SABOTAJES A EMPRESAS

Máquinas que compran y miran anuncios en internet

La empresa Nike canceló una venta tras descubrir que una red fraudulenta había copado los productos

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CARMEN JANÉ / BARCELONA

Comprar y mirar anuncios y vídeos son algunas de las actividades favoritas de los robots en internet. Y como los turistas con más poder adquisitivo en las ciudades de todo el mundo, los bots se fijan en artículos caros o especiales. Solo que ellos no los usan, tan solo los revenden después a mayor precio.

El caso ha saltado después de que Nike, la empresa de ropa deportiva, haya retirado una venta flash (que dura unas horas) de una edición exclusiva de un modelo de zapatillas porque detectó que las compras no las habían realizado usuarios reales. Una red programó un número indeterminado de ordenadores para que se hicieran con los productos, que fueron ofertados pocas horas después en el portal de subastas eBay por el doble de precio.

El escándalo se produjo porque Nike acusó directamente a los bots, aunque muchos se han preguntado cuántas veces ha pasado esto antes sin que nadie haya dicho nada. Sobre todo porque hay varias webs que ofrecen mecanismos para automatizar compras. Hasta ahora los bots se han utilizado sobre todo para generar más ingresos a webs que alojan anuncios a base de hinchar artificialmente los clics sobre la publicidad. El fraude era especialmente notorio en Youtube, lo que ha obligado a Google a tomar medidas. Los anunciantes, a través de la patronal de la publicidad digital IAB, han creado una lista de dominios que consideran que acogen prácticas fraudulentas para vetar que entren en sus redes oficiales.

También ha habido denuncias porque robots suplantaban a humanos en redes de ligue, y se ponían a hablar con otros usuarios, para obtener información personal. Lo curioso es que muchos humanos no se daban cuenta de lo absurdo de algunas respuestas mecánicas.

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Twitter asegura en su informe anual del 2014 que el 5% de sus 302 millones de cuentas son falsas (unos 15 millones), aunque admite que el número podría ser mayor.

«Hay casos de empresas que han visto cómo intentaban reventarles su credibilidad con campañas organizadas usando bots. La única solución es generar una tendencia paralela y conseguir sofocarlos», explica Selva Orejón, de Onbranding. Casos de bots se han visto también en Instagram, aunque en menos proporción, porque según los expertos hay más dinero en Twitter y Facebook está mejor protegido, por lo visto.