19 sep 2020

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CRISIS FINANCIERA EN LA SANIDAD PÚBLICA

Salut pagará a las farmacias a 4 meses al quedarse sin fondos

La deuda actual es de 330 millones y llegará a 450 millones a final de noviembre

Los afectados dicen que la demora en otras autonomías es de tan solo 20 días

EL PERIÓDICO / BARCELONA

Las farmacias catalanas tardarán cuatro meses en cobrar lo que les adeuda la Generalitat, que, sumando los meses de julio, agosto y septiembre asciende ya a 330 millones de euros. Si los pagos no se concretan durante el próximo noviembre, el montante ascenderá a 450 millones. Son los cálculos que hizo ayer el Consell de Col·legis de Farmacèutics de Catalunya, después de que el Ejecutivo catalán les comunicara que no tiene más dinero para pagarles los fármacos y que no lo tendrá hasta que no le lleguen fondos extraordinarios del Estado.

Hasta ayer, la Conselleria de Salut estaba abonando el importe de los medicamentos con una demora de 90 días respecto a la fecha de la factura que le emitían los farmacéuticos. Ahora, con el nuevo aplazamiento, el retraso será ya de 120 días, «cuando en el resto de España el sector está cobrando de sus respectivas comunidades a 20 o 25 días, como mucho», afirmó Jordi de Dalmasses, presidente del consejo que agrupa a los cuatro colegios de farmacéuticos catalanes.

La Generalitat argumenta, por su parte, que solo podrá saldar su deuda cuando le llegue la aportación extraordinaria que está esperando del fondo de liquidez autonómica (FLA) para poder pagar los importes pendientes. Esta partida, a su vez, está sujeta a que la comisión delegada del Gobierno para Asuntos Económicos le dé su visto bueno. «En el Ministerio de Hacienda han confirmado que, efectivamente, esa previsión de fondos extraordinarios existe, pero no hay fecha todavía sobre su transferencia a la Generalitat», indicó De Dalmasses.

CADA FINAL DE AÑO

Esta misma situación la vivió el sector farmacéutico el pasado abril. «Y se repite prácticamente cada final de año desde el 2011», protestó el presidente de los farmacéuticos catalanes. «¿Alguien en el Govern nos puede decir que esto no era previsible? ¿Por qué no se han tomado medidas con antelación?», preguntaba ayer el portavoz del colectivo. «Las farmacias cumplen con su responsabilidad de dispensar medicamentos, mientras la Administración no actúa del mismo modo», añadió Antoni Torres, presidente de la Federació d'Associacions de Farmàcies de Catalunya.

La indignación entre los afectados es creciente. «El medicamento no es un bien de consumo: tiene un valor esencial para la salud pública y corresponde a la Administración su financiación», recordó De Dalmasses, cansado también de no hallar una respuesta oficial. «Ya no sabemos a quién debemos reclamar, nos mandan de una Administración a otra», lamentó.

Mientras, los farmacéuticos mantienen el servicio a base de préstamos personales, aunque los negocios de menor tamaño temen que no tardarán en tener problemas de desabastecimiento. La falta de liquidez ha llevado a muchos de ellos a renunciar a tener en estoc los fármacos más caros, de modo que cuando un cliente solicita un producto de por ejemplo más de 50 euros lo emplazan a volver al día siguiente.

La próxima semana el sector, formado por 3.300 farmacéuticos, que dan trabajo a unas 12.000 personas, no descarta anunciar acciones de presión para que, al menos, las administraciones «planifiquen adecuadamente el gasto farmacéutico, con presupuestos realistas».