Intensas negociaciones

El PSC busca un tercer socio para controlar la Diputación de Barcelona sin Junts ni ERC

El pactómetro de la Diputación de Barcelona: todas las combinaciones posibles

El líder del PSC, Salvador Illa, con el presidente de Junts en el Parlament, Albert Batet, en un acto

El líder del PSC, Salvador Illa, con el presidente de Junts en el Parlament, Albert Batet, en un acto / DAVID ZORRAKINO / EUROPA PRESS

Carlota Camps
Fidel Masreal
Jose Rico
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Las negociaciones para elegir el nuevo gobierno de la Diputación de Barcelona siguen a fuego lento y lejos de los focos. De momento, ni siquiera hay acuerdo sobre cuál será la fecha de constitución del pleno, aunque previsiblemente se celebrará dentro de dos semanas, en plena campaña de las elecciones generales. Por lo que, por ahora, no hay prisa para llegar a acuerdos. Tras el portazo de la ejecutiva de Junts a reeditar el pacto con el PSC, los posconvergentes exploran un pacto con ERC que les dé la presidencia de la institución, mientras que los socialistas también se mantienen en la batalla y sondean fórmulas con los Comuns. Sin embargo, con los resultados encima de la mesa, las sumas son ajustadas.

Fuentes de la dirección socialista aseguran que el pacto con los Comuns está muy avanzado, un optimismo que los morados enfrían porque, entre otras cosas, quieren impedir a toda costa que se repita la 'operación Sirera' que desembocó en la extraña alianza PSC-Comuns-PP para investir alcalde a Collboni. Estas tres fuerzas suman mayoría absoluta en la Diputación de Barcelona, pero el PSC no cierra la puerta a otra operación: atraer a los dos diputados independientes adscritos a Junts. Se trata de Marc Castells, alcalde de Igualada y líder de Junts per Igualada, y Sergi Vallès, alcalde de Torrelles de Foix y líder de Impulsem Penedès, partidarios de reeditar el pacto con los socialistas. Fuentes de Junts niegan que sus dos diputados puedan desmarcarse del grupo y pactar con los socialistas, aunque ninguno de los dos dirigentes se ha apresurado, de momento, a negar el rumor.

Mayorías ajustadas

Esta combinación sumaría 24 diputados, dos por debajo de la mayoría absoluta pero dos por encima de los que tendrían la suma independentista, lo que permitiría al PSC mantener el control de la diputación. Para ser elegido presidente se necesita mayoría absoluta (26 votos) en la primera votación o mayoría simple (más votos a favor que en contra) en la segunda votación. Pero aunque se mantuviera la unidad dentro de Junts, los socialistas tendrían una tercera opción para decantar la balanza: Tot per Terrassa. Aunque en su municipio gobierna con ERC y Junts, la diputada del partido de Jordi Ballart puede ser decisiva y se deja querer.

En cuanto al PP, capitaneado en la diputación por el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, dice estar abiertos a hablar con "todo el mundo", sean socialistas o independentistas. Fuentes populares dejan claro que, para ellos, la diputación "no va de ideología, sino de gestión pura y dura". Sin embargo, los Comuns niegan que sea posible "ninguna operación con el PP" y apuntan que su objetivo -igual que en las negociaciones en el consistorio barcelonés- pasa por forjar una alianza progresista con el PSC y ERC, aunque los republicanos -a las puertas de las generales- ya han asegurado que no harán presidente de la diputación a ningún socialista.

Silencio en Junts

Mientras tanto, Junts mantiene silencio sobre sus negociaciones bajo una premisa: "Todo está abierto". Sus aspiraciones, formalmente, pasan por un acuerdo con ERC y con el partido del alcalde de Terrassa. El partido negocia discretamente y sigue sin negar que en la ecuación de sus conversaciones esté el PP. De hecho consideran que la formación de Albiol no tiene ahora incentivos, en plena campaña de las elecciones generales, para dar al PSC el gobierno de la diputación. Y también confían en que los Comuns tampoco triangulen con socialistas y populares.

Internamente, el secretario general de Junts, Jordi Turull, ha tenido que hacer numerosos equilibrios. El lunes por la tarde tuvo una reunión telemática con cargos locales de la provincia, entre los cuales están los más interesados en repetir la coalición con el PSC para mantener el poder en la institución. Por otro lado, dirigentes como la candidata al Congreso, Míriam Nogueras, no querían oir hablar de sellar una alianza con los socialistas en plena campaña del 23-J, porque ello desactivaba el eje narrativo de su campaña electoral, que pivota sobre la equiparación de PP y PSOE, asegurando que Junts no facilitará ninguna investidura si no hay compromisos a favor de la autodeterminación.

Este miércoles, Turull reunía, según fuentes del partido, a los diputados provinciales. La discreción, en todo caso, es la regla general para evitar que se descompensen los equilibrios internos y por el bien de las negociaciones discretas que, admiten en el partido, representan un riesgo real de perder el poder en esta institución, tras haber quedado fuera del gobierno de la Generalitat y del de la capital de Catalunya.