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Alejandro Luna: "Yo pinto sobre pedazos de pladur que recojo en la calle"

Un vecino de Sant Andreu protagoniza una exposición de originales cuadros de rincones de la ciudad

SILVIA ALBERICH

Alejandro Luna posa junto a uno de sus cuadros urbanos.

Alejandro Luna posa junto a uno de sus cuadros urbanos. / CARLOS VALBUENA

La afición de Alejandro Luna Barberán (Barcelona, 1966) por el dibujo, la pintura y las artes plásticas le viene de la adolescencia, pero fue en una exposición a la que asistió hace unos años en la que descubrió el óleo sobre yeso, una técnica con la que que ha creado una veintena de cuadros de edificios y detalles emblemáticos de Barcelona que acaba de exponer en el Centre Cívic Sant Andreu (Gran de Sant Andreu, 111).

-¿Es su primera exposición?

-Es la segunda individual, ya que en junio expuse estos cuadros en la Nau Bostik, situada también en el barrio. A nivel colectivo, he participado en tres o cuatro muestras en bibliotecas y centros cívicos desde que formo parte del Grup de Pintors de Sant Andreu, hace ahora un año.

-La calle de Petritxol, el mercado de Sant Antoni, la fuente del Pla de la Boqueria, el bar Versalles... ¿por qué ha elegido estos espacios?

-Son los cuadros que tengo en mi casa. No es fácil decantarse por una fachada, una calle o un comercio de Barcelona, porque hay muchos y muy interesantes. Yo fotografío rincones de mi ciudad que luego plasmo al óleo sobre yeso. Los marcos de todos los cuadros de esta exposición los he elaborado yo mismo en casa.

-El óleo sobre yeso es una técnica menos habitual que otras.

-Sí, el lienzo es la más común. Yo trabajo sobre pedazos de cartón yeso (pladur) que recojo de la calle. Es material sobrante de la construcción y el cartón yeso permite dar relieve a mis creaciones. Además, añado maderas, metales y elementos reciclados que dan realismo a la obra y otro enfoque.

-¿Cómo ha aprendido?

-Soy bastante autodidacta. A los 13 años empecé a pintar y dibujar y, a los 18, mis padres me regalaron un curso de cómic, un género que me encanta. De hecho, estuve tres años en la escuela de cómic Joso.

-Pero su estilo es muy diferente.

-Sí, porque yo no soy buen dibujante. Me considero más artesano que pintor y en el óleo sobre yeso he encontrado la manera de hacer algo bien hecho y que me gusta.

-Debe requerir bastante tiempo.

-Es una tarea laboriosa, pero ahora estoy en paro y puedo dedicarle más tiempo. Cada cuadro me lleva unas dos semanas, trabajando entre cuatro y cinco horas al día. El que más tiempo me costó fue el del emblemático bar Versalles, de mi barrio, en el que invertí unos 10 meses, porque entonces trabajaba.

Temas: Exposiciones