20 oct 2020

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"Ojalá no hayan subido a ese avión"

Lágrimas, impotencia e incertidumbre en El Prat a la espera de confirmar si amigos o familiares iban en el vuelo siniestrado

MAYKA NAVARRO / EL PRAT

Familiares de los pasajeros que viajaban a bordo del avión de Germanwings estrellado en los Alpes, esta mañana en El Prat.

Familiares de los pasajeros que viajaban a bordo del avión de Germanwings estrellado en los Alpes, esta mañana en El Prat. / ALBERT BERTRAN

Los primeros en llegar esta mañana a la Terminal 2 del aeropuerto de Barcelona fueron los familiares de unos pasajeros árabesresidentes en Barcelona, que perdidos y desconcertados estrenaron con sus lágrimas e impotencia la sala habilitada para la espera y el dolor. Tras ellos el goteo fue incesante durante toda la mañana.

Al borde del llanto, se rompían en los últimos pasos antes de acceder al espacio habilitado por las autoridades del aeropuerto. Un último tramo hasta la atención de psicólogos y psiquiatras acompañados por mossos d'esquadra de paisano que en ocasiones les ayudaron a cubrir sus rostros con chaquetas para evitar ser fotografiados.

Jordi Campoy y su mujer prefirieron esperar en el vestíbulo de la terminal, a los pies del caballo de Botero en el que se concentran medios de comunicación y corresponsales de medio mundo. Entrar en la sala de familiares y amigos era como confirmar que sus dos amigos volaban en el avión siniestrado.

"Ojalá no hayan subido a ese avión". Jubilado de la Bayer, Campoy esperaba noticias de un buen amigo trabajador también de Bayer en España que viajaba esta mañana a Düsseldorf para una reunión de negocios. "Es un vuelo muy habitual entre los trabajadores de Bayer que tenemos que celebrar reuniones aquí o allá. Son dos horas de vuelo y tanto Lufthansa en su día, como ahora Germanwings, tenían una muy buena frecuencia de vuelo que permitía ir y venir en el mismo día", explica Campoy, sin dejar de mirar su teléfono móvil.

La otra pasajera por la que sufría es la mujer de otro trabajador de la empresa que según unos conocidos había subido a ese avión a resolver "una cuestión estrictamente familiar".

"No sabemos qué ha podido pasar allí arriba, pero no se puede decir que Germanwings sea un vuelo de bajo coste. Siempre he subido a ese avión con toda la seguridad del mundo", añadió el hombre.