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enfermedad infecciosa

España registra los dos primeros casos en Europa de una fiebre hemorrágica mortal

Un hombre murió en Madrid tras la picadura de una garrapata y una enfermera que lo atendió está hospitalizada

La consejería de Sanidad controla a 190 personas que estuvieron en contacto con el fallecido y la enfermera

Manuel Vilaseró

Fachada del hospital Infanta Leonor de Madrid en cuya UCI se contagió la enfermera que ha contraído el virus de Crimea Congo.

Fachada del hospital Infanta Leonor de Madrid en cuya UCI se contagió la enfermera que ha contraído el virus de Crimea Congo. / AGUSTIN CATALAN

El fantasma del brote de ébola que asustó a Madrid en el verano del 2014 ha vuelto por un momento a la capital. La Consejería de Sanidad de esta comunidad ha confirmado los dos primeros casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo detectados en España y en Europa Occidental.  La enfermedad ha causado la muerte del primer afectado y el ingreso en una unidad de aislamiento de una enfermera que lo atendió. Casi 200 personas permenecen bajo seguimiento. El virus que causa la dolencia es muy similar al ébola, pero a diferencia de lo ocurrido entonces, la situación parece bajo control. 

El difunto es un varón de 62 años que falleció el 25 de agosto en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, tras ingresar en un primer momento en la UCI del Infanta Leonor, donde fue atendido por una enfermera que actualmente se encuentra ingresada en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Hospital La Paz-Carlos III, el centro de referencia en enfermedades infecciosas desde la crisis sanitaria del ébola.

Como ocurrió con Teresa Romero, la enfermera que contrajo el ébola, se desconoce cómo se ha producido el contagio, pero en este caso era más fácil, dado que los sanitarios ignoraban que estaban tratando a un enfermo de Crimea-Congo. Un contacto directo con alguno de los fluidos corporales del paciente podría haberlo desencadenado. 

ESTABLE DENTRO DE LA GRAVEDAD

La enfermera, de 50 años, se encuentra estable dentro de la gravedad. La pasada noche experimentó una leve mejoría. Los síntomas que ha desarrollado hasta ahora no revisten una especial gravedad: pequeñas manchitas de hemorragias cutáneas, dolores, cansancio y leve dificultad respiratoria. Lo que alertó a los médicos fue el análisis de sangre, que detectó un nivel muy bajo de plaquetas.

La capacidad para matar de este virus es menor que la del ébola, aunque sigue siendo muy alta, entre el 10% y el 40%. Las vías de transmisión entre humanos son las mismas: los fluidos corporales, especiamente la sangre. 

Todo apunta a que el origen de la enfermedad en el caso del fallecido está en la picadura de una garrapata durante una excusión por una montaña en la provincia de Ávila, en su límite con Cáceres

MEDIDAS PREVENTIVAS

Pocas esperanzas de hallar el origen 

Castilla y León ha empezado con pocas esperanzas la búsqueda del foco de la infección que acabó costándole la vida al excursionista que recorría un monte en Ávila. “Detectar el origen de la enfermedad va a ser muy difícil”, ha reconocido la portavoz del ejecutivo regional, Julia Valdeón. Lo que sí ha recomendado es acudir al centro de salud en caso de detectar presencia de garrapatas en el cuerpo o en la ropa. Durante el 2014 se analizaron en los centros de salud de la comunidad castellana los restos de 1.143 garrapatas y en ninguna de ellas se halló el virus.  

En su primera comparecencia ante los medios, el consejero de Sanidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos, ha explicado que los casos fueron detectados cuando la enfermera ingresó con síntomas similares a los del paciente fallecido. Hasta entonces no se activaron los protocolos de prevención. El fallecido no fue diagnosticado ni se le practicó la autopsia en la semana en la que permaneció ingresaado "porque nunca se habían dado casos en España", según la directora general de Salud Pública de Madrid, Yolanda Fuentes. Cuando llegó al Infanta Leonor, su principal síntoma era un fallo hepático y cuando murió estaba a la espera de recibir un trasplante.

La Consejería de Sanidad está elaborando una lista de las personas que han estado en contacto con los citados pacientes para hacer un seguimiento. De momento se han detectado unas 190 personas, la mayoría personal sanitario. A las que presenten un riesgo más alto se las confinará en el domicilio, desde donde deberán controlar la aparición de síntomas hasta 21 días después de que tuviera lugar el contacto. Por el momento no está previsto el aislamiento hospitalario de ninguno de ellos como se hizo en el caso del ébola. El primer síntoma de alerta es la aparición de una fiebre superior a los 37,5 grados.

RIESGO MÍNIMO

El consejero ha lanzado un "mensaje de tranquilidad" porque "no hay ningún riesgo para la población" y "la situación está controlada". Respecto al foco de la infección, el Ministerio de Sanidad está en contacto con la comunidad de Castilla y León para intentar detectarlo. Según la directora de Salud Pública, el riesgo en este caso también es muy remoto. "Nunca se habían detectado en España garrapatas infectadas con el virus con capacidad para transmitirlo a los seres humanos. Esto es un hito. Un caso excepcional ", ha asegurado.

El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha calificado también de mínimo "el riesgo de un nuevo contagio" porque "el único grupo de riesgo para una transmisión de persona a persona son aquellos que vayan a estar en contacto directo con fluidos o sangre del paciente en estados muy avanzados de la enfermedad, y porque con la enfermera está personal muy especializado". Simón ejerció de portavoz de la comisión de expertos de Sanidad para el ébola después de que la exministra Ana Mato fuera relegada por los fallos de comunicación del inicio de la crisis.