Día Mundial del Cáncer de Mama

La reconstrucción mamaria por micropigmentación ya se realiza en 11 centros catalanes

El Hospital de Bellvitge, pionero en esta ténica, realiza unas 200 intervenciones al año

Micropigmentación de la areola y el pezón.

Micropigmentación de la areola y el pezón. / Conselleria de Salut

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Beatriz Pérez
Beatriz Pérez

Periodista

Especialista en sanidad, temas de salud

Escribe desde Barcelona, Catalunya, España

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Once hospitales catalanes ya ofrecen la reconstrucción mamaria por micropigmentación del complejo aureola-pezón en 3D, destinada a pacientes que han sido sometidas a una mastectomía por cáncer de mama. Además, en el plazo de dos años serán 15 los centros, según ha informado la Conselleria de Salut.

La micropigmentación es un procedimiento de decoración del cuerpo humano mediante la implantación de pigmentos que, en el caso del complejo areola-pezón, supone el punto final de la reconstrucción mamaria. Con este procedimiento, se crea un dibujo con técnica de 3D que produce el efecto óptico tridimensional de proyección del pezón.

Esta intervención se aplica a todas las mujeres con cáncer de mama que han pasado una mastectomía, con afectación a la zona del pezón y la areola. Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, Salut ha destacado que está extendiendo este procedimiento y que ya son 11 los hospitales catalanes los que lo ofrecen (en 2019 solo eran dos).

Actualmente, los centros catalanes que prestan este servicio son el Hospital de Bellvitge, el Consorci Sanitari de Terrassa, el Hospital Clínic, el Hospital Fundació Althaia, el Hospital Moisès Broggi, el Hospital de Vic, el Hospital del Mar, el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, el Hospital Germans Trias i Pujol, el Hospital Josep Trueta y el Comarcal de Calella. El objetivo es extenderlo los próximos dos años y que los hospitales Vall d'Hebron, Arnau de Vilanova, Joan XXIII, Sant Joan de Reus y Verge de la Cinta también ofrezcan el servicio.

5.000 cirugías al año

Cada año se realizan cerca de 5.000 cirugías por cáncer de mama, de las cuales 1.500 pueden requerir mastectomías y, de estas, hasta unas 900 pueden necesitar la micropigmentación terapéutica del pezón.

El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres; se estima en 2020 se diagnosticaron 4.626 casos nuevos, lo que representa un 28% del total de nuevos casos de cáncer en mujeres el año pasado. El contrapunto a esta alta incidencia es que la supervivencia de esta enfermedad a los cinco años es del 84%.

Por otro lado, el programa de detección precoz de cáncer de mama en Catalunya ha consolidado la recuperación de su actividad y ha superado el impacto de la pandemia, ya que se han invitado a realizar pruebas a 46.200 mujeres al mes este 2021, por encima de las 42.000 de 2019.

El programa paralizó las invitaciones a medianos de marzo y hasta mayo de 2020, en la fase más crítica de la pandemia del covid-19, como la mayoría de servicios no urgentes no relacionados con el coronavirus. A partir de mayo de 2020 se reinició la actividad de forma gradual, que llegó a ser generalizada a medianos de septiembre del año pasado.

La "fase final" de la reconstrucción

El Hospital de Bellvitge (L'Hospitalet) fue el primero, en Catalunya, que empezó a realizar la micropigmentación de la aureola-pezón. "La reconstrucción mamaria forma parte del cáncer de mama. La fase final es la reconstrucción del pezón", explica a este diario Anna López, jefa del Servicio de Cirugía Plástica de Bellvitge y cirujana plástica de la Unidad Funcional de Mama del hospital y del Institut Català d'Oncologia.

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Esta técnica, explica López, es similar a la de un "tatuaje", aunque "no dura tanto". "Hace más de 20 años que hacemos la micropigmentación de la aureola-pezón. Antes lo hacíamos los cirujanos; ahora tenemos dos enfermeras formadas en micropigmentación. Hacemos unas 200 al año", cuenta esta médica. López celebra que esta técnica forme parte ya de la cartera de servicios públicos de Catalunya.

"La micropigmentación de la aureola-pezón supone ponerle fin a todo el proceso quirúrgico del cáncer de mama para poder pasar página", afirma esta cirujana. Además, la técnica es sencilla: se hace con anestesia local y no requiere de quirófanos. "La imagen corporal de la mujer cambia muchísimo".