que se permita a los niños jugar y apunta que el problema está en el ‘gambling’ no regulado, esos videojuegos o aplicaciones en móviles y redes sociales donde el acceso es libre, pese a que se puede gastar dinero a fondo perdido y también son adictivos. No están bajo el paraguas legal porque en muchas ocasiones no se usa dinero en metálico, sino objetos que los jugadores consiguen y que después venden por dinero real a otros usuarios. Pero la facturación sí es que es contante y sonante. El juego online reglado ganó en el 2017 560 millones de euros y el de los videojuegos por internet 474 millones.

La industria del juego, pide regular los videojuegos y aplicaciones de apuestas

Según tanto Cejuego, asociación de empresas del juego presencial, como Jdigital, habría que regular este tipo de entretenimientos igual que sucedió en el 2011 con el juego online si se quiere, de forma taxativa, impedir el acceso a menores.

El veto a los jugadores profesionales

Por último, está el asunto de los jugadores que ganan cantidades cuantiosas y quieren hacer de las apuestas su profesión. Según Alex Barberá las casas de apuestas online “banean a los jugadores por el simple hecho de ganar, algo que va en contra de toda lógica”. Miguel Figueres, un ingeniero y profesor universitario, que ha desarrollado un método matemático que predice la probabilidad de un resultado, es uno de los perjudicados. Relata que en un año apostó 400 euros y ganó 8.000 y, desde entonces, está vetado en casi todos los casinos online. Por ello, inició una recogida de firmas para denunciar este problema así como que las casas de apuestas cambien la cuota, es decir el dinero que pagan si se gana, antes del abono. Asimismo, ha demandado a un par de operadores online.

A este respecto, el director general de Cejuego, Alejandro Landaluce, aduce que la gente tiene que “entender” que las casas de apuestas son “como compañías de seguros, que calculan su riesgo para ver qué apuestas aceptan y qué no” y que es completamente “legal” cambiar la cuota puesto que “los riesgos van cambiando” según las circunstancias.

Catalunya, la comunidad con una legislación más severa contra las casas de apuestas

El llamado juego presencial, excepto Loterías y la ONCE, está regulado en España por las Comunidades Autónomas, lo que ha provocado, entre otros motivos, una gran disparidad en el número de casas de apuestas entre unas regiones y otras, que no sólo se explica por el volumen de población. Así, Andalucía lidera el ranking, con 743 salones de azar, seguida por Madrid, con 385, y Valencia, con 334, pero en Catalunya, también densamente poblada, sólo hay 127. El motivo es que es la autonomía con una legislación más severa: entre un salón de juego y otro debe haber un kilómetro de distancia. Así, en los últimos cuatro años sólo se ha abierto un local mientras que en Madrid se han inaugurado 106 y en Murcia 121.

Y es que ni Madrid, ni Asturias ni Extremadura disponen de legislación al respecto, mientras que en el resto de comunidades las distancias entre unos locales y otros oscilan entre los 100 y los 800 metros. Eso ha provocado que en la capital de España en una misma calle puedan concentrarse varios locales, incluido en las proximidades de colegios, lo que ha generado rechazo y alarma entre colectivos vecinales.

La industria es consciente de la problemática y por eso, según el director general de Cejuego, Alejandro Landaluce, no tiene inconveniente en que se espacien los salones entre sí, algo que también apoya el Gobiernoque está trabajando con las comunidades para intentar encontrar un punto de encuentro y que se apruebe una legislación uniforme.