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RETRATO DE UN CHULO ESPAÑOL

Mabel Lozano: "Ocho millones de españoles se han ido de putas"

"Mucha gente de traje y corbata vive del coño de una mujer", sostiene la directora del documental 'El Proxeneta', que se presenta este jueves en el cine Verdi de Barcelona

"Los chicos jóvenes se educan viendo porno duro y creen que la prostitucion es ocio", advierte la exmodelo y actriz

Luis Rendueles

Mabel Lozano, directora del documental El Proxeneta. Paso corto, mala leche. 

Mabel Lozano, directora del documental El Proxeneta. Paso corto, mala leche.  / José Luis Roca

"Todas las mujeres valen para putas. Hasta las feas". Lo dice el que fuera chulo, chulo de putas, y dueño de burdeles durante más de veinte años, un tipo conocido como El Musico que protagoniza el último documental dirigido por Mabel Lozano. La que fuera modelo y actriz con Berlanga y Fernán-Gómez, conductora de varias Nocheviejas en TVE, presenta la película en Barcelona (Cines Verdi, 19.00 horas. Entrada libre) armada con dos verdades como dos puñales: "ocho millones de hombres españoles se han ido de putas" y "mucha gente, no solo los proxenetas, vive en España del coño de una mujer".

"El proxeneta. Paso corto, mala leche" es el primer retrato de un chulo español. Un tipo nacido en Barcelona y crecido en "el ambiente" durante los últimos treinta años. El ambiente son los burdeles, los puticlubs, los macrolocales. El Músico le cuenta a Lozano y a la cámara la transición desde aquellos pequeños lugares con putas españolas, que llegaban a los clubs forzadas por sus macarras, al inmenso negocio internacional que supone la trata de mujeres. "Trajimos 1.117 colombianas, 311 brasileñas, 19 venezolanas..." Habla de ellas casi al peso, como de cabezas de ganado. Asume que fue "un hijo de puta" y admite que no solía usar la violencia física contra "sus" mujeres solo porque "dañaba el producto".

Del orfanato al burdel

Mabel Lozano le deja hablar mientras recorren el orfanato catalán donde se crió y algunos de los escenarios de su vida. Los años como tratante de mujeres. Tuvo diez u once grandes burdeles por España, con 100 o 200 mujeres explotadas dentro de cada uno. "Una mala noche una mujer podía hacer 500 euros. Si había cien mujeres en el local, ganábamos 50.000 euros en una noche. Todo, dinero negro".

  

El Músico fue uno de los pocos proxenetas detenidos y condenados en España. Pasó por la cárcel ("allí estamos bien vistos") y se enamoró de una de las mujeres de sus clubs. Se retiró. Lozano tiene claro que "aunque sean macarras y garrulos, los proxenetas son personas carismáticas, tienen una gran capacidad de seducción. Hacen muy bien su trabajo".

En Bellvei, en Tarragona, el burdel estaba tan integrado en el pueblo que patrocinó el equipo de fútbol infantil

Lozano eligió hacer cine social y en 2005 su vida cambió cuando conoció a Irina, una joven rusa que fue prostituidaesclavizada y vendida por 3.000 euros en España. "Yo  pensaba que todo esto era como un secreto, que muy poca gente conocía la trata de mujeres que había en España". España, donde hasta 2010 la trata de mujeres no fue considerada delito. Un país con unos 1.600 burdeles censados por la policía, un negocio de unos 5 millones de euros al día y en el que malviven unas 400.000 mujeres. Una industria de consumo de carne a la que acuden, según Lozano, "unos ocho millones de hombres españoles que han ido de putas alguna vez. El 39 por ciento de los hombres van o han ido a putas", subraya.

Irse de putas es tan normal que la película incluye el caso de uno de los locales en los que tuvo parte El Músico, el Club Estal, en la localidad de Bellvei (Tarragona). El burdel estaba tan integrado que llegó a anunciarse en los chándals y sudaderas del equipo de fútbol de los niños del pueblo. El alcalde, entonces de Convergència i Unió, defendió al club (de putas) y al de fútbol.

El tabú de los clientes

Los clientes son otro tabú en el asunto de la prostitución. Con un dato alarmante, cada vez son más jóvenes. "Los chicos creen que es divertida, que es algo de ocio. Se van de putas como hacen botellón".  Lozano advierte que "antes el porno solo se veía en Canal Plus y con barritas codificadas. Ahora, el porno se ha democratizado y un chaval con 11 años ya está viendo porno duro, con violencia, sumisión, machismo... Se van educando en sexualidad a través del porno. Acaban bebiendo de las mismas aguas que la trata de mujeres". La película narra como los jefes de los negocios sexuales han ido captando a clientes más jóvenes haciendo fiestas para ellos con disc jockeys y sorteos de "un polvo gratis".

"Antes el porno solo se veía en Canal Plus y con barritas codificadas. Ahora se ha democratizado y un chaval de 11 años ya está viendo porno duro"

Mabel Lozano

Directora del autor de la cita

Quizá por eso, otro de sus documentales: "Chicas nuevas, 24 horas", donde da voz a las víctimas, se proyecta en algunos institutos desde hace tres años. "Los chavales alucinan cuando la ven y escuchan a las víctimas, esas mujeres esclavizadas aquí, al lado de sus casas. Nadie les habla de eso. Lo primero que te preguntan es: si detrás de las prostitutas hay esclavitud, ¿por qué no se cierran esos locales?"

Lozano da algunas respuestas en su documental, en el que habla de "parásitos de la prostitución". Y no se refiere, o no solo, a los proxenetas. El Músico habla de notarios, taxistas, concejales, periódicos, emisoras de radio, alcaldes... "Dice que ellos vivieron del coño de una mujer, pero muchos hombres con carreras, con familias, cultos, finos, de traje y corbata también viven del coño de una mujer", denuncia Lozano. "Hay un entramado económico enorme detrás de la prostitución. Es el segundo negocio ilícito que más pasta genera en el mundo". En España, cuando se decidió en 2014 incluirla en la riqueza nacional medida por el Instituto Nacional de Estadística se descubrió que la prostitución representa el 3 por ciento del PIB, el doble que la investigación y el desarrollo.

"A los hombres os cuesta salir de la manada"

Mabel Lozano es feminista y abolicionista. Defiende perseguir al proxeneta, al chulo. Y defiende el modelo "nórdico". "Hay que luchar contra la mafia y los verdugos mediante leyes y policias. Y luego luchar contra la demanda, hacer que baje mediante la educación". Rechaza viejos argumentos en favor de mantener los burdeles y la explotación: si se cierran los burdeles aumentaría la violencia sexual, si los de La Manada hubiesen vuelto a ir de putas no habrían violado... Lozano responde: "fíjate lo que dice eso de vosotros, los hombres. Que saldríais a matar si no hubiera mujeres esclavizadas... Yo no lo veo así, yo adoro a los hombres: tuve un padre, tengo un marido, tengo un hijo...

Mabel Lozano, fotografiada para una entrevista con este diario, en Madrid. / JOSÉ LUIS ROCA

Lozano sí hace un reproche a los varones españoles. "Los que van a putas son una minoría, importante pero minoría. El resto, no levantais la voz, no lo denunciais. No señaláis, no sois agentes activos. Cuando a un hombre le ofrecen irse de putas, pone excusas, casi se disculpa ante los otros... A los hombres os cuesta saliros de la manada".

"El sistema sigue girando y pide carne fresca, nueva, cada día. Para mantenerlo, no sacrificamos a nuestras hijas, lo que hacemos es sacrificar a las hijas de los más pobres del mundo", explica Lozano. El rostro de la prostitución en España es el de una mujer inmigrante, guapa, cada vez más joven, algunas apenas recién salidas de la adolescencia. Y su vida como esclavas tiene fecha de caducidad. "Duran tres años", explica 'El Músico' en el documental. El primero dan mucho dinero, durante el segundo ya están hastiadas y el tercero, exprimidas, engañadas, enganchadas al alcohol o la droga, con deudas infladas, acaban en otros locales de tercera o en la calle. "Richard Gere existe; Pretty Woman, no", concluye Lozano.

Temas: Prostitución