Se agotan las estrellas de la música pop. No porque no surjan nuevos talentos que resulten carismáticos, sino porque ya no concentran el suficiente nivel de atención como para mostrarnos lo que son.

Ezra Furman es uno de esos casos. Un artista movido por la misma frustración que Kurt Cobain, embajador en el punk del colectivo trans. Un tipo que ha de conciliar sus raíces judías con su lado queer (“se ve que no conoces a muchos judíos trans aparte de Moira –la protagonista de Transparent-, y de mí”, me recrimina cuando saco el tema). Si tomamos todos esos ingredientes y los agitamos, aparece Twelve Nudes, un disco intenso y brutal, que en ocasiones roza lo nihilista. A lo largo de los 26 minutos que dura, Furman intenta devolverle el golpe a este mundo que parece empeñado en elegir el peor de los caminos. Esto es lo que su autor nos ha contado al respecto.

 

¿Ha descrito Twelve Nudes como un álbum espiritualmente queer. ¿Necesita el punk ser algo más queer?
Todo en este mundo necesita tener más consciencia de lo queer y aceptarlo. Hay gente queer en todas las esquinas de la sociedad. Cada día libramos una batalla que pugna por lograr la igualdad y la seguridad. Que lo queer se normalice equivale a que exista una mayor dignidad para nuestro colectivo y eso a su vez no dará mayor seguridad. Y ciñéndome a lo del punk, hay escenas musicales de ese estilo que aún son muy homófobas. Así que sí, definitivamente el punk necesita abrazar lo queer.

 

El rock & roll es el género predominante en este nuevo álbum. Porque más que de punk, ha hecho usted un disco en el que se dan cita diferentes maneras de entender el rock, ¿no?
No me interesan los géneros ni las etiquetas, eso lo dejo para los que escribís sobre música, si es que creéis interesante poner etiquetas. Este es un disco punk desde el punto de vista filosófico, aunque es cierto que abraza otras músicas. Sobre todo es un álbum a través del cual digo que hay algo que no marcha nada bien y que discrepo de ello de una manera violenta. 

¿Procede de ahí la rabia que domina las canciones? 
El álbum es el resultado de un lento proceso de asimilación de la siguiente idea: los ricos sistemáticamente aniquilan a los pobres y se salen con la suya y además sacan un gran beneficio económico de ello. Eso ha creado situaciones de emergencia, quizá la peor de todas sea la que presenta el cambio climático. Es algo que se debe básicamente  a las grandes empresas y sin embargo son las clases humildes las que van a sufrir y a pagar por ello. Ese es el origen de mi enfado.

 

¿Tiene Donald Trump algo que ver con esos sentimientos?
Muy poco, la verdad. Aunque Donald Trump no hubiese existido en los últimos diez años, yo estaría ahora mismo igual de cabreado. Es un tipo horrible, pero no es más que el síntoma de una sociedad envenenada. No tendría ningún tipo de poder si la sociedad no se lo otorgara. El problema no es que esté gobernando. El problema es nuestra sociedad hipercapitalista, misógina y con mentalidad de grupo supremacista blanco.

 

¿Dirías entonces que este es un álbum protesta?
Todos mis discos lo son aproximadamente desde 2012.

 

El título Twelve Nudesproviene de la obra de la escritora Anne Carson. ¿Es una influencia en su obra?
La manera que tiene tan aventurada y poderosa de escribir es una especie de modelo que me gusta intentar seguir. Aún no sé muy bien de qué manera podría dejarme imbuir por su estilo, ese es uno de los retos a los que me enfrento como creador. El título  lo saqué de uno de sus ensayos, The Glass Essay. Te recomiendo que lo leas.

  

Transition from Nowhere to Nowhere es una canción tremenda en todos los sentidos. ¿Es el título, transición de ninguna parte a ninguna parte, tan pesimista como suena?
Sí. Es una de las canciones más sinceramente desesperadas del disco. Creo que en realidad soy yo afrontando de que hay personas, quizá yo entre ellas, nunca vayamos a ganar esta batalla contra la desigualdad. Es la idea de que mis demonios saldrán victoriosos, de que el mundo no es mi lugar y que acabará destruyéndome. Son emociones que intento evitar por razones más que obvias. Pero no puedes escapar de ese tipo de emociones. A veces no hay más remedio que enfrentarse a ellas y eso es de lo que hablo en la canción.

 

De acuerdo con la canción que cierra el disco, el rock & roll es la única manera de seguir adelante. 
Yo más bien diría que es lo único que me planteo hacer cuando me siento tan frustrado. Seguir un ritmo y empezar a hacer ruido.