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PROCESO PARTICIPATIVO

Santa Coloma inaugura el 'skate park' de Can Zam

El espacio se hace realidad con las propuestas y la ayuda sobre el terreno de los patinadores de la ciudad

Víctor Vargas Llamas

Unos patinadores disfrutan del skate park de Can Zam, en Santa Coloma de Gramenet.

Unos patinadores disfrutan del skate park de Can Zam, en Santa Coloma de Gramenet. / ADRIANA DOMÍNGUEZ

Si los clubs de fútbol ponen a sus estadios apellidos de líneas aéreas exóticas y los circuitos de motor bautizan sus curvas con nombres de pilotos, ¿por qué no cambiar la denominación del Santa Skate Park, en Can Zam? El  flamante circuito para los amantes de las siete capas de madera podría dedicarse a Víctor García, Xavi Zamora Alejandro Navarro y a una veintena de chavales de Santa Coloma de Gramenet, pues al fin y al cabo son el alma del nuevo edén de hormigón para los patinadores de la zona, que se ha inaugurado este domingo. 

Así, cuando alguien deslizara su monopatín sobre la barandilla en bajada de la zona de ‘street’ sabría que una parte del placer que siente al completar la filigrana se lo debe a Xavi. Y los que se atrevieran con el 'transfer' (dos rampas ascendentes enfrentadas con un espacio en medio), tendrían claro que el desafío se lo plantean Álex, Alejandro y Adrián. Todos ellos han intervenido en el diseño del espacio en un innovador proceso de participación tutelado por el ayuntamiento y el estudio de ingenieros especializado en urbanismo Staddle 3.

David Juárez

arQUIITECTO DE STRADDLE 3

Combinamos la configuración tradicional con el 'skate underground', la técnica con la energía de los chicos

“Combinamos la configuración tradicional de un espacio con el ‘skate underground’, el hazlo tú mismo; la técnica al servicio de la energía de los chavales”, explica David Juárez, arquitecto de Straddle 3. Una manera de "dejarles sin excusas” al reclamar "un espacio propio", añade. “¿Quieres 'hackear' un banco para disfrutar con tu patín? Pues hazlo en este parque, de forma legal”, añade Juárez. Así fue como los chicos se fueron involucrando, primero compartiendo sus propuestas y combinando aquellas que eran factibles para dar con el circuito en el que más cómodos se sintieran. Luego, como voluntarios para perpetrar sobre el terreno lo que un tiempo atrás solo era una ilusión.

ESPACIO INTEGRADO

“Muchos de ellos se apuntaron a los talleres municipales de herrería y de albañilería para hacer ellos mismos las barandas y curvas del 'bowl' [hendidura con forma de bañera]”, explica Sergi Arenas, 'skater' y colaborador de Straddle 3. También intervinieron en la creación de los jardines, con ayuda del paisajista Iñigo Segurola, ante la voluntad de que el proyecto fuera "integral", explica Arenas. "No queríamos que fuera solo una zona de patinaje, sino un espacio integrado para que los chavales patinen y los mayores disfruten del espectáculo y del lugar", añade.

Así sucede al menos en la inauguración, con abuelos siguiendo a pie de pista las acrobacias juveniles sin sospechar que ellos pueden ser protagonistas del próximo proceso participativo si cobra forma el proyecto para un gimnasio al aire libre que ya barrunta Juárez.

Más de 3.000 metros de arquitectura sostenible

El nuevo espacio es apto para la práctica de deportes con patines, patinetes y 'skateboard' en los 3.110 metros cuadrados de solar en desuso en el parque de Can Zam. El equipamiento consta de una zona patinable de 810m2 con tres áreas de diferente nivel de dificultad y un entorno ajardinado de 2.300 metros cuadrados para el disfrute ciudadano.

El parque de patinaje apuesta por la arquitectura sostenible y ha reciclado elementos del entorno urbano (como tres semáforos para crear una pérgola con la que iluminar parte del espacio) y natural (en los jardines se han replantado flora autóctona). El circuito dispone de rampas, cajones y escaleras en la zona de 'street' (que recrea un paisaje urbano ) y un área de bowl.