Escenarios de serie

Estos son los lugares donde se rodó la serie 'Ozark' de Netflix

  • Aunque la producción no fue filmada en el lago que le da nombre, un lugar turístico de deportes acuáticos, hoy se puede comer en el Blue Cat Lodge, a orillas del lago Allatoona

Julia Garner, la carismática Ruth contempla el falso lago de ’Ozark’.

Julia Garner, la carismática Ruth contempla el falso lago de ’Ozark’.

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Elena Hevia
Elena Hevia

Periodista

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Primera desilusión: Ozark’, esa serie que es un eficaz cruce entre ‘Breaking Bad’ y la vieja película ‘Deliverance’ de John Boorman, no se filmó realmente en los Ozarks, en Missouri, ni en el lago que lleva ese nombre, que ni siquiera es un lago real porque fue creado artificialmente en los años 30 gracias a un embalse. Solo algunas vistas generales del lago pertenecen al lugar. Solo eso. Esa naturaleza boscosa y salvaje fue recreada, por una cuestión de ventajas fiscales, a miles de kilómetros al sur, en los lagos Allatoona y Lanier, en Georgia, que no le van a la zaga en belleza.

Pero que el Ozark que vemos en la serie no sea en realidad el Ozark real no parece importarles a los miles de visitantes que acuden cada año al lugar verdadero para impregnarse de la atmósfera de la ficción además de practicar deportes acuáticos, senderismo y hasta una ruta encantada, en la que, anuncian, puedes vislumbrar el fantasma de un soldado confederado.

Conocida popularmente como la Riviera ‘redneck’, es decir, la Riviera de los paletos o de la basura blanca, el lugar tiene su anverso y su reverso. Ese turismo familiar que llega cada año y que ha logrado rebajar y ocultar un poco la endémica pobreza de un lugar donde buena parte de sus habitantes han dejado de vivir en mugrientas cabañas sin ayuda social. Gente avezada en despellejar ardillas, cocinar metanfetamina o beberse las cervezas de seis en seis, tal y como mostraba la novela ‘Los huesos de invierno’ de Daniel Woodrell (que publicó Alba), ambientada precisamente en los Ozark y adaptada al cine por Debra Granik.

En la serie, el paisaje importa tanto como cada uno de los miembros de la familia Byrde: ese impasible asesor financiero que se ve obligado a huir hasta allí junto a su esposa -una verdadera Lady Macbeth- y sus conflictivos hijos adolescentes a fin de blanquear el dinero que necesitan para saldar una deuda contraída con el crimen organizado. Que una familia ‘bien’, blanca y aparentemente modélica pueda plantarle cara al narco y salir airosa una y otra vez a golpe de maquinación y suerte ha sido todo un hallazgo televisivo.

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Vayamos al falso Ozark de Georgia. Uno de los placeres que ofrece es la visita al Blue Cat Lodge, el restaurante que Marty y su familia compran en los primeros episodios para sanear su dinero. Fue construido para el rodaje en el puerto deportivo del lago Allatoona (muy similar al Alhonna Resort and Marina en los Ozarks) y cuando dejó de utilizarse se convirtió en un restaurante real, el JD’sonthe Lake, conservando los letreros y los complementos de la serie.

La casa de la familia Byrde está ubicada en Flowery Branch, en Georgia, junto al lago Lanier, pero acercarse a ella resulta más complicado porque es una propiedad privada.

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