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RETOS EDUCATIVOS

Un paso más hacia la escuela inclusiva

Un informe de la Fundació Pere Tarrés propone metodologías de trabajo para parvularios

Expertos abogan por no separar a los niños con necesidades especiales

Beatriz Pérez / Barcelona

Escola Bressol L’Espiga, en Santa Perpètua de la Mogoda (Barcelona).

Escola Bressol L’Espiga, en Santa Perpètua de la Mogoda (Barcelona). / RICARD FADRIQUE

"Los niños deben vivir de manera normalizada la diversidad. Si un compañero tiene algún tipo de discapacidad debe estar con los demás en la escuela ordinaria, siempre que se garantice la atención adecuada", explica Jesús Vilar. Es profesor de la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés de la Universitat Ramon Llull (URL) y uno de los creadores del nuevo informe 'Model d'escola bressol inclusiva', resultado de un año de trabajo de la Fundació Pere Tarrés en colaboración con el Hospital Sant Joan de Déu y la Facultat Blanquerna. 

El informe de la Pere Tarrés pone de manifiesto las actuales dificultades de las escuelas de educación infantil (de 0 a 3 años) en Catalunya para atender a niños con necesidades especiales o con problemas socioeconómicos. Y lo más importante: hace una propuesta de cómo debería ser el parvulario inclusivo en Catalunya, una realidad cada vez más cercana tras la aprobación de Ensenyament del nuevo decreto de escuela inclusiva el pasado enero.

"Queda solo un trámite parlamentario para que entre en vigor pero, tal y como está el Parlament, no sabemos cuándo será", precisa Noemí Santiveri, portavoz de la Plataforma Ciutadana per l'Escola Inclusiva y profesora de Pedagogía Aplicada en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). "Este decreto implica que todos los centros serán inclusivos 'per se'. Todos los niños estarán en escuelas ordinarias, que dispondrán de herramientas para atender a los que tengan dificultades. Los actuales centros de educación especial pasarán a ser centros de referencia", añade. La instauración de este sistema será paulatina y progresiva.

El modelo de parvulario inclusivo que propone la Pere Tarrés nace con la convicción de que el parvulario debe ser para los más pequeños su "primer espacio de inclusión y equidad", según Jesús Vilar. Por su parte, Gisela Riberas, también profesora de educación social de la URL, destaca que este modelo (en el que ella también ha participado) propone que los educadores "trabajen directamente con profesionales sociales y sanitarios del territorio desde la perspectiva de un proyecto común que tenga al niño y a su familia en el centro de la propuesta".

Avances

Alexandra, de 3 años y medio, tiene una enfermedad rara, aún sin nombre, de la que solo hay contabilizados ocho casos en España. Este es el segundo año que acude a la Escola Bressol L'Espiga, en Santa Perpètua de la Mogoda (Barcelona). La niña tiene problemas motrices (no es capaz de andar sola), padece una cardioparía, epilepsia y no habla. 

"Alexandra ha cambiado mucho en su primer año en la escuela. Ha avanzado a pasos agigantados. Cada día entra feliz", explica su madre, Tania Martínez, que dice tener "solo palabras buenas" para este centro. "La niña tiene una persona de apoyo en el aula, que la cuida muy bien. Y sus compañeros también la cuidan; por ejemplo, le dan de comer...", relata Martínez.

Escolarización

En Catalunya, el índice de escolarización en el ciclo de educación infantil, de carácter no obliglatorio, es del 44,2%, contando centros públicos y privados. El porcentaje disminuye en los casos de entornos de bajo nivel educativo o económico. El modelo propuesto por la Fundació Pere Tarrés establece que la educación infantil debe garantizar el derecho de todos los niños a la escolarización. 

Los obstáculos también se incrementan para los infantes con necesidades educativas especiales, ya que, según la fundación, "existe una dificultad real para atender casos de pluridiscapacidad o de enfermedades crónicas". Por eso el modelo que la entidad propone integra tres perspectivas: la sanitaria, la educativa y la psicológica.

Bet Galindo, educadora en las escuelas infantiles de la fundación, define las cuatro características que, a su juicio, deberán tener las futuras escuelas inclusivas. "El niño debe ser el protagonista, la familia debe formar parte de la escuela, los centros deben abrirse a cualquier profesional de la red comunitaria y debe existir una promoción de la salud", afirma. Y recuerda que todo esto no es posible sin políticas económicas.