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Seguridad

Carlos González, pediatra: "Dormir con tu hijo en un sofá o en un sillón conlleva un riesgo muy alto de muerte súbita"

El experto recoge varias recomendaciones para evitar este tipo de casos u otros como la asfixia

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Un bebé duerme en un sofá.

Un bebé duerme en un sofá.

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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La muerte súbita del lactante continúa siendo una de las principales preocupaciones de los padres durante los primeros meses de vida. Aunque se trata de un fenómeno poco frecuente, las recomendaciones sobre cómo debe dormir un bebé buscan reducir al máximo los factores de riesgo.

El pediatra Carlos González ha abordado esta cuestión en su pódcast Criando sin miedo, donde ha repasado algunas de las principales pautas para favorecer un sueño seguro y ha puesto el foco especialmente en una situación que considera peligrosa.

"Lo que sí lleva un riesgo muy alto de muerte súbita es dormir con tu hijo en un sofá o en un sillón", advierte el pediatra. González insiste en la importancia de prestar atención a la superficie sobre la que duerme el bebé y establece una diferencia clara entre compartir cama y quedarse dormido junto al pequeño en otro tipo de espacios: "Duerme con un niño en la cama, no en un sofá".

Cómo evitar casos de muerte repentina

González también señala la postura del bebé como uno de los factores fundamentales a la hora de prevenir la muerte súbita: "El factor más importante que se ha visto es el dormir boca arriba o boca abajo. Clarísimamente, dormir boca abajo aumenta el riesgo de muerte súbita", explica.

La recomendación de colocar a los bebés boca arriba para dormir es una de las principales pautas de sueño seguro de las sociedades pediátricas. El objetivo es evitar que el bebé quede en una posición que pueda dificultar su respiración mientras duerme.

El pediatra también recuerda que no todos los fallecimientos relacionados con el sueño responden al mismo mecanismo. En este sentido, diferencia la muerte súbita de los casos en los que existe una causa concreta de asfixia, como podría ocurrir si determinados objetos cubren la cara del bebé.

El peligro de las mantas y los edredones

Precisamente, González pone el foco en uno de los elementos que pueden suponer un peligro durante el sueño: las mantas y los edredones. "Cuando una manta o un edredón pesado te tapa la cara y no te deja respirar eso ya no es muerte súbita, eso es asfixia, ahí sí que se conoce la causa, pero también ocurre", señala.

Por ello, considera importante no abrigar al bebé en exceso y evitar que las mantas puedan desplazarse hasta cubrirle la cara: "El pijama nunca le va a tapar la nariz, pero la manta podría taparle la nariz", apunta.

En la misma línea, el pediatra asegura que "un bebé no ha de dormir con almohada". También cuestiona la utilización de los conocidos como protectores de cuna: "Eso no protege de nada y tiene un riesgo, muy pequeño es cierto, de que el niño pueda ahogarse con ese protector".

¿Cómo debe dormir un bebé dentro de la cuna?

González ofrece recomendaciones sobre cómo colocar al bebé dentro de la cuna: "Que los pies estén pegados abajo. No la cabeza arriba, sino los pies abajo”.

Según detalla, de esta manera se evita que el bebé pueda deslizarse hacia la parte inferior de la cuna. El pediatra plantea además utilizar una manta ligera, sin doblar, cuyo borde llegue por debajo de las axilas, de manera que los brazos del bebé queden fuera.

Estas recomendaciones buscan reducir la presencia de elementos sueltos alrededor del bebé mientras duerme, especialmente aquellos que podrían terminar cubriendo su cara.

El chupete como prevención

El pediatra aborda también una de las recomendaciones que habitualmente se relacionan con la prevención de la muerte súbita: el uso del chupete. "Si alguien ha dicho: 'Ponle chupete para prevenir la muerte súbita', no me parece que sea una tontería", afirma González.

Sin embargo, considera que existen otras medidas a las que los padres deberían prestar especial atención y otros factores de riesgo que deben ocupar un lugar prioritario en las recomendaciones a las familias: "Creo que es mucho más importante decirles las otras cosas como no fumes y, si haces colecho, por supuesto, tampoco tomes alcohol", señala.

¿Cómo debe dormir el niño si se comparte cama?

González también cuestiona una práctica que algunos padres pueden utilizar para intentar evitar que el bebé se caiga: colocar la cama de matrimonio pegada a una pared y situar al niño entre el colchón y la pared.

El pediatra advierte de que esa posición puede generar un riesgo: "Tristemente, se ha visto, en algunos casos, muy raros, que han aparecido muertos atrapados entre un colchón y una pared, porque ahí no pueden respirar".

Por ello, considera que evitar una posible caída no debería hacerse creando un espacio en el que el bebé pueda quedar atrapado. "Es más peligroso quedarse entre el colchón y la pared que caerse de la cama", afirma.

Un centenar de casos al año

Como alternativa, González plantea que, si se comparte cama, el bebé se sitúe entre los dos progenitores o entre uno de ellos y el borde (sin pared) de la cama, aunque las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría establecen que, para los menores de seis meses, la forma más segura de dormir es en su propia cuna, boca arriba y cerca de la cama de sus padres.

Aunque la muerte súbita del lactante es poco frecuente, menos de 100 al año, según González, el pediatra considera importante que los padres conozcan cuáles son las circunstancias que pueden incrementar el riesgo y cuáles son las medidas que pueden adoptar para reducirlo.

El experto se centra especialmente en el entorno en el que duerme el bebé: colocarlo boca arriba, evitar el tabaco y el alcohol y prestar especial atención a las superficies y objetos que pueden comprometer su respiración.