Ir a contenido

SEGURIDAD VIAL

Un inicio de agosto trágico redobla la alarma por las muertes de tráfico en Catalunya

17 personas han fallecido en los 13 primeros días del mes frente a las 2 registradas en el 2017

El director de Trànsit promete más vigilancia frente al aumento de víctimas del 35% en lo que va de año

Manuel Vilaseró

Los dos camiones implicados en el accidente de la Ribera dOndara.

Los dos camiones implicados en el accidente de la Ribera dOndara. / SALVADOR MIRET (ACN)

El aumento de muertes al volante que viene produciéndose en Catalunya desde el 2015 no hace más que agravarse. Un negro inicio de agosto, con 17 fallecidos en tan solo 13 días, ha redoblado la alarma que había despertado la cuesta abajo por la que se está despeñando la seguridad vial catalana desde hace un tiempo. En lo que va de año las muertes han aumentado un 35%.

 El último siniestro mortal se ha producido la madrugada de este lunes por el choque entre tres vehículos en la autovía A-2 a su paso por Ribera d’Ondara (Segarra). Un camión estaba parado en el arcén por una avería y una furgoneta de mantenimiento ha acudido para repararlo cuando otro camión ha colisionado contra ellos y ha provocado el fallecimiento de dos personas. Una tercera ha resultado herida menos grave.

Unas horas antes, la madrugada del domingo, tres jóvenes fallecieron y otros dos resultaron heridos, uno de ellos grave, al salirse de la vía el vehículo con el que circulaban por la C-12, a la altura de Balaguer (Lleida). El balance negro del fin de semana se ha completado con la muerte de una persona la tarde del domingo como consecuencia de un choque entre tres vehículos en la carretera C-14 a la altura de Bassella (Lleida).

1,3 muertes al día 

Así podríamos seguir hasta contabilizar los 17 fallecidos en solo 13 jornadas, lo que arroja una media de 1,3 muertos al día. Un triste récord que a buen seguro no se trasladará al conjunto del año porque de hacerlo multiplicaría casi por tres la siniestralidad anual de las carreteras catalanas. 

¿Qué está pasando? En las medidas que ha anunciado el director del Servei Catalá de Trànsit (SCT), Juli Gendrau, puede hallarse quizás alguna pista.

“El fin de semana ha sido nefasto. La últimas horas han sido malísimas. Seremos el máximo de contundentes e implacables. Estamos intensificando la presencia en las carreteras, con más controles y sanciones”, ha explicado en declaraciones a ACN.

Si hay que aumentar la presencia policial es que quizás se había bajado la guardia en este terreno y en el de los controles y sanciones en la carretera.

Emergencia viaria

Gendrau ya había alertado que la situación era de “emergencia viaria” después que el primer semestre se cerrara con un balance nefasto. Luego, julio no fue un mal mes. Las víctimas mortales bajaron de 27 a 20, pero el inicio de agosto está siendo terrorífico. Hay que tener en cuenta que en los doce primeros días del mismo mes del año pasado se produjeron solo dos muertes por las 17 de este.

Un análisis de los accidentes registrados llevaron entonces al responsable de Trànsit a destacar que la siniestralidad se había disparado un 90% en los días festivos.

La relajación de los momentos de ocio y festivos acaba produciendo distracciones, exceso de velocidad y confianzas que acaban provocando víctimas mortales” ha recordado este lunes, aunque ha advertido que “no sólo aumentan las víctimas mortales entre los jóvenes”. “También en la franja de 35-40 años y entre los 50-55 años. Aquí está donde tenemos el grueso mayor de víctimas mortales. Apelamos a la responsabilidad de la gente, que al último momento es quien asume la responsabilidad de coger el vehículo cuando no toca o de distraerse con el móvil. Uno de cada cuatro accidentes se debe a las distracciones”, ha explicado Gendrau en declaraciones a RAC1.

El caso es que en el resto de España éste fenómeno no se está dando. Hasta el pasado domingo 12 de agosto el número muertes había crecido en España en 8 respecto al mismo periodo del año anterior, pero si se restan las producidas en Catalunya el resultado es muy diferente. En el resto de España el número de fallecidos ha bajado en 25, un descenso de casi el 4% sobre el 2017.