SORPRENDENTES REVELACIONES DE LA TRAMA

El asesinato del expresidente sueco Olof Palme podría resolverse gracias al escritor Stieg Larsson

El fallecido novelista facilitó a la policía 15 cajas de documentos vinculando el asesinato con Bertil Wedin, un exmilitar sueco que trabajó como agente secreto para Sudáfrica

El líder socialdemócrata fue criticado en su día por su oposición al 'apartheid' y se ganó la animadversión de los conservadores de su país por su posición anticolonialista

Foto de archivo fechada en 1985 en Estocolmo que muestra al primer ministro de Suecia Olof Palme. 

Foto de archivo fechada en 1985 en Estocolmo que muestra al primer ministro de Suecia Olof Palme.  / EFE / TOBBE GUSTAVSSON

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El misterio del asesinato del primer ministro Olof Palme ha dado un giro de 180 grados gracias a las revelaciones que Stieg Larsson, el exitoso y ya fallecido novelista sueco de literatura criminal envió a la policía. 

El periódico sueco 'Svenska Dagbladet' ha informado este martes de que el escritor de la trilogía 'Millennium' investigó en profundidad el asesinato de Palme. Fue el propio Larsson quien hace años mandó a la policía 15 cajas de documentos que según él vinculan el asesinato de Palme con Bertil Wedin, un antiguo oficial del Ejército sueco que, según él, trabajó para la policía sudafricana en secreto desde 1970.

Palme, abiertamente crítico con el régimen de 'apartheid' que había en ese momento en Sudáfrica y odiado por los conservadores suecos debido a su posición anticolonialista, recibió un disparo la noche del 28 de febrero de 1986 mientras caminaba por una calle del centro de Estocolmo, tras salir del cine con su mujer.

Nueva línea de investigación

El delincuente que fue declarado culpable del crimen en 1989, Christer Petterson, fue puesto en libertad ese mismo año por falta de pruebas. Durante todo el caso la policía fue ampliamente acusada de torpeza en la investigación.

"La muerte de Palme se convirtió en una prioridad en la agenda de Larsson", declaró su excompañera, Eva Gabrielsson, quien señaló que el novelista estaba investigando a grupos de derecha que pudieran estar relacionados con el asesinato del líder socialdemócrata sueco. El principal sospechoso según Larsson, Bertil Wedin, negó estar involucrado y declaró en el 'Svenska Dagbladet': "No tengo nada que perder con que se sepa la verdad ya que, por suerte, no soy el asesino".

Sin embargo, el propio escritor facilitó documentos únicos, como huellas de Wedin e ingresos de sus viajes, y además señaló en uno de los documentos cedidos a las autoridades suecas que una fuente le describió como "uno de los mejores asesinos profesionales de Europa".

Escepticismo judicial

Por su parte Kerstin Skarp, la Fiscal General Adjunta que dirige la investigación policial, ha asegurado que Wedin ya fue investigado en la década de los 90 y que el exmilitar ya no se incluye entre los principales sospechosos del enigmático asesinato.

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El último informe, publicado tres días antes del 28 aniversario de su muerte, ha ocupado los titulares de Suecia en un caso que, al igual que en el asesinato de Kennedy en Estados Unidos, ha originado una legión de teorías conspiratorias.

Los libros de Larsson, que murió de un ataque al corazón en 2004 a los 50 años, han vendido más de 75 millones de copias en 50 países.