25 may 2020

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LA REFORMA SANITARIA

Mato se ampara en el turismo sanitario para dejar fuera a los simpapeles

La ministra de Sanidad asegura que "nadie va a quedar desatendido" pero no explica cómo

MANUEL VILASERÓ / Madrid

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha defendido ante los consejeros del ramo de nueve comunidades autónomas reunidos en Valladolid que los inmigrantes sin tarjeta de residencia paguen por acceder al Sistema Nacional de Salud porque "hay que poner freno al turismo sanitario" y les ha asegurado que, pese a ello, "nadie va a ser desatendido", aunque no ha explicado cómo.

"La asistencia sanitaria [se seguirá prestando] a todo el que lo necesite sin que ello genere ningún derecho, sin que dé lugar a ciertos abusos ni ponga en riesgo la sostenibilidad del sistema", ha argumentado en la apertura del encuentro informal convocado para intercambiar impresiones sobre la puesta en marcha de la reforma sanitaria pero que se ha centrado en la polémica medida que entra en vigor pasado mañana.

Mato ha destacado que el pago del servicio sanitario por los ciudadanos que no tengan tarjeta no supone ninguna novedad y se ha remontado para ello a la ley general de sanidad de 1986. "No es una cuestión de ajuste económico, se trata de cumplir con el reglamento europeo y con las conclusiones del Tribunal de Cuentas", que cifra en mil millones de euros el coste anual del turismo santitario.

La sostenibilidad del sistema

La ministra ha explicado también que la reforma "está dando pasos en el camino de la sostenibilidad del sistema" con importantes resultados, entre los que ha citado la reducción del gasto farmacéutico que ha supuesto una disminución de casi el 24% en julio respecto al mismo mes del año anterior gracias a la introducción del copago.

Dado el carácter informal del encuentro, no todas las autonomías han asistido. El 'conseller' catalán, Boi Ruiz, sí ha participado pero no tiene en principio la intención de pronunciarse publicamente hasta a la rueda de prensa convocada para mañana en Barcelona. Los representantes de autonomías gobernadas por el PSOE, el País Vasco, Asturias y Andalucía han excusado su asistencia aludiendo al carácter "no decisorio de la reunión".