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Entrevista a Jordi Albà, artista de la Associació d'Amics de les Flors de Girona

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"El voluntariado de la gente de Girona es clave en el éxito de Temps de Flors"

200 empleados de BBVA han colaborado como voluntarios en el foso del ábside de la Catedral

Se trata de un espacio inédito donde destaca un jardín vertical de 120 m2 y 2.500 flores

Lluis Muñoz

Jordi Albà dentro del foso del ábside de la Catedral.

Jordi Albà dentro del foso del ábside de la Catedral.

Hace 10 años National Geographic hizo un artículo sobre Temps de Flors que atrajo la curiosidad de turistas de todo el mundo. Una fiesta que, coincidiendo con el rodaje de Juego de Tronos en la ciudad, ha colocado a Girona en el mapa. Desde el pasado 11 y hasta el próximo 19 de mayo está teniendo lugar la 64ª edición, que espera superar los 250.000 visitantes del año anterior, con 171 proyectos y 137 espacios. BBVA es patrocinador principal del festival y además aporta 200 empleados del banco como voluntarios para decorar el espacio junto al artista floral Jordi Albà. Hablamos con él sobre cómo han decorado el foso del ábside de la Catedral.

-¿Qué significa Temps de Flors?

-Mis primeros recuerdos proceden de los años en que mis abuelos me acompañaban a ver la exposición. Entonces se hacían pequeños ramos, que han ido evolucionando hasta los grandes montajes de hoy. Toda mi vida he estado involucrado en Temps de Flors: desde hace 25 años pertenezco a la Associació Amics de les Flors, donde soy vocal en la junta. Nuestra misión es ayudar al Ajuntament de Girona a preparar el evento. 

-¿Cómo surge su interés por el arte floral?

-Soy delineante de arquitectura, por lo que mi oficio se junta con toda una vida en Temps de Flors. Siempre me han interesado las piedras, los monumentos de la ciudad, así como el barrio antiguo. Por lo que he fusionado arquitectura con flores, respetando siempre la piedra a la hora de crear. He tenido la suerte de decorar los proyectos promovidos por BBVA en el claustro y los sótanos de la Catedral, el claustro de Sant Pere de Galligants, los baños árabes, y este año, el foso del ábside de la Catedral. 

-¿Qué valoración hace? 

Es un reto importante ya que se trata de un jardín exterior, por lo que no solo es decorarlo, sino que también hay que tener en cuenta muchos factores como el viento o el agua. Por lo que el objetivo es que esté bonito, en su puesto y no se mueva demasiado. 

-Una responsabilidad. 

-Hay que pensar que el foso del ábside de la Catedral no se había abierto nunca al público. Es un lugar especial que necesita medidas de protección excepcionales: se ha de hacer accesible a todo el mundo, limpiarlo y adecuarlo. Hay que pensar que llevamos trabajando en este proyecto desde Navidad. En mi oficio siempre se dice que en el papel todo se aguanta. La realidad siempre es distinta y aparecen problemas.

-¿Cuál es la temática de este año?

-Esta edición hemos titulado nuestro espacio Camí de flors cap a l’antiga Gerunda y está inspirado en las villas de la época romana. Por lo que hemos elegido distintos elementos de los jardines romanos como columnas, fuentes o murales. En esta ocasión hemos querido ir más allá realizando un jardín vertical de 64 metros lineales, dos metros de altura, 120 metros cuadrados y 2.500 tiestos. El más grande que se haya hecho en Temps de Flors. Gracias al arte floral hemos cambiado el espacio y no tiene nada que ver con cómo estaba antes. Las flores dan vida.

-Más de 2.500 flores

-Encargamos las flores, nos traen el camión y luego estudiamos cómo ponerlas. Tenemos 22 paneles con tiestos, en los que hemos puesto mucha hoja verde, que queda muy bien con la piedra. Y, entre el verde, hemos utilizado blanco y azul para hacer contrapunto. Por otro lado, hemos construido unos pebeteros de estilo romano, y donde ellos ponían fuego, nosotros los hemos convertido en fuentes de agua. También destaca el dorado, que se encuentra en los ramos de la entrada, las columnas y los mismos pebeteros.

-¿Cómo es posible llevar a cabo este tipo de montajes? 

-Este es el quinto año que trabajamos en colaboración con BBVA. Aportan 200 voluntarios de todas sus oficinas de la comarca de Girona. Sin ellos no hubiese sido posible decorar espacios tan grandes, porque entre cinco personas es imposible. El voluntariado para preparar Temps de Flors es uno de los valores históricos de la ciudad. Ha sido así desde la primera edición hace 64 años y continúa vigente. Una apuesta que compartimos con BBVA. También es importante destacar que Temps de Flors es posible gracias al Ajuntament de Girona por organizarlo y al Bisbat de Girona que, este año, ha cedido por primera vez el foso del ábside.

-En esta edición habrá iluminación especial. 

-Nuestro espacio puede verse de dos formas: durante el día, con luz natural y, por la noche, con un montaje de luces que hemos preparado con una empresa especializada. Poder iluminar el ábside de la catedral es una pasada. 

-¿Cuál es la función de la Associació Amics de les Flors?

-12 personas coordinamos la exposición. Cada año uno de nosotros se encarga de un espacio, por lo que intentamos no repetir y nos vamos intercalando los diferentes lugares. Trabajamos todo el año en Temps de Flors. Esto no para: una semana después de que acabe esta edición, empezaremos con la siguiente.