Ir a contenido

EN SEMANA SANTA

Madrid prohibirá circular vehículos de más de 3.500 kilos durante las procesiones

La medida se inscribe en el operativo antiterrorista de las grandes ciudades

En Málaga tampoco podrán circular por el centro los camiones de más de 7.500 kilos

Dispositivo de seguridad en la Cabalgata de Madrid, el pasado enero.

Dispositivo de seguridad en la Cabalgata de Madrid, el pasado enero. / AGUSTIN CATALAN

El Ayuntamiento de Madrid prohibirá circular a vehículos de más de 3.500 kilos en el distrito Centro los días de Semana Santa en los que se vayan a celebrar procesiones, excepto los autobuses de EMT, interurbanos o turísticos, unidades móviles de televisión o vehículos autorizados expresamente por la Policía. La medida se inscribe en el temor a un posible atentado terrorista que rodea las manifestaciones multitudinarias, como las Cabalgatas de Reyes, tras los atentados yihadistas de Niza y Berlín.

Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, habrá restricciones para vehículos de más de 3.500 kilos de masa máxima autorizada este domingo, día 9 (desde las 06.00 hasta las 02.00 horas del 10 de abril); el miércoles 12, el jueves 13 y el viernes 14 (en los tres días desde las 16.00 hasta las 06.00 horas del día siguiente); y el sábado 15 de abril (desde las 14.00 hasta las 23.00 horas).

La Policía Municipal y los Agentes de Movilidad impedirán la circulación a estos vehículos, aunque los que se encuentren dentro del distrito Centro bien estacionados y no circulen a esas horas no serán sancionados. No obstante, los Agentes de la Autoridad indicarán con suficiente antelación a los conductores y titulares de dichos vehículos la obligatoriedad de abandonar inmediatamente el perímetro de seguridad establecido.

En el caso de producirse cualquier tipo de resistencia o desobediencia al cumplimiento de dicho mandato, los conductores o sus acompañantes podrán incurrir en infracciones administrativas o ilícitos penales en su caso, de las que derivarían las pertinentes sanciones o medidas a aplicar conforme a la legislación vigente, advierte el Consistorio.

Con respecto a los vehículos que estuviesen dentro del perímetro de seguridad en los horarios y fechas establecidos, y de los que no fuere posible localizar al conductor o titular del vehículo, a criterio de los agentes actuantes se adoptarán las medidas de seguridad que se consideren oportunas en cada caso concreto.

SIN ACCESO AL CENTRO EN MÁLAGA

También en Málaga, donde la Semana Santa mueve a miles de personas por un número reducido de calles, se han tomado medidas especiales por vez primera en este sentido. Así, se prohíbe el acceso al centro de la ciudad de los camiones que superen los 7.500 kilogramos de peso. La medida estará en vigor desde el Domingo de Ramos a partir de las 16 horas, y se adopta, según han confirmado fuentes policiales, no solo para garantizar y velar por la seguridad en zonas de gran afluencia de público, sino además para evitar que las calles donde sí está permitida la circulación de vehículos no se produzcan embotellamientos y el paso, tanto de coches privados como de vehículos de emergencias y fuerzas de seguridad, sea fluido.

La prohibición no es baladí dada la cercanía del puerto de Málaga con el recorrido oficial por donde discurren los cortejos procesionales, de ahí que se haya buscado un recorrido alternativo para que los vehículos de gran tonelaje puedan acceder al recinto portuario para cargar y descargar mercancía sin atravesar una ciudad repleta de turistas en esta época. 

Fuentes de la Delegación del Gobierno en la ciudad costasoleña han explicado que Málaga inaugurará además un sistema de videovigilancia integrado por 17 cámaras que cubren las principales calles del centro histórico. Asimismo se ha propuesto un cerramiento extraordinario del centro histórico, estableciéndose distintos puntos donde se colocarán impedimentos físicos, como bolardos o maceteros, para evitar y dificultar el paso de vehículos, según informa Julia Camacho.

Las medidas en el resto de las grandes ciudades andaluzas también incluyen numerosas restricciones al tráfico rodado en los cascos históricos, a fin de permitir no solo el paso de las procesiones sino el de las personas que acuden a verlas. Esto obliga a extremar los controles de forma que solo puedan acceder residentes y trabajadores de los cascos históricos, vehículos de carga y descarga y de servicios de emergencias.