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Turistas que echan chispas

Los clientes afectados son trasladados, estupefactos, a localidades como Platja d'Aro y Blanes para poderlos realojar

La mayoría de ellos no se explican cómo ha podido suceder un fraude de esta magnitud en la famosa Costa Brava

Ferran Cosculluela

Un grupo de turistas franceses monta en el autocar que les trasladará a Platja dAro tras tener que abandonar el Marina Sand.

Un grupo de turistas franceses monta en el autocar que les trasladará a Platja dAro tras tener que abandonar el Marina Sand. / FERRAN COSCULLUELA

Si a cualquier viajero ya le cuesta imaginar que un hotel de cuatro estrellas ubicado en un exótico país tropical puede tener la luz y el gas pinchados, imagínense qué cara se les ha quedado a los turistas franceses que en la tarde de este jueves han tenido que ser trasladados del Marina Sand porque el establecimiento de Lloret (junto con otros tres más de la misma cadena) ha estado varios meses pirateando estos suministros a mansalva. Por no pagar, no pagaba ni el agua. Todo un hito en la famosa Costa Brava, que lleva décadas postulándose como uno de los grandes atractivos turísticos de Europa.

“Llegamos el lunes y no funcionaba nada. No iban los ascensores, el aire acondicionado de las habitaciones parecía estropeado y solo nos decían que era una avería y que en unas horas estaría reparada”, explica Gastón Castro, un francés de origen español que reside con su esposa en Delle, junto a la frontera con Suiza.

"Llegamos el lunes y no funcionaba nada. Ni los ascensores ni el aire acondicionado y nos decían que solo era una avería", explica un cliente

No es el único sorprendido en la cola de 70 turistas que esperan subir a dos autocares que les han de llevar a Platja d’Aro para ser realojados. “¿Es bonita Platja d’Aro? ¿Está muy lejos de aquí? ¿Hacia dónde está, hacia La Jonquera o hacia Barcelona?”, preguntan a los periodistas los estupefactos franceses que apenas saben adónde les conducen.

A VUELTAS CON LAS MALETAS

Una falta de información y un sobresalto inesperados que en algunos casos han sorprendido a visitantes que apenas llevaban unas horas en Lloret. “Llegamos ayer y hoy nos dicen que nos trasladaban”, se queja uno de ellos. Pero aunque parezca difícil, todavía hay casos más enrevesados, como algunos turistas que fueron desalojados de los primeros hoteles de la cadena que cerraron la semana pasada (Sun Village y Mediterranean Sand) y hoy han vuelto a ser trasladados del Marina Sand.

“Es la cuarta vez que vengo a Lloret de vacaciones y nunca me había pasado nada semejante. Yo pensaba que Catalunya había mejorado mucho, pero creo que la próxima vez que viaje a España me iré a Andalucía”, afirma Castro, que asegura que muchos franceses del grupo que visitaban por primera vez la Costa Brava no volverán jamás.

Este grupo de turistas sabía desde las 10 de la mañana que iban a ser trasladados por los problemas con el suministro eléctrico. Una mala noticia que la dirección del hotel no había comunicado a todo el mundo. Sobre el mediodía había turistas en la piscina del hotel o que regresaban de la playa y todavía desconocían que sus vacaciones en Lloret se habían acabado. Algunos de ellos se enteraron por los periodistas que les abordaron para pedirles unas declaraciones.

RECOLOCACIÓN DESESPERADA

"Nos llevan a Platja d'Aro ¿Es bonita? ¿Está muy lejos? ¿Está hacia La Jonquera o Barcelona?", pregunta un grupo de franceses mientras espera el autocar

Mientras algunos se daban ese último baño en el hotel, en las oficinas de la agencia Worldtomeet, que es la que ha vendido las estancias a los turistas afectados, echaban humo en un intento titánico para buscar alojamiento a los más de 600 turistas que han de ser realojados antes de las nueve de la mañana del viernes. “Hace una semana que 60 personas de la empresa están trabando en ello, estamos seguros de que lo conseguiremos, pero no todos los clientes podrán permanecer en Lloret y en hoteles de la misma categoría que habían contratado”, explican desde la agencia.

Pero los afectados por los trapicheos del empresario José Luis Velasco Blanco son muchos más que estos desafortunados visitantes. En Lloret es vox pópuli que el hotelero tiene contraídas deudas con un gran número de industriales y proveedores. “Algunos de ellos tendrán que bajar la persiana porque no podrán asumir el agujero que les ha dejado”, comentan.

Un reguero de afectados, con la Seguridad Social, el ayuntamiento, Endesa y Gas Natural a la cabeza, pero entre los que también se incluyen los 130 trabajadores de los cuatro hoteles que han sido clausurados. Hoy han mantenido una reunión con representantes de la empresa en la Inspección de Treball en Girona, en la que se ha llegado a un acuerdo para dar por cerrada la temporada y que los empleados (de los cuales 70 no han cobrado agosto) engrosen desde el sábado las filas del paro.

"Nunca me había pasado nada así. La próxima vez que venga a España creo que iré a Andalucía", afirma un turista afectado

Un acuerdo al que se ha llegado sin la presencia de Velasco, un empresario del que es muy difícil conseguir fotos y al que ni sus propios empleados conocen. Lo explicaba esta tarde una persona que ha tenido tratos profesionales con él. “El pasado mes de julio concertamos una cita en el hotel Marina Sand. Cuando acudí, pregunté por él al recepcionista y me dijo: ‘No sé si está o no, porque no lo he visto nunca y no sé la cara que tiene”. Seguramente ahora ya lo sabe.