25 may 2020

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LA GESTIÓN DE LA INMIGRACIÓN

Tres testigos denuncian agresiones al hombre que se suicidó en el CIE

Sostienen que el interno armenio fue golpeado por policías antes de ser aislado

Afirman que gritó durante horas antes de ahorcarse con los cordones del calzado

TONI SUST
BARCELONA

el armenio Aramis Manukyan, de 32 años, se ahorcó con los cordones de sus zapatos en la madrugada del martes en el centro de internamiento de extranjeros (CIE) de Barcelona, en la Zona Franca, donde esperaba a ser expulsado a su país. Murió antes de irse mediante la fórmula legal que prevé que alguien que ha delinquido y afronta una pena de menos de seis años abandone España.

Hasta aquí, la versión indiscutida. A partir de aquí, dos explicaciones. La de la policía, que afirmó que Manukyan se había mostrado muy agresivo con otros internos y con agentes y que se le había dejado solo en una celda, donde parecía tranquilo cuando fue encontrado todavía caliente, pero ya muerto. Y la de testigos de lo sucedido, que según la plataforma Tanquem els CIE, sostienen que el armenio solo tuvo problemas con los policías, que estos le agredieron y que después de los golpes lo llevaron a una celda de aislamiento. Siempre según esta versión, el hombre, que tenía una hija de 7 años, estuvo gritando durante horas, algo que los otros internos pudieron escuchar pese a estar en otro piso. Los agentes, que estaban más cerca no oyeron nada, al parecer.

EXPULSIÓN DE TESTIGOS / El suceso movilizó a las entidades que promueven el cierre de los centros de internamiento para extranjeros. El abogado Andrés García Berrio, de Tanquem els CIE y de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, explicó a este diario que hay tres testigos que denuncian los hechos, un marroquí, un argelino y un georgiano, y que él pudo hablar con dos de ellos. García explicó que se ha pedido al Juzgado de Instrucción número 21, que estaba de guardia cuando sucedieron los hechos, que escuche a los tres internos antes de que sean deportados a su país. Como en otros casos de este tipo, existe temor por parte de estas entidades a que se agilice la expulsión para evitar que hablen.

La Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, ha abierto una investigación sobre el tema. Esta institución ha reclamado en el pasado que los CIE cuenten con un protocolo para evitar los suicidios. A su vez, el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, también ha anunciado una investigación. Ribó alertó al fiscal jefe en Catalunya de que algunos internos se han dirigido a él para dar versiones que difieren de la policial y subrayó que se debería escuchar a los internos antes de su expulsión. Asimismo, instó a Becerril a una visita conjunta al centro, sin lograr respuesta.

ANTECEDENTES / Según explicó García, unos 30 internos del CIE de la Zona Franca hicieron una huelga de hambre, que ayer parecía ya desactivada, para protestar por los hechos. El de esta semana es el segundo suicidio en el CIE de Barcelona en tres años. En el 2011 se quitó la vida un marroquí de 22 años y en enero del 2012 el guineano Idrissa Diallo falleció de madrugada, en ausencia de médicos que pudieran atenderle. La autopsia reveló una malformación cardiaca congénita. Esta muerte  suscitó un debate sobre la opacidad y arbitrariedad de estos centros.