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La posibilidad de crear una nueva especie abre un debate ético

El reto de la tecnología de edición de genes es definir hasta dónde se quiere llegar

ANTONIO MADRIDEJOS / BARCELONA

La edición genética de embriones era hasta hace poco un reto técnico insalvable y por este motivo apenas había motivado controversia. Seguía formando parte de la ciencia ficción. "Sin embargo, las cosas han cambiado con la llegada de la tecnología CRISPR: lo que parecían especulaciones es ahora una realidad palpable y cercana", explica Josep Santaló, catedrático de Biología Celular de la UAB y presidente de la Comisión de Ética en Experimentación de la misma universidad.

Santaló considera que el proceso de la edición puede dividirse en tres fases. "Llegar a una no significa necesariamente avanzar hacia la siguiente, y de hecho para eso están las regulaciones legales, algo que se cuida mucho en el Reino Unido, pero los más críticos consideran que existe el riesgo de crear una pendiente resbaladiza". El primer paso es exclusivamente científico, tal y como solicita el equipo del Francis Crick Institute. Se trata de hacer investigación básica sobre los genes que se activan y desactivan en los primeros días tras la fecundación. "En este paso no hay discrepancias o hay muy pocas -dice Santaló-. Es más: hay una cierta demanda para que esto se pueda hacer".

La cuestión es si lo siguiente será poner en práctica los conocimientos adquiridos para eliminar enfermedades, es decir, modificar los embriones para impedir que sean portadores de una dolencia. Y el problema esencial a largo plazo, insiste el catedrático de la UAB, "es definir qué es una enfermedad". "En casos extremos podría llegar a pensarse en mejorar las características de la belleza o la inteligencia, lo que se conoce como la discusión del transhumanismo, la creación de una nueva especie".

Según Santaló, una discusión similar también emergió con ocasión de la clonación de la oveja Dolly, en 1996, pero son casos diferentes. "La clonación no soluciona nada y sigue teniendo muchos riesgos. En cambio, la edición con CRISPR es muy eficiente y se puede dirigir muy bien, como ya se ha observado con animales", dice. Y concluye: "Algunos especialistas se preguntan: ¿por qué no hacerlo si los beneficios superan a los riesgos? A veces, poner puertas al campo es inútil".

La técnica milagrosa

LA TIJERA MOLECULAR La tecnología CRISPR/Cas9 es una especie de tjiera molecular capaz de eliminar o añadir fragmentos de ADN sin afectar al conjunto. El sistema imita los mecanismos que usan las bacterias para identificar los genes de virus invasores y borrarlos gracias a unas proteínas llamadas Cas9. Cuando esto ocurre, la célula intenta reparar el ADN roto: si se le pone a disposición un trozo de código distinto del original, lo usa para llenar el hueco.

FÁCIL, RÁPIDO Y BARATO CRISPR/Cas9 parece haber resuelto la mayoría de los problemas de otras técnicas anteriores: permite editar el ADN de un ser vivo de forma rápida, barata y versátil (se pueden modificar diversos genes a la vez). Todo ello se lo debemos en gran parte a las científicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, quienes en el 2012 encontraron cómo programar el Cas9 para que se dirigiera a una posición deseada en el ADN de cualquier organismo y lo inactivara.

UN ZOO EDITADO Al margen de un estudio chino del 2015 con embriones humanos, la tecnología ya se ha empleado con éxito para modificar el genoma de perros, cabras y macacos, entre otros animales. El caso más espectacular, no obstante, es posiblemente el de los cerdos, con la obtención de microanimales que pesan seis veces menos que los de granja o de animales modificados exclusivamente para facilitar la donación de órganos a humanos.

Temas: Genética