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LA GRAN CITA DEL CINE FANTÁSTICO DE CATALUNYA

Tyler MacIntyre: "La adicción a las redes nos disocia de la realidad"

El director de 'Tragedy girls' presenta en Sitges una película "de cuchilladas" protagonizada por chicas y con telón de fondo de narcisismo digital

Juan Manuel Freire

Tyler McIntyre, director de Tragedy girls, en el Festival de Sitges

Tyler McIntyre, director de Tragedy girls, en el Festival de Sitges / MÒNICA SERRA

El director Tyler MacIntyre concursa en Sitges con 'Tragedy girls', una película 'slasher' diferente: ellas son las asesinas y no las víctimas. Matan por placer pero, sobre todo, por acumular corazones y 'likes' en las redes sociales en las que anuncian sus misteriosas exclusivas sobre crímenes. 

¿Cómo nació el proyecto de 'Tragedy girls'? Me ficharon para reescribir un guion que se llamaba así, 'Tragedy girls'. Por entonces trataba sobre unos chicos que reseñaban pelis de terror y empezaban a verse perseguidos por una especie de figura enmascarada. Corría el 2015 y el 'slasher' no estaba muy de moda. La compañía no sabía que hacer. Pero vieron mi película 'Patchwork' y creyeron que 'Tragedy girls' podía ir un poco por ahí: una mezcla de comedia con terror, con las chicas al frente.

El cine 'de cuchilladas' no ha sido, históricamente, demasiado feminista. Mi coguionista Chris Lee Hill y yo hablamos mucho sobre las películas 'slasher' en general. Nos fijamos en que son muy moralistas. Si te acuestas con alguien o tomas drogas, te matan. Su relación con el género también es extraña: por momentos tratan a la mujer como un objeto, otras veces le otorgan el poder… Es una mezcla extraña. Empezamos a pensar en 'slashers' con asesina femenina y vimos que no había casi ninguno. No es que no haya gran cine de terror liderado por mujeres, pero en el 'slasher', en concreto, ellas no suelen matar.

Es más fácil que lo hagan en el subgénero 'violación y venganza'. Ahí existen muchos ejemplos, pero no en el 'slasher'. Nos apetecía hacer una película sobre chicas jóvenes asesinas, pero contada, además, desde su perspectiva. Pronto se nos ocurrió un arranque [las amigas Sadie y McKayla secuestran a un asesino en serie con objetivo de sacarle enseñanzas] que daba la vuelta a los códigos habituales y presentaba a las víctimas habituales como criminales. Son, además, chicas divertidas. Eso pone al espectador en una situación interesante.

Cuando una de ellas encuentra posibilidad de redención, no sabes si quieres que se cure. Depende un poco del momento… Nos gustaba la idea de incluir elementos clásicos de la comedia de instituto, como ese romance entre un chico y una chica. Pero después subvertir el patrón. Esa historia de amor podría romper la amistad entre Sadie y McKayla y eso, en general, pone triste al espectador, aunque lo que estas chicas se traen entre manos sea algo realmente oscuro.

¿Qué clase de referencias manejaron en términos de comedia de instituto? Viendo la película, se puede pensar menos en los clásicos de John Hughes que en una perversión como 'Escuela de jóvenes asesinos'. Esa fue una gran referencia. También 'Caramelo asesino', para mí una obra maestra; de hecho trabajamos con Lisa Beach, una de sus directoras de reparto. Incluiría en la lista películas de terror de instituto escritas por Kevin Williamson como 'Scream', 'Sé lo que hicisteis el último verano', 'The faculty'… Otra influencia enorme, bastante obvia, es 'Carrie' de De Palma. Y me encanta 'Hello Mary Lou', aunque no esté tan considerada.

"Cuando nuestros padres eran jóvenes, habría sido impensable que se hicieran una foto, la revelaran e hicieran copias para repartirlas entre toda la gente"  

Sus heroínas matan en gran medida para ganar relevancia en las redes sociales. ¿Sugiere que Facebook, Twitter e Instagram están deshumanizando a los jóvenes? Llevamos esa idea hacia la sátira, aunque me temo que nuestra película no está tan lejos de la realidad. No sé cuáles serán los efectos a largo plazo, pero diría que nuestra adicción a las redes nos está disociando de la realidad y de la violencia del mundo real. La película no ofrece soluciones, solo intenta que pienses un poco sobre ello; sobre cómo interactúas con la violencia y respondes a ella.

Hablar sobre redes es hablar sobre la cultura de la celebridad, cómo ésta se ha democratizado. Sí, claro. Al final 'Tragedy girls' es una película sobre el narcisismo. La cultura ha empezado a recompensar esa clase de actitud. Cuando nuestros padres eran jóvenes, habría sido impensable que se hicieran una foto, la revelaran e hicieran copias para repartirlas entre toda la gente. Seguramente habríamos dicho que estaban locos. Pero básicamente eso es lo que hace ahora mismo todo el mundo nada más levantarse de la cama.

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