13 ago 2020

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oficina antibusos cuestionada

Otro cura de la comisión antipederastia "echó tierra" sobre una denuncia de abusos en el País Vasco

Una familia denuncia que Silverio Nieto, el director de los servicios jurídicos de la Conferencia Episcopal, le "sometió a un proceso lleno de trampas"

El padre de Asier, el alumno denunciante del colegio Gaztelueta, considera "una ofensa" la presencia de este sacerdote con pasado de policía

Guillem Sànchez

Silverio Nieto, durante la lectura hoy de un comunicado sobre la investigacion por parte del juzgado de instruccion 21 de Madrid de un sacerdote madrileño como presunto autor de un delito de pederastia.

Silverio Nieto, durante la lectura hoy de un comunicado sobre la investigacion por parte del juzgado de instruccion 21 de Madrid de un sacerdote madrileño como presunto autor de un delito de pederastia. / EFE / JUANJO MARTÍN

La comisión antipederastia creada por la Conferencia Episcopal Española (CEE) suma otra figura relevante que desconcierta a las víctimas de abusos sexuales cometidos por pederastas religiosos. Tras conocerse este pasado martes que su presidente será Juan Antonio Menéndez Fernándezacusado de ocultación por exalumnos del caso de La Bañeza, el nombre de Silverio Nieto ha indignado ahora a Juan Cuatrecasas, el padre de un alumno abusado por un numerario del Opus Dei en el colegio Gaztelueta (Vizcaya).

Antes de que se presentara una denuncia contra este profesor -José María Martínez Sanz- Silverio Nieto citó a la familia Cuatrecasas presentándose como un emisario de la CEE cuya misión era trasladarles "todo el afecto del Papa Francisco". Pero acabó siendo otra cosa: un enredo que formaba parte -veladamente- de la investigación interna que la iglesia había activado para aclarar los hechos relatados por Asier (nombre ficticio), el hijo de Cuatrecasas. Un proceso canónico que se gestionó y archivó de forma "negligente", explica a EL PERIÓDICO.

Este diario también ha preguntado a la Conferencia Episcopal Española si el sacerdote Silverio Nieto forma parte de la comisión antipederastia. Pero el organismo solo ha accedido a confirmar que Nieto es el director del Servicio Jurídico Civil de la CEE, un organismo que participa en la oficina creada para preparar la reunión del mes de febrero convocada por el Papa Francisco y a la que ha citado a los presidentes de todas las conferencias episcopales con el objetivo de tratar la epidemia de abusos sexuales que salpican al Vaticano. A pesar de la negativa de la CEE de confirmar o desmentir si Nieto integrará físicamente la comisión antipederastia, no cabe ninguna duda de que el organismo que él dirige sí jugará un papel decisivo. Y a juzgar por la relevancia que asumió en el caso Gaztelueta, no será menor.

El caso Gaztelueta

Cuando tenía 14 años, en el año 2011, Asier explicó a su padre, Juan Cuatrecasas, que dos años antes, cuando tenía 12, fue víctima de abusos sexuales por parte del profesor de Religión José María Martínez Sanz. El docente también era el preceptor de Asier -una figura adulta de referencia- y, valiéndose de esa autoridad, lo sacaba de clase y lo encerraba en su despacho. "Allí dentro lo sentaba en su regazo, le mostraba fotografías de mujeres desnudas y le desabrochaba la camisa", según la primera versión que dio Asier de lo sucedido. Con el paso del tiempo, no obstante, el chico "se sintió capaz de contar más que lo había callado de entrada". Hasta que, al cumplir los 18 años, presentó una denuncia que ha cristalizado en un juicio por los "delitos de agresión, abusos sexuales y contra la integridad moral". Este colegio ha creado una web para dar su versión de los hechos 'Casogaztelueta.com'.

El proceso canónico que -aparentemente- lideró Silverio Nieto fue anterior al juicio que se ha celebrado estos días y se abrió por orden del Vaticano, que activó a la Congregación de la Doctrina de la Fe, después de que Cuatrecasas enviara al Papa Francisco una carta. Tras aquella misiva, Nieto citó a la familia Cuatrecasas a la reunión que únicamente debía servir para trasladarles el afecto del Papa Francisco. Por ese motivo, "insistió en que no sería necesaria la presencia de la abogada de la familia", subraya Cuatrecasas.

Al encuentro asistieron también el sacerdote Rafael Felipe, juez eclesiástico, Asier y la mujer de Cuatrecasas. "Duró casi tres horas y Silverio se mostró al principio cercano y dicharachero. Pero después convirtió aquella reunión en un interrogatorio". "Quería saber cosas como si la ventana del despacho en el que Asier aseguraba haber sufrido los abusos tenía o no persiana". 

Al día siguiente, la madre de Asier buscó en internet el nombre de 'Silverio Nieto'. Encontró un artículo publicado por El Confidencial en el que se glosaba la figura del sacerdote y cuyo contenido, publicado en el 2013, fuentes de la Conferencia Episcopal Española tampoco han querido confirmar ni desmentir. La noticia explica que Nieto es un cura de vocación tardía con pasado de policía nacional y juez. Tras ser ordenado, gravitó cerca del Opus Dei y se convirtió en confesor áulico del exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz.

"Una ofensa para las víctimas"

Cuatrecasas no tiene ninguna duda de que, a pesar de que Nieto jamás se lo transmitió explícitamente, él llevó el peso de la investigación interna del caso Gaztelueta. Pocos meses después de aquella reunión, la familia fue informada por el vicario de Bilbao de que su caso había quedado archivado. El mismo en el que la justicia española ha visto indicios que han requerido juzgarlo. "Se nos sometió a un proceso lleno de trampas, con mala fe, que nunca quiso investigar nada", concluye.

También Cuatrecasas, de la misma forma que Francisco Javier con el presidente Menéndez Fernández, considera que la presencia de Silverio Nieto en la comisión antipederastia es una "ofensa" para las víctimas y "también a los principios de la religión católica".