INICIATIVA INNOVADORA EN LA GENERACIÓN DE ENERGÍA

Una empresa española produce petróleo a partir de algas y CO2

Una planta piloto en Alicante demuestra que la fabricación a gran escala es posible

La compañía ya construye factorías en Carboneras, Madeira y cerca de Marsella

Aspecto de la planta piloto alicantina de Bio Fuel System.

Aspecto de la planta piloto alicantina de Bio Fuel System. / EL PERIÓDICO

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MANUEL VILASERÓ
MADRID

l a producción de petróleo por sistemas artificiales a precios competitivos es una vieja aspiración de muchos investigadores y empresas que han invertido años y grandes sumas de dinero en ello sin dar con la fórmula. Hasta ahora. Porque un ingeniero francés, Bernard A.J. Stroïazzo-Mougin, lo ha logrado con un sistema que utiliza como materia prima microalgas a las que alimenta de energía solar y CO2. El hecho de que durante el proceso de producción se consuma el gas causante del efecto invernadero convierte, además, a este petróleo en muy beneficioso para el medio ambiente.

El sistema no es una mera creación de laboratorio, sino que ya produce crudo desde el mes de abril en una planta piloto de la empresa que el ingeniero ha creado en Alicante, Bio Fuel System (BFS). Y lo hace a unos precios «tan competitivos» que ya se están empezando a construir las primeras fábricas de producción de oro negro en Carboneras (Almería), la isla portuguesa de Madeira y cerca de Marsella (Francia).

Si el descubrimiento es tan importante ¿cómo ha pasado tan desapercibido? Un portavoz de la empresa matiza que la noticia sí ha tenido eco fuera de España. La apertura de la planta fue portada en el diario francésLe Monde (Revolución del petróleo azul al sol de Alicante, titulaba). Stroïazzo-Mougin precisa que tampoco había querido darle difusión hasta que se pudiera probar que el sistema era viable desde el punto de vista industrial. Y con la planta piloto se ha llegado a este hito.

El ingeniero y presidente de la compañía asegura que el precio de coste del barril de petróleo oscila entre los 60 y 70 dólares (el brent cotizaba la pasada semana a 110, pero ha llegado a 150) para un periodo de amortización de la inversión inicial de tan solo entre cinco y siete años. Un precio que garantiza una alta rentabilidad pero que requiere una explicación adicional.

Como subproducto de todo el proceso se obtiene un gran cantidad de unos ácidos grasos de valor comercial creciente en el sector alimentario, los omega 3. Según Striazzo-Mougin, «esta es la clave para que el proceso productivo sea rentable. La demanda de omega 3 es creciente, e incluso en Gran Bretaña se plantean financiar su suministro a través del sistema público por su gran impacto en la reducción del colesterol».

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ENTRAMADOS DE TUBERÍAS / El biopetróleo tiene dos grandes ventajas frente a los biocombustibles más difundidos, como el biodiésel o el bioetanol. Por un lado, el cultivo de la materia prima no requiere extensiones que compitan con la agricultura dedicada a la alimentación, como ocurre con la soja y la caña de azúcar. Las microalgas secultivanen unos tubos de metacrilato verticales (fotobiorreactores), y ni siquiera hay que reponer los ejemplares porque se autorreproducen. La factoría de Carboneras llegará a ocupar 30 hectáreas, pero todo será un entramado de tuberías construido sobre un terreno desértico, no apto para otro tipo de cultivos.

Otra gran ventaja es la cantidad de CO2 que absorben las microalgas. Casi el doble del que luego emitirá el combustible producido al quemarse. La planta de Alicante está directamente conectada a la cementera Cemex, con lo que evita la emisión a la atmósfera del gas de efecto invernadero. La de Carboneras tendrá una conexión similar. Y la de Madeira elimina el dióxido de carbono de una pequeña central hidroléctrica y luego le suministrará el petróleo para su funcionamiento. Un ciclo de producción energética perfectamente limpio.