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REIVINDICACIÓN HISTÓRICA

Tres entidades reclaman intérpretes de signos en todas las horas de clase

Aseguran que la Generalitat no atiende su demanda pese a que la ley le obliga a hacerlo

Amenazan con acudir a los tribunales si Ensenyament no habilita más personal

Teresa Pérez

Gonzalo Nogales, a la izquierda, y Josué Montano, este martes en Barcelona.

Gonzalo Nogales, a la izquierda, y Josué Montano, este martes en Barcelona. / LUAY ALBASHA

La última oportunidad. Esta ha sido la advertencia que han lanzado a la Generalitat este martes tres entidades catalanas que agrupan a personas sordas. Piden que les garanticen la presencia de intérpretes de signos en las aulas durante todas las horas lectivas, tal y como establece la legislación. Durante dos años han presentado "infinitas" reclamaciones, pero la Administración no ha escuchado sus demandas. Por ello, estos colectivos han presentado este martes una reclamación administrativa contra la Conselleria d'Ensenyament y si no obtienen respuesta acudirán a los tribunales.

Las tres entidades, la Federació de Persones Sordes de Catalunya (Fesoca), la Associació Volem Signar i Escoltar y la Associació de Pares de Nens Sords de Catalunya (Apansce) han denunciado que cerca de 2.000 menores sordos no tienen ningún tipo de ayuda en las aulas que garantice una educación bilingüe (lengua de signos y otra oral). La carencia de centros educativos y de intérpretes provoca que haya un elevado fracaso escolar, absentismo y que sean excepcionales los casos que tras un esfuerzo titánico puedan llegar a la universidad. "Nos consta que solo han llegado nueve alumnos sordos. Es la discapacidad que menos presencia tiene en los campus", ha explicado Marian González, presidenta de la Associació Volem Signar i Escoltar. 

Tacos en lenguaje de signos

En otras ocasiones, los chavales se ven obligados a cursar estudios donde se les dan más facilidades aunque signifique alejarse de sus preferencias formativas. Esto les ha ocurrido a dos estudiantes de 19 años que están cursando fontanería. "Nos hemos tenido que adaptar a lo que había", han explicado. Josué Montano preferiría haber cursado audiovisuales y Gonzalo Nogales alguna enseñanza relacionada con el deporte.

Ambos se quejan de que están en una situación de "desigualdad" respecto a sus compañeros y de que se pierden "gran parte de la información que dan en clase". La razón es que de las 30 horas lectivas tan solo tienen intérprete 20. En las 10 restantes, estos héroes del esfuerzo hacen lo que pueden y dicen "sufrir bastante". Tània Puig es la voz y los oídos de Josué y Gonzalo y explica que cuando se tiene que ir "los dos dicen ya no se van a enterar de nada", explica.

Pese a la buena voluntad de compañeros y profesores, Josué confirma que el aprendizaje de las materias en las que no cuentan con la ayuda del intérprete les supone más de cuatro horas de trabajo extra. En ausencia de Tània, los profesores intentan que Josué y Gonzalo les lean las explicaciones en los labios "pero es muy difícil porque la gente suele hablar deprisa, vocalizar mal y además, si lleva bigote el profesor, es otra dificultad añadida", apunta Tània. La intérprete señala las dificultades de este trabajo. "Debemos ir con ropa oscura para que contrasten los manos y con prendas lisas para que los alumnos no se distraigan", afirma. La relación con los compañeros "es bastante básica". La comunicación es un freno "sobre todo les interesa saber cómo se dicen los tacos en el lenguaje de los signos", ha comentado Gonzalo en tono socarrón.

Signos, lengua oficial

Leire Lópezabogada que representa a las entidades que agrupan a las personas sordas, ha recordado que "solo 178 alumnos tienen educación bilingüe" y ha denunciado "la pasividad absoluta" de la Administración ante las "infinitas reclamaciones". López ha reconocido que "hay muchos casos en los que los chavales no pueden acudir a clase por falta de intérprete".

González destaca la importancia de este profesional en las aulas, "ya que la lengua de signos es la lengua salvavidas para los niños sordos". La presidenta de la Associació Volem Signar i Escoltar ha reclamado que la lengua de signos, que hablan 25.000 personas, sea oficial igual que el aranés, que practican 6.000 hablantes, y Antonio Martínez, presidente de la Fesoca, ha solicitado que en la preinscripción escolar "se añada una casilla para pedir la enseñanza en lengua de signos catalana".

La reclamación constata la "mínima oferta formativa dirigida a este colectivo" y exige la creación de tres centros nuevos en Tarragona, Lleida y Girona. Los centros que ofrecen escolarización en la modalidad bilingüe están principalmente en la provincia de Barcelona. 

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