Según fuentes de la ONU, México es el tercer país del mundo en que resulta más peligroso ejercer el oficio de periodista. En el último año, nueve reporteros fueron asesinados, una cifra que solo superan Siria (13) y Afganistán (15). Según Christopher Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras, “los depredadores de la libertad de prensa son muchos en México, y se ceban sobre todo contra periodistas que cubren asuntos relacionados con la corrupción política y el crimen organizado”.

Este grave problema, al que se unen las amenazas, las agresiones y los encarcelamientos de periodistas, se refleja en el argumento de la primera temporada de Tijuana, la nueva serie de Netflix: tras el asesinato a sangre fría de un importante político, unos intrépidos reporteros corren a cubrir la historia, pero los hechos que descubren son mucho más complejos que un simple asesinato.

Encabezan el reparto de Tijuana dos actores de primera fila: Damián Alcázar, que interpreta a Antonio Borja, veterano director en la serie del periódico Frente Tijuana, y Tamara Vallarta, que encarna a una joven reportera que lucha por integrarse en la redacción. Alcázar saltó a la fama internacional por su reciente rol del capo Gilberto Rodríguez en la serie Narcos. Y a Vallarta la conocemos por la serie biográfica Paquita la del Barrio. El reparto se completa con Claudette Maille, Rodrigo Abed, Teté Expinoa y Rolf Petersen, entre otros intérpretes.

 

Corrupción letal

Creada por Zayre Ferrer, Tijuana afronta las dificultades y peligros que corren en las calles mexicanas no solo los periodistas sino también los políticos. No en vano, el asesinato de uno de un candidato a la presidencia es el detonante para que los reporteros de Frente Tijuana inicien una investigación exhaustiva para resolver el caso, durante la cual descubren que el misterio enlaza con una red de corrupción que puede poner en peligro sus vidas.

Rodada en Baja California, la serie es un nuevo reto en la carrera de Damián Alcázar tras el éxito de Narcos. El actor mexicano asegura que el proyecto es “apasionante” y que es para él un honor interpretar al director de un periódico: “Creo que es importante hablar sobre este tema y evitar que nuestros periodistas sigan cayendo. Debemos de trabajar todos juntos”, opina Alcázar.

No es la primera vez, en cualquier caso, que el de Michoacán interpreta a un periodista, pues ya encarnó a un reportero deportivo en una de sus primeras películas, La leyenda de una máscara (José Buil, 1991). El actor es célebre por su compromiso con la realidad política y social de su país y también por su discreción: no tiene cuenta en Facebook, ni en Twitter ni en Instagram.

Por lo demás, Camila Jiménez Villa, directora ejecutiva de FMG Studios, productora de la serie, apunta que “este es un momento crítico para hablar de lo que los periodistas enfrentan todos los días en la búsqueda de la verdad, particularmente en México”. Además, la ejecutiva destacó que la serie “presenta un par de personajes femeninos fuertes que darán mucho que hablar”. Jiménez Villa, que ya trabajó codo con codo con Netflix para crear la serie El Chapo, afirma que la prestigiosa plataforma de streaming “es un gran partido para nosotros, ya que buscamos coproducir series que sean relevantes para nosotros, pero que puedan trascender y resonar más allá de México y América Latina”.

Del mismo modo que El Chapo, la primera de las tres temporadas de que consta Tijuana se emitirá antes en el canal norteamericano Univisión y, posteriormente, en Netflix, que tiene previsto su estreno mundial para el próximo 5 de abril. Por el momento, ha lanzado un tráiler que promete. Como dice una de las frases que se escuchan en él, “los periodistas se han acostumbrado a convivir con la muerte”. Tijuana quiere contribuir a que esa dolorosa realidad cambie de una vez por todas.