19 oct 2020

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Derribado el toro de Osborne de El Bruc una semana después de la reinstalación

EFE / BARCELONA

Una veintena de personas han derribado esta mañana el toro de Osborne de El Bruc (Anoia), apenas una semana después de que la figura toril --la única que quedaba en pie en Catalunya-- fuera reinstalada en este municipio, según han confirmado fuentes del ayuntamiento.

Un grupo autodenominado Hermandad Catalana La Bandera Negra ha reivindicado en un comunicado la autoría de este acto vandálico. El colectivo justifica la acción por el propósito de "limpiar" la silueta de la "sagrada" montaña de Montserrat de la "inmundicia cornuda española que pretendía ensuciarla".

"Tres horas de buen y duro trabajo"

"Después de tres horas de buen y duro trabajo, a las seis de la mañana, el toro de Osborne de El Bruc ha caído vergonzosamente como un gigante con pies de barro", proclama el grupo de "valientes catalanes".

"El toro de Osborne de El Bruc ha caído y, después, ha sido pisado, ultrajado y humillado por los patriotas que lo han vencido mientras por el horizonte salía un sol de justicia", añaden en el texto los activistas, que se han mostrado dispuestos a evitar que se erijan más siluetas del toro bravo de Osborne en territorio catalán.

"Cada vez que un símbolo español sea alzado, será abatido sin contemplaciones por los patriotas catalanes como muestra de nuestra voluntad irreductible de defender a ultranza nuestros derechos nacionales", afirman los miembros del colectivo.

El consistorio no retirará la figura

Fuentes del Ayuntamiento de El Bruc han confirmado que el pueblo se ha despertado esta mañana sin la negra e inconfundible imagen de la marca de bebidas Osborne, y han explicado que, por el momento, el consistorio no va a retirarla del suelo, al tratarse de una propiedad privada.

No es la primera vez que un toro de Osborne es derribado en el municipio de El Bruc, pues en el año 2003 unos desconocidos se encargaron de abatir la figura, que hasta que se descubrió la del pueblo de L'Aldea (Baix Ebre) se creía que era la última que quedaba en Catalunya.

El toro del municipio tarraconense, situado junto a la N-340, no corrió mejor suerte, y en julio del 2005 apareció decapitado y con las palabras "Puta España" pintadas en el cuerpo. En esta ocasión, la acción vandálica fue reivindicada por el grupo independentista Moviment de Defensa de la Terra (MDT).