29 oct 2020

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ayer un trabajador fue agredido

Funcionarios de Quatre Camins bloquean la salida de Granollers de la AP-7

La protesta, contra la "precariedad" del sector y los nuevos recortes del Govern, ha impedido que se realice el cambio de turno de las 7.45 horas

ANTONIO BAQUERO / LAURA ESTIRADO / Barcelona

Unos 400 funcionarios de la cárcel de Quatre Camins, en La Roca del Vallès, se han concentrado a primera hora de la mañana a las puertas del centro penitenciario, en la BP 5002, y han bloqueado los accesos de la salida 13 (Granollers) de la AP-7, por lo que el cambio de turno de los trabajadores de la noche y el día, que tocaba a las 07.45 horas, no ha podido producirse.

Las protestan ha ocasionado colas de hasta siete kilómetros a la altura de Montornèss del Vallès.

La convocatoria, auspiciada por los sindicatos CATAC, CCOO, UGT y CSIF, se está llevando a cabo en solidaridad con un funcionario que ayer, miércoles, fue agredido en el centro de jóvenes; y viene a sumarse, además, a la que el pasado día 15 se llevó a cabo en las calles de Barcelona, cuando los funcionarios de prisiones prostestaron por la situación "crítica" y "precaria" que vive el sector, con cárceles cada vez más masificadas y con despidos de funcionarios (como los 450 interinos que fueron a la calle el pasado mes de julio). Los funcionarios, además, protestan los nuevos recortes anunciados por el Govern esta semana.

"Bajo mínimos"

Quatre Camins "está bajo mínimos", según ha explicado esta mañana el funcionario Joan Escamilla, de ahí que "protestemos", ha contado. "Primero, en solidaridad con el compañero que ayer fue agredido, pero también con los 450 interinos que fueron despedidos en julio y en contra de la masificación de este centro, que está tope", ha relatado. En Quatre Camins, donde hay unos 1.800 reclusos, trabajan alrededor de un millar de personas, aunque suelen coincidir al mismo tiempo unas 120.

Junto a este panorama, Ramon Sabaté, del sindicato CATAC, se lamenta que haya centros nuevos, como el de Puig de les Basses (en Figueres), que no se abre y por el que, "se está pagando un millón de alquiler". Sabaté cree que las condiciones labores cada vez son peores y frente a eso "la Administración no tiene voluntad de sentarse a hablar, solo de amenazar".

"Lo de la agresión de ayer es solo una muestra más de la situación que se está viviendo en los módulos. Los funcionarios de prisiones ya están expuestos a una situación de riesgo de por sí, pero esto últimamente pasa demasiadas veces, es un goteo constante; no es un incidente aislado", explica Sabaté, que cree que "falta la implicación de la Administración, que le da igual y no tiene voluntad de negociar".