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PSICOLOGÍA

Frank Tallis: "El romanticismo no siempre lleva a la felicidad"

El amor romántico se basa en creencias frecuentemente erróneas

Frank Tallis recoge varios de los casos más llamativos que ha visto como psicólogo

Ángel Rull

 El psicólogo Frank Tallis, autor de ’El Romántico Incurable’ (Ático de los Libros, 2019).

 El psicólogo Frank Tallis, autor de ’El Romántico Incurable’ (Ático de los Libros, 2019).

"Las expectativas románticas son poco realistas y, en la mayoría de las ocasiones, llevan a la decepción", dice Frank Tallis, doctor en psicología clínica, quien acaba de publicar "El romántico incurable" (Ático de los Libros, 2019). En él, recoge varios casos clínicos a modo de historia con los que el autor se ha ido encontrando en consulta a lo largo de su trayectoria.

Sufrir por amor parece una de las causas más frecuentes a la hora de buscar ayuda psicológica. De hecho, todos los casos de los que habla Tallis tienen la misma premisa: el amor patológico que nos conduce a la locura, basado en el romanticismo y las creencias más arraigadas culturalmente.

En su libro aparecen historias de amor muy dolorosas. Aun así, el ser humano sigue buscando la forma de compartir su vida con otros. ¿Realmente vale la pena o estaríamos mejor solos?

Aunque hay un número reducido de personas que son capaces de vivir felices sin él, para la mayoría el amor es esencial. Hay muchas pruebas que sugieren que las relaciones serias son beneficiosas tanto física como mentalmente. Sin embargo, ese amor que solemos describir como romántico puede ser problemático —sobre todo al principio. Durante muchos siglos, los poetas han descrito el amor como una forma de locura, y los doctores lo trataban como si de una enfermedad se tratase. 

¿Es cierto que el amor todo lo puede y todo lo vale?

El amor no es un poder mágico. No puede superar obstáculos, y el romanticismo no siempre lleva a la felicidad. El amor en un vínculo fuerte entre dos personas que ha ido evolucionando con el tiempo. Cuando una relación va bien, los beneficios emocionales superan con creces el coste emocional, por lo que podemos decir que sí que vale la pena. Pero, claro está que no todas las relaciones tienen el mismo éxito, y cuando una sale mal, las consecuencias pueden ser desastrosas.

¿Qué es un "romántico incurable"? ¿Cuántos hay entre nosotros y cómo podemos distinguirlos del resto?

El amor no es un poder mágico

Para ser un romántico incurable hay que tener arraigadas ciertas creencias románticas. Hay muchas opiniones acerca del romanticismo. Por ejemplo, que uno está destinado a conocer a un único amor verdadero que durará para siempre. Estas creencias se transmiten culturalmente, hasta cierto punto, y las internalizamos en mayor o menor medida. No suelen ser dañinas, pero si se cree firmemente en ellas, pueden provocar ciertas dificultades. Las expectativas románticas son poco realistas y, en la mayoría de las ocasiones, llevan a la decepción. Un romántico incurable es aquella persona a la que le resulta difícil alterar sus creencias románticas, por lo que las malas experiencias no le hacen tener una visión más realista sobre el amor ni modifican sus expectativas.

¿Y puede tener cura?

Mucha gente no necesita una cura. Se enamoran y sus relaciones salen bien o mal. Si ocurre lo segundo, pasan a la siguiente. Sin embargo, las personas que creen fielmente en el amor aceptan los fracasos amorosos con mayor dificultad y pueden llegar a necesitar ayuda o apoyo. Estos pacientes suelen ser los más difíciles de tratar porque son incapaces verlo desde otro punto de vista. Existen ciertas formas de psicoterapia que incentivan a los pacientes a alterar sus creencias y su visión del mundo, por lo que sí que existen tratamientos. Desafortunadamente, no todos son igual de efectivos.

Hay historias muy llamativas en el libro. ¿Han ocurrido todas en su consulta? ¿Son difíciles de resolver?

El libro contiene distintos casos, y he intentado contarlos de forma que parezcan historias cortas. No es nada nuevo. Los casos de Freud también lo parecen. Sin embargo, escogí casos que fueran difíciles de abordar o que no tuvieran un final feliz porque quería mostrar la realidad de la psicoterapia: aunque puede ser de mucha ayuda, nada garantiza que vaya a haber una mejora o incluso una cura.

Nada garantiza que vaya a haber una mejora o incluso una cura

La situación de la mujer y sus derechos ha ido evolucionando con el tiempo, y la sociedad con ello. Ahora mismo, la continuación del movimiento feminista ha modificado las relaciones tal y como las conocíamos. ¿Qué cree que podría ocurrir en el futuro?

Las reivindicaciones del feminismo son totalmente razonables e, inevitablemente, influirán en la forma en la que hombres y mujeres se relacionan entre ellos. Seguramente, a las futuras generaciones les parecerá despreciable cualquier tipo de insinuación sexual sin un claro consentimiento previo. Los más mayores se extrañarán al escuchar cosas como "¿puedo darte un beso?" porque les parecerá artificial, pero con el tiempo, pedir y dar permiso va a formar parte del rito del cortejo.

También están apareciendo nuevos tipos de relaciones, como las poliamorosas. ¿Son una evolución de las clásicas o es una realidad paralela?

En realidad, la humanidad lleva experimentado con el poliamor desde hace siglos. Por ejemplo, durante el siglo XIX se llevaron a cabo una serie de experimentos sociales en los que varias personas trataban de tener relaciones con varias parejas a la vez. La mayoría de estos fracasaron debido a los celos y al deseo de querer poseer exclusivamente a una pareja. Como consecuencia, volvieron a la fidelidad y a la familia. Los celos y el deseo de posesión exclusiva forman parte de la naturaleza humana y se han visto afectados por procesos darwinianos. Es casi imposible amar de verdad a una persona sin sentir celos. Estoy seguro de que algunos pueden sobrepasar esas limitaciones evolutivas, pero son muy pocos.

Hemos visto que el término narcisista ha adquirido cierta relevancia. Normalmente se emplea para hacer referencia a aquellos que sufren un amor excesivo por ellos mismo. ¿Es un amor real o hay algún tipo de patología que les hace sentirse vacíos?

No hay nada malo en tener autoestima o respeto por uno mismo. Sin embargo, el narcisismo casi siempre es patológico. Puede ser extremadamente perjudicial porque si uno se quiere demasiado, tendrá menos amor que dar a los demás. La vanidad solo lleva a la soledad.

Si uno se quiere demasiado, tendrá menos amor que dar a los demás

¿Qué hay de los mitos sobre el amor romántico? ¿Deberíamos acabar con ellos?

El amor romántico es casi mitológico en sí. Es como un cuento de hadas que te promete bajarte la luna, pero que suele acabar en tragedia y decepción. Esto no significa que no podamos disfrutar del romanticismo, ni ser románticos. Debemos tener en cuenta que el amor de verdad es mucho más exigente. Los ideales del romanticismo no se pueden aplicar a la vida real. El verdadero amor es menos sofisticado y más práctico. El psicólogo Robert Sternberg sugirió que el amor consiste de pasión, intimidad y compromiso. Es una fórmula muy simple, y creo que tiene razón. Además, para tener una vida sexual sana debemos poder comunicarnos con nuestra pareja y estar dispuestos a trabajar en la relación, incluso cuando las cosas no van bien.