15 ago 2020

Ir a contenido

TRATAMIENTO DE LOS RESIDUOS

Ideas de granjero

Los ganaderos se las ingenian para eliminar los excedentes de purines pese al cierre de las plantas de tratamiento

Cambios en la alimentación de los cerdos, balsas móviles y el desecado son factores clave

EVA VISA / LLEIDA

Tras el cierre de las plantas de cogeneración y secado de purines, los ganaderos se las han tenido que ingeniar para buscar salida al excedente de deyecciones animales. De un día para otro se quedaron sin un servicio que les solucionaba el problema, ya que las instalaciones trataban una tercera parte de los purines producidos. Aseguraron entonces que la situación era límite pero, a pesar de las protestas, parece que están capeando el problema. Aun así, se quejan de que las alternativas a las plantas encarecen la cría del ganado, mientras que los precios de venta van a la baja.

Eduard Cau, ganadero de Puiggròs (Garrigues) y presidente de Gestió Agroramadera de Ponent (GAP), tiene 14.000 animales repartidos en dos granjas. En total, producen 84.000 metros cúbicos de purines al año. Una parte de los excrementos sirve como fertilizante, pero al resto hay que buscarle otra salida. El grupo de ganaderos del que forma parte ha comprado recientemente una planta de tratamiento de purines en Juneda (Garrigues) y negocia hacerse con otra en la misma localidad. De momento, la instalación sigue cerrada, aunque en los depósitos de la planta ya vuelve a haber purines procedentes de las granjas de la zona. Las deyecciones solo se almacenan, a la espera de encontrar una empresa que quiera tratar los residuos para que la reapertura sea rentable.

Dos grandes balsas móviles también les han dado un respiro. En ellas vierten los purines que recogen con un camión cisterna y los payeses que lo deseen pueden utilizarlos como fertilizante en sus fincas. Este sistema les permite ampliar la distancia de aplicación de los desechos a 40 kilómetros.

«Nos faltan hectáreas»

Otra zona con gran densidad ganadera es la del Baix Segrià. Aquí los payeses se plantean otras dos opciones para eliminar los excedentes de purines. La primera consiste en contratar los servicios de una empresa norteamericana que utiliza un sistema que rebaja el nitrógeno de los purines hasta un 70%, las sales hasta la mitad y el fósforo en casi un 90%. El agua resultante es apta para el riego. Por ahora, han recogido 180.000 metros cúbicos de purines para probar el nuevo sistema.

«Nos faltan hectáreas de campo», se queja Jesús Ribes, presidente de los ganaderos locales. «Con este método podremos aplicar más purín por hectárea sin sobrepasar el límite que marca Europa», explica. La otra posibilidad, algo más económica, es adquirir un sistema tradicional de separación de sólidos y líquidos, en el que la parte líquida se utiliza como fertilizante, mientras que la sólida sirve para generar biodiésel.

Lo que sí han hecho ya la mayoría de los ganaderos es cambiar la alimentación de los animales. El director del Departamento de Producción Animal de la Universitat de Lleida (UdL), Eduardo Angulo, comenta que una alimentación adecuada permite reducir un 38% la cantidad de nitrógeno en los excrementos, y que muchos productores ya fabrican piensos más pobres en nitrógeno y proteína.

Rossend Saltiveri, responsable del sector porcino de Unió de Pagesos (UP), considera que la solución es «crear nuevas infraestructuras, pero el ganadero solo no puede asumir el coste», mientras que el presidente de la sección porcina del sindicato JARCJaume Bernis, añade que lo que quiere el ganadero es encontrar «la solución definitiva para no tener que hablar más del tema».