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entrevista con la FUTBOLISTA ESPAÑOLA

Laura del Río: "A puerta cerrada te dicen: 'Si lo eres, cállate'"

I. M.
MADRID

Es una de las pocas deportistas españolas que se ha atrevido a salir del armario y seguir jugando. Mientras  lo hizo aquí, en el Levante o en el Sabadell, calló. Fue al saltar a la liga de EEUU cuando Laura del Río (Madrid, 1982) hizo pública su homosexualidad. Sabe que en España fue una bomba, pero ella había ganado un océano de por medio. Habla de miedo y de presión en los clubes, que prefieren cerrar los ojos.

- ¿Existe todavía el tabú de la homosexualidad en el fútbol?

- Sí, en el fútbol masculino todavía más, y en España todavía es peor, porque es un país muy machista. Creo que va a ser muy difícil que un homosexual se exprese libremente y de a conocer su identidad sexual.

- ¿Por qué?

- Porque todavía existe la idea del macho jugando al fútbol. Por eso no hay casi afición de fútbol femenino ni se retransmiten apenas partidos. El fútbol se sigue viendo como un deporte de hombres. La gente cree que un futbolista tiene que ser un hombretón. A los gais los consideran afeminados y no encajan en la masculinidad que se le supone al  fútbol.

- ¿Hay miedo a reconocerlo?

- Sí, claro que hay miedo. Es un miedo generalizado porque siempre se ve el fútbol como algo tan masculino… Esa mentalidad sigue viva, sobre todo en la cultura deportiva, donde las mujeres no ocupamos el mismo espacio que los hombres. En el fútbol hay un tabú inmenso.

- ¿Veremos un día a un futbolista español salir del armario?

- Espero que sí, quiero ser optimista, pero esto va a tardar. De momento, yo no veo que la mentalidad haya cambiado. Hay muchísima presión.

- ¿Cuál cree que sería la reacción si un futbolista declarase su homosexualidad?

- Seguro que sería mucho mejor en el País Vasco que en cualquier otro lugar. Porque en el Athletic de Bilbao han trabajado en campañas de sensibilización y eso llega a sus aficionados. En el resto, se montaría algo gordo, porque no se acepta.

- ¿De dónde vienen las peores reacciones, de los clubes o de la afición?

- De los clubes, sin duda. Tenemos que pensar que la mayoría de los directivos son personas muy mayores con mentalidades atrasadas cargadas de prejuicios. Porque tienen prejuicios. Aunque digan que no, a puerta cerrada te dicen: 'Si lo eres, cállate. Si lo eres, no lo digas'.

- ¿Cómo respondería la afición a un caso de homosexualidad?

- En la grada creo que habría de todo, tal vez un 50-50. Pero creo que resulta más sencillo en los equipos más humildes.

- Ha jugado en España, Alemania, Estados Unidos y, ahora, Inglaterra. ¿Nota que hay una aceptación distinta?

- Sí, claro. El pionero fue Alemania, y aquí en Inglaterra también se está abriendo mucho la mentalidad. Lo que más me llama la atención es que los futbolistas que no son homosexuales salen públicamente hablando del tema y apoyando a sus compañeros gais. Ese apoyo es fundamental y hace que  te sientas más respaldada y esto favorece que más gente salga del armario. Por ejemplo, aquí lo ha reconocido la capitana de la selección de fútbol inglesa.

- ¿Cree que una campaña institucional de clubes o federaciones funcionaría en España?

- Sí, hay que ser realistas. Hay gente que no lo va a admitir nunca. Pero una campaña ayudaría mucho a la gente joven, a los que hoy son niños, si ven con naturalidad el tema de la homosexualidad cuando crezcan no van a sufrir si son gais. Todo es educación.

- ¿Cuándo decidió usted dar el paso y salir del armario?

- Cuando me fui a Estados Unidos. Sé que aquí fue como una bomba, me lo contaron. Mucha gente se sorprendió y algunas compañeras, que hasta entonces no lo sabían, me dieron su apoyo. Yo no me sentí ni halagada ni rechazada.

- Dicen que en España no hay futbolistas homosexuales.

- Eso es mentira (risas). ¿Que no hay? (risas) Lo que hay es un tabú enorme. Que no hay futbolistas homosexuales no me lo creo. Lo ven como un problema, por eso es que dicen que no hay. Un futbolista en España tiene miedo. Miedo a la opinión pública. Miedo al club. Miedo de que se tiren a por él. Miedo de que la enorme presión mediática destruya su carrera.

- Demasiados miedos.

- El primero que salga del armario en España es para decirle: '¡Olé!' No es nada fácil. Por eso las iniciativas políticas serían muy útiles para que se sintieran respaldados. No es fácil vivir con el silencio de querer presentar a tu novio, querer llevarlo a una fiesta y no poder, por miedo.

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