El código postal afecta a la salud

MAPA | Los barrios pobres de Barcelona sufren hasta un 13% más de diabetes que los ricos

Esta enfermedad, relacionada con la alimentación y el ejercicio físico, está muy marcada por los factores socioeconómicos

La prevalencia de la diabetes en las diferentes áreas básicas de salud de Barcelona.

La prevalencia de la diabetes en las diferentes áreas básicas de salud de Barcelona.

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Beatriz Pérez
Beatriz Pérez

Periodista

Especialista en sanidad, temas de salud

Escribe desde Barcelona, Catalunya, España

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Francisco José Moya
Francisco José Moya

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Las clases bajas tienen el doble de riesgo de sufrir diabetes tipo 2 (que es la que sufren el 90% de los pacientes) que las clases altas. Las personas sin estudios universitarios tienen hasta cinco veces más de probabilidades de padecer esta dolencia que las que sí han ido a la universidad. La diabetes, que en Catalunya la sufre el 7,8% de la población, según Salut (630.854 personas), está directamente relacionada el estilo de vida: en concreto, con la alimentación y el ejercicio físico. Es por eso que también está intrínsecamente ligada a la obesidad. Este lunes se celebra el Día Mundial de la Diabetes.

Un vistazo al mapa de las áreas básicas de salud (ABS) de Barcelona refleja cómo, por ejemplo, hasta un 17% de los vecinos de La Pau (San Martí) tienen diabetes, frente al 4,2% de los vecinos de Sarrià, según cifras de la 'conselleria' correspondientes a 2021. Más ejemplos: en Ciutat Meridiana (Nou Barris), uno de los barrios más pobres de Barcelona y conocido popularmente como 'ciudad desahucio' por la cantidad de desalojamientos que se producen, la prevalencia de diabetes es de un 15%. El porcentaje sube al 16,4% en la Guineueta, también en Nou Barris, mientras que en Gràcia baja hasta un 5%. En Sants-Montjuïc, la prevalencia es de un 10%, frente al 4,8% de la Dreta del Eixample. Entre el barrio de menor prevalencia (Sarrià) y el de mayor prevalencia (La Pau) hay una diferencia del 12,7%.

Este otro mapa de la pobreza de EL PERIÓDICO, publicado el 8 de noviembre, recoge la renta de cada calle de Barcelona. No se puede superponer con el de la diabetes porque este último está dividido en áreas básicas de salud y no en secciones censales. Pero una ojeada por encima sí permite ver, por ejemplo, cómo en La Pau la renta por hogar era de unos 27.000 euros en 2020; en Sarrià, de entre 60.000 y 90.000 euros; en La Guineueta, de entre 31 y 33.000 euros; en Gràcia, de entre 40.000 y 50.000 euros; en Sants-Montjuïc, de unos 30.000; y en la Dreta del Eixample, de entre 47.000 y 59.000 euros. En Ciutat Meridiana, la renta por hogar era de en torno a 25.000 euros hace dos años, la más baja.

"Hay una variante social muy evidente en la distribución de la diabetes [en Barcelona]", explica Ana Bocio, subdirectora general de Promoció de la Salut de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat). El entorno hace que las "familias con menos recursos" tengan más enfermedades, entre ellas la diabetes, una enfermedad en la que los niveles de glucosa o azúcar en la sangre son demasiado altos.

El estilo de vida tiene que ver con el entorno: las familias de clases bajas hacen menos ejercicio físico (suelen tener menos tiempo o viven en barrios con una menor disponibilidad de gimnasios) y se alimentan peor: los productos frescos, como frutas y verduras, son los más caros de la cesta de la compra. Y más con la- elevada inflación. El Pla integral per a la promoció de la salut mitjançant l'activitat física i l'alimentació saludable (PAAS) de la Aspcat trata de favorecer "entornos y alimentación más saludables", así como el acceso a la actividad física.

Mientras en Sarrià solo un 4,2% de vecinos sufre esta patología, el porcentaje sube al 17% en La Pau


Las zonas urbanas

La jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital del Mar, Juana Flores, señala que, en los países desarrollados y, sobre todo, en sus áreas urbanas, la obesidad y la diabetes "son más frecuentes". "Las familias de bajo nivel socioeconómico tienen una alimentación más rica en grasas e hidratos de carbono, comen menos frutas y verduras y hacen menos actividad física", dice también Flores.

Las zonas más deprimidas hacen menos visitas de seguimiento, por lo que el paciente acaba agravándose

Pone el ejemplo de La Mina, barrio de Sant Adrià del Besòs que forma parte del área de referencia del Hospital del Mar, que tiene una tasa da obesidad muy superior a la media barcelonesa: cerca del 30% en los mayores de 18 años. Alrededor de un 15% de la población de La Mina tiene diabetes: un 8% de la población la tiene de manera sintomática y un 7% adicional, de manera asintomática. "Preocupa la obesidad en adultos, pero también en niños", advierte Flores.

También la endocrinóloga del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona) Rosa Corcoy constata esta "clara asociación" de la pobreza y la prevalencia de la diabetes, cuyas complicaciones son las úlceras en los pies y más mortalidad. Las zonas deprimidas económicamente hacen menos visitas de seguimiento por la enfermedad, por lo que al final el paciente acaba agravándose y el coste es más alto.

¿Qué ocurre en el Raval?

En 2021, la prevalencia de la diabetes en el Raval fue de un 7%, menor de lo que los médicos esperaban. Lo achacan, sin embargo, al infradiagnóstico: la población, que de media es joven, va menos al centro de atención primaria (CAP) y se les hace menos analíticas. En este barrio, paquistanís y filipinos en concreto presentan tasas de diabetes muy elevadas, debido esencialmente a su alimentación, muy basada en el arroz. En esta población, por ejemplo, hay poca costumbre de hacer revisiones médicas y las personas solo acuden al médico cuando están muy mal.

Tener un trabajo con un horario que impide hacer ejercicio aboca a la persona a ser obesa y tener diabetes

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"Pero el peor factor para desarrollar enfermedades es el socioeconómico. El famoso código postal", cuenta la médica de familia Laura Romera. Romera trabajó durante años en el CAP Raval Nord y conoce bien esa realidad. La obesidad, recuerda, es un "factor de riesgo" muy elevado. "La gente que no hace ejercicio tiene un 50% más de posibilidades de ser obesa. Y esto está vinculado a la diabetes", dice.

Por ejemplo, tener un trabajo con un horario que impide hacer ejercicio ("porque te pasas horas y horas trabajando") aboca a la persona "muchísimo más" a ser obesa y desarrollar esta enfermedad. "Por otro lado, hay que tener en cuenta cómo está la cesta de la compra. Los productos frescos, como las verduras y hortalizas, están carísimos, y son los que te ayudan a tener un buen nivel nutricional", añade Romera.