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El pistolero de Gavà: ¿De veterinario a asesino?

La policía encuentra numerosas armas en la casa del detenido e investigan si actuó con la ayuda de otra persona

Jorge Casas Cordero era un veterinario muy apreciado pero con una particularidad: era muy restrictivo a la hora de sacrificar perros

Antonio Baquero Teresa Pérez

Momento de la detención del presunto autor del tiroteo que ha herido dos policías locales en Gavà. / ACN // MOSSOS D'ESQUADRA

“Busco venganza”. Eso fue lo que Jorge Casas Cordero le contó a los primeros policías que lo detuvieron. ¿Venganza de quién? ¿Venganza por qué? Eso es lo que se preguntan los investigadores de los Mossos d’Esquadra, desconcertados por el perfil del individuo que este jueves hirió con un fusil de asalto a dos policías locales en Gavà. Porque Jorge Casas Cordero no encaja con ningún patrón de los sospechosos habituales: ni antecedentes penales, ni perteneciente a ningún clan de la droga,... El autor del tiroteo de Gavà y principal sospechoso de al menos otros dos asesinatos –el de Mont-Roig del Camp y el de Vilanova i la Geltrú- es un veterinario conocido por su buen trato y un cariño extremo a los animales.

Un veterinario que durante al menos un año trabajó con él en una clínica le recuerda como una persona de “trato fácil, buen profesional, pero con una particularidad: era muy restrictivo a la hora de sacrificar perros, le superaba tener que acabar con la vida de un animal”.

CARIÑO EXTREMO A LOS ANIMALES

En ese cariño a los animales coincide una mujer que durante un año llevó a su perro a la clínica que Jorge Casas Cordero tenía junto a su entonces compañera sentimental, también veterinaria, en la calle Sant Jordi de Corbera de Llobregat. “Era un veterinario muy, muy bueno. A mi perro le salvó la vida. Además, tenía un trato muy, muy cuidadoso con los animales”, relata y recuerda que “sí, parecía un poco especial; comentaba que él se hizo los test de capacidad intelectual y que le habían dictaminado que era superdotado. Insistía mucho en ese tema”.

Sin embargo, la pareja de veterinarios se rompió. Su mujer se fue y se estableció por su cuenta mientras Jorge Casas se quedó con la clínica de Corbera, que cerró al poco tiempo. Desde entonces, le perdieron la pista en el pueblo, pues se mudó a Calafell.

LOS OTROS CRÍMENES

La pregunta que se hacen los mossos es: ¿Qué ha llevado a un veterinario a convertirse en un asesino en serie? Los investigadores tienen bastantes evidencias (sobre todo por la coincidencia de la munición) que apuntan a que Casas fue el autor del asesinato de Miguel Martín Vargas, un camionero de 63 años asesinados de dos tiros dentro de su piso en Miami Platja, en el municipio de Mont-roig del Camp. Investigan también si pudo ser el autor del tiroteo que acabó con la vida de un camarero húngaro en el bar el Sinciat del Vi de Vilanova i la Geltrú.

El camionero de Mont-roig del Camp era el exsuegro de Casas. Se desconoce de momento qué vincula al detenido con el camarero húngaro. El jueves por la tarde, los mossos acudieron a una de las clínicas veterinaria donde trabajaba a buscar material relacionado con el sospechoso. Quizás ahí esté la clave.

LA INVESTIGACIÓN POLICIAL

Esta mañana, la unidad de policía científica de los Mossos aún estaba inspeccionando la vivienda de Jorge Casas en la urbanización La Montaña del Mar de Canyelles (Garraf), en busca de pruebas y se han encontrado mucho desorden, suciedad y armamento, mucho armamento. Finalizado el registro, que ha durado una hora y media aproximadamente, una grúa municipal ha procedido a retirar el vehículo de Casas, un Alfa Romeo, aparcado en una zona de difícil acceso.

La alcaldesa de este municipio, Rosa Huguet, ha explicado que en la zona hay numerosos rastros de sangre, porque el pistolero fue herido por los Mossos durante su huida. Además, la policía catalana está investigando si Casas actuó con ayuda de otra persona, porque, al parecer, hay testimonios que aseguran que un individuo se bajó del vehículo del pistolero cuano este llegó a Canyelles después del tiroteo de Gavà.

Mayra, una vecina del detenido, explica que Casas no es una persona muy sociable y se relacionaba poco con los vecinos de la urbanización, más allá de los saludos de cortesía. "Vivía aquí hace unos dos años, solo y creo que estaba de ocupa", ha dicho.

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