Teresa Romero asegura a su marido que no se tocó la cara y que "lo hizo todo bien"

La portavoz de la familia afirma que los médicos esperan que este fin de semana ya dé negativo de ébola

La auxiliar de enfermería pide a sus compañeras "un poquito de chorizo y jamón"

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La auxiliar de enfermería contagiada por ébola, Teresa Romerono recuerda haberse tocado la cara con un guante tras entrar en la habitación en la que falleció el misionero Manuel García Viejo. La mujer tampoco recuerda haber comentado ese extremo a al doctor Germán Ramírez, internista del hospital de La Paz, quien en una sorprendente rueda de prensa a las puertas del Carlos III reveló la semana pasada que la paciente le confesó "hasta en tres ocasiones" que se había tocado la cara con un guante. Lo cierto es que la mujer tampoco recuerda haber mantenido una conversación telefónica en directo con un programa de Cuatro. 

La revelación de Romero se ha producido esta mañana en una nueva conversación telefónica entre Teresa y su marido, Javier Limón, ingresado en cuarentena en la quinta planta del mismo hospital que su esposa. "¿Cariño, tú le dijiste un médico que te habías tocado la cara con un guante?", le preguntó el marido. "¿Yo he dicho eso? No me acuerdo de nada. Ni recuerdo haberlo dicho, ni recuerdo haberme tocado la cara con un guante. Lo hice todo bien". Limón reprodujo la conversación a su amiga Teresa Mesa, que ayer le pudo visitar nuevamente en el hospital. El marido le ha recordado también que durante la semana que estuvo en casa antes de ingresar en urgencias del hospital de Alcorcón, tampoco le contó nunca que se hubiera tocado la cara con un guante. "Te lo hubiera dicho", le dijo Teresa. 

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"Teresa va recuperando poco a poco la memoría. Durante todos estos días ha estado fuertemente medicada y en un estado de atontamiento que no recuerda casi nada", contó Mesa en conversación con este diario.

El estado de la paciente mejora a diario. Durante el día de hoy se pudo levantar de la cama y estuvo un rato sentada en el sofá de su habitación. "Dice que tiene mucha hambre y que quiere que le den chorizo y jamón", contó Teresa Mesa. Según la amiga de la familia, los médicos son tan optimistas que este fin de semana podrían hacer una nueva analítica a la mujer que ya podría dar negativo de ébola.

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