Análisis

Crónica de un golpe aplazado en el Tribunal Constitucional, por Ernesto Ekaizer

El presidente caducado, Pedro González-Trevijano, animado a apoyar la suspensión de las reformas en el Congreso el mismo día de la votación era un enfrentamiento frontal

Fachada del Tribunal Constitucional (TC).

Fachada del Tribunal Constitucional (TC). / EFE

Ernesto Ekaizer

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Pedro González-Trevijano, presidente saliente del Tribunal Constitucional, pactó con el vicepresidente, también saliente, Juan Antonio Xiol -conservador y progresista, respectivamente, para usar una terminología ya habitual- que el pleno extraordinario para abordar el recurso de amparo “preventivo” -creación novísima de los asesores judiciales y mediáticos del Partido Popular- sería celebrado hoy viernes, día 16 de diciembre. Pero la presión política -Cuca Gamarra, portavoz popular en el Congreso anunció que el TC resolvería antes de la votación de las reformas- le llevó, después de múltiples llamadas telefónicas, a adelantar para este jueves el Pleno. Sobre las ocho de la tarde del jueves comunicó a los diez magistrados -son con González-Trevijano 11 en total- que convocaba para este jueves 15 a las diez de la mañana. El presidente había solicitado inicialmente, a través de la secretaría general, el informe oficial, por así decir, sobre el recurso al secretario general adjunto, Juan Carlos Duque Villanueva, el letrado jefe especialista en recursos parlamentario, quien le había solicitado un día y medio. Por eso, la fecha del Pleno sería hoy viernes. Pero, como se ha señalado, González-Trevijano apretó. Y el jueves por la noche, Duque le entregó su informe, que fue enviado enseguida a los magistrados. 

No fue el único informe trasladado. El ponente del recurso del PP, Enrique Arnaldo, elegido para el TC a propuesta del PP, ya tenía el informe informe llamado de complacencia que solicitó a su letrado particular. 

Los informes son contradictorios en el punto esencial. Duque es favorable a la avocación al Pleno, a la admisión a trámite del recurso, pero, es contrario a la medida cautelarísima -que es el tema crucial- porque no tiene precedentes, no hay ningún supuesto en que se haya ordenado interrumpir por el TC mediante medida cautelar el tracto legislativo en el Congreso, además de que no concurren los motivos alegados. Se anticiparía con la suspensión, sostiene, el resultado final del amparo cuando tampoco habría daños irreparables. Por otra parte, señala, se podría oír a las partes (en las medidas cautelarísimas no se da traslado a las partes implicadas) en tres días. Y si se aprobaran las reformas legales en ningún caso habría daños irreparables porque se podría interponer un recurso de inconstitucionalidad, que sería la vía correcta. Porque, enfatiza, el recurso de amparo no es recurso para conseguir nulidad de las leyes sino para proteger derechos fundamentales. Y, para más inri el otro requisito es no se cause lesión de derechos de otros: el recurso del PP pide que se le reconozca su potestad parlamentaria (ius in officium) para que se declare la nulidad de unas enmiendas al tiempo que se lesionas la potrestad o ius in officium de los otros diputados que quieren seguir adelante con la tramitación de la reforma. 

El informe encargado por Arnaldo a su letrado particular y personal, es favorable, por el contrario, a las medidas cautelarísimas. Pero mientras que los letrados del llamado pool del TC son independientes, su cometido es hacer un informe técnico, es decir, no están vinculados a los magistrados con los cuales trabajan a diario. Es decir: el magistrado ponente puede decirle “hazme un informe en tal o cual sentido”. Y el letrado lo elabora con esa directriz. 

Dos informes contradictorios

Los magistrados, pues, carecían de tiempo material. A las diez de la mañana empezaba un Pleno con dos informes contradictorios. Tenían, por tanto, que consultar con sus propios letrados para consultar autos o sentencias. 

Llegaron a la madrileña calle de Doménico Scarlatti antes de las 10:00. Pero en la sala solo estaban los cinco del sector progresista. Hablaron con uno de sus pares, el vicepresidente Xiol y le sugirieron que le dijera al presidente que no estaban en condiciones de estudiar el material si se empezaba a esa hora.  

Pero es que había otros “problemas”. Mientras González-Trevijano seguía reunido pasadas las diez con los magistrados conservadores, algunos del sector progresista se enteraron que el día anterior -el miércoles por la tarde- había entrado en el TC un escrito de personación de Unidas Podemos y otro del PSOE, porque las enmiendas que se pretende suspender por parte del PP son del PSOE y de Unidas Podemos. 

Tienen un interés legítimo porque se pretende anular una enmienda que ellos han presentado y afecta al proceso legislativo, de modo que se personaban como parte en el procedimiento, y solicitaba que se le diera traslado de los escritos, y de ese modo, sin perder tiempo podían dar su versión sobre las medidas cautelarísimas para garantizarse la tutela judicial efectiva antes de que se adoptara la resolución.  

Además, Unidas Podemos pide en su escrito de personación poder ser oídos y, además, presentan un incidente de recusación, quieren que el presidente González-Trevijano y el magistrado Antonio Narváez, con mandatos vencidos el pasado 12 de junio, tienen interés directo en el pleito porque si se aprueba la reforma el próximo 22 de diciembre, al dia siguiente, al aparecer en el BOE, entra en vigor el nombramiento de los dos magistrados sustitutos nombrados por el Gobierno (Juan Carlos Campo y Laura Díez, respectivamente). En cambio, si se suspende la tramitación de la nueva ley, podrían seguir indefinidamente en sus puestos. Por tanto: hay causa de recusación del articulo 219 número 10 de la ley Orgánica del Poder Judicial. 

Los recusados tienen que decir si se abstienen y caso contrario se abre procedimiento de recusación. Lo primero es suspender la causa nombrar ponente. 

Demasiada confrontación

Todo esto, que debía ser trasladado por Arnaldo, que es el ponente, en realidad no estaba proveído: faltaba en el expediente. Y, por último, a continuación se confirmó que Vox había presentado nuevo recurso de amparo en el que pide medidas cautelarísimas. En este recurso la ponente será Maria Luisa Balaguer. 

González-Trevijano no aclaró a que hora finalmente daría comienzo el Pleno. Maria Luisa Balaguer habló con el presidente y comentaron la posibilidad de aplazar el Pleno para el lunes 19 de diciembre. Pero González-Trevijano insistió en un punto. “No quiero ser yo quien toma por mi propia iniciativa la decisión de suspenderlo y si me lo pedís por escrito los cinco de vuestro sector lo haré”, dijo, según aseguran fuentes fidedignas a EL PERIÓDICO DE CATALUNYA. 

La impresión: la idea de suspender ese día la tramitación -aquí te pilo aquí te mato-, el mismo día en que se estaba por votar en el Congreso, prácticamente en paralelo, llevó a González-Trevijano a aplazar su plan. Demasiada confrontación directa. 

González-Trevijano ha conseguido un punto a tener en cuenta. El quórum para celebrar un Pleno es de 8 magistrados. Si los progresistas no participan en la votación el Pleno se queda en 6. Por tanto, el sector conservador no puede adoptar la resolución.

Con la petición de aplazamiento de los cinco progresistas, González-Trevijano puede decir: hombre, cinco me lo pidieron, si digo que no, podrían levantarse y marcharse por considerar que no están en condiciones de participar y me dejan sin quórum. Pero ahora esos cinco ya se han comprometido y no pueden hacer abortar el Pleno. 

El lunes 19 hay dos opciones. Una que se tramite la recusación. O se abstienen los dos recusados o se nombra un instructor del incidente y se aplaza el Pleno hasta que se resuelva. No se van a abstener. Porque en tal caso, la mayoría pasa a ser del sector progresista (5 a 4), Si se rechaza la recusación, el sector conservador lograría después consumar el golpe y suspender la tramitación de las reformas antes de que el Senado las apruebe el 22 de diciembre. 

El martes 20, Rafael Mozo, presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha convocado Pleno extraordinario para nombrar a los dos magistrados. Ya se sabe que el PP y el sector conservador quieren nombrar a los dos (César Tolosa y Pablo Lucas) El PP juega en los dos tableros. Si el TC suspende las reformas el lunes, la derecha gana tiempo, sin la espada de Damocles.