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PRÁCTICAS TURÍSTICAS

València restringirá los pisos turísticos a los bajos y a las primeras alturas

La futura ley autonómica da más poder a los ayuntamientos y el de la capital lo usará para limitar el mercado

El consistorio estudia si se puede aplicar el criterio retroactivamente, lo que afectaría al 65% de la oferta actual

Nacho Herrero

Pisos turísticos en el barrio de El Carmen, una de las zonas de València con mayor oferta de estas viviendas

Pisos turísticos en el barrio de El Carmen, una de las zonas de València con mayor oferta de estas viviendas / Miguel Lorenzo

"Recuperar el control". Ese es el objetivo que, según expresó hace unos días Sandra Gómez, concejala de desarrollo económico y turístico del Ayuntamiento de València, llevó al consistorio a presentar una enmienda a la nueva ley autonómica de turismo que les permitirá restringir los pisos turísticos a los bajos de los edificios y a las primeras alturas de los mismos.

La comisión parlamentaria de Les Corts valencianas aprobó este martes una modificación del texto, que se llevará al pleno en un par de semanas para su visto bueno definitivo, en el sentido que pedía el consistorio de la capital de dar mayor autonomía a los ayuntamientos para que puedan regular un sector en auge.

A partir de su aprobación, hará falta un permiso municipal antes de poder inscribir la vivienda en el registro autonómico. En el caso del de València, el gobierno tripartito ha anunciado que para concederlo se remitirá al PGOU de 1998 que restringe el alquiler a esas dos opciones de bajo o primera altura lo que supondría un freno evidente al imparable crecimiento que ha experimentado el sector en los dos últimos años.

Cláusulas en el PGOU

Además, el consistorio realizará una consulta a la Abogacía de la Generalitat para ver si puede aplicar retroactivamente ese criterio a las viviendas ya registradas, lo que podría dejar fuera de ordenación a cerca del 65% de las actualmente inscritas. También se estudia introducir cláusulas específicas en el PGOU para los barrios más afectados, como pueden ser El Carmen o Russafa en el centro de la ciudad o El Cabanyal cerca de la playa.

"Se ha acabado comprar pisos para hacer negocio. Se ha acabado hacer negocio con viviendas que deben cumplir un uso residencial y no lucrativo", sentenció Gómez. La enmienda salió del consistorio con el apoyo de Compromís, PSPV y ‘València en Comú’ por lo que tenía encarrilado el apoyo mayoritario en la comisión de este martes y lo tiene para la aprobación definitiva en el pleno.

Según el último informe encargado por el Ayuntamiento de València el pasado verano, la ciudad tenía 4.714 viviendas turísticas registradas pero entre los nuevos pisos dedicados a este fin y los que lo hacen de manera ilegal la cifra podría rozar ya la de siete mil pisos.

Protestas por tibia, demandas por excesiva

La asociación Viutur, que reúne a algunos propietarios y gestores ha anunciado que “la batalla judicial está asegurada”. “Exigir la compatibilidad urbanística por parte de los ayuntamientos (léase Ayuntamiento de Valencia) distinta a la de cualquier otra vivienda no sería más que una forma de intentar legitimar a la administración local para introducir trabas y prohibiciones injustificadas que vulneraría entre otras la Directiva europea de servicios", señala la asociación.

Pero, a las puertas de Les Corts, la red 'Entre Barris' ha realizado una protesta contra la tibieza de la norma y ha asegurado que la ley "va a tener consecuencias negativas en el acceso y el mantenimiento en las viviendas de muchos vecinos" de València "al dejar pasar la ocasión de regular de forma sustantiva los establecimientos turísticos".

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