Investigación

Un imputado en la conspiración contra Podemos confiesa que se valió de tecnología de la Policía

El letrado José Aliste declaró que el comisario Enrique García Castaño "posicionó" el teléfono del excargo venezolano Rafael Ernesto Reiter para localizarle y ofrecerle que colaborara con las actividades de la Policía del Ministerio del Interior de Mariano Rajoy

Un imputado en la conspiración contra Podemos confiesa que se valió de tecnología de la Policía
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Tono Calleja
Tono Calleja

Periodista

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El abogado José Aliste Martín, uno de los investigados por su participación en la trama que presuntamente extorsionó en España a excargos del Gobierno de Hugo Chávez para conseguir importantes sumas de dinero e información contra Podemos, confesó ante la titular del Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid, Cristina Díaz Márquez, que investiga el denominado caso Caranjuez, que se valió de la tecnología del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) para localizar y captar como cliente al exjefe de Seguridad de la petrolera venezolana PDVSA Rafael Ernesto Reiter.

"El hombre vivía en una casa [en Barcelona] pero ahí no se le localizaba para nada. Se unieron los intereses míos de abogado con los intereses de la Policía, que querían contactar con el señor Reiter. Entonces Nervis Villalobos [exviceministro de Venezuela] me dio la nota y me dio un teléfono; la Policía hizo sus gestiones: posicionó el teléfono durante varios días y cuando estaba localizado, pues había que ir a hablar con Reiter y nadie quería ir a hablar con Reiter. Entonces me pidió el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino... allí estaba el famoso 'El Gordo', 'El Blasillo' [los apodos del comisario Enrique García Castaño]: habían ubicado el teléfono durante tres noches, y dijo: está en tal sitio, tal domicilio", especificó Aliste, que se mostró en todo momento como un colaborador de la Policía del Gobierno de Mariano Rajoy, según consta en la declaración.

Precisamente, García Castaño ha sido procesado en el caso Tándem por utilizar medios policiales para suministrar información de carácter confidencial al también comisario jubilado José Manuel Villarejo, el presunto cabecilla del denominado por la Fiscalía Anticorrupción como "clan policial mafioso". En las fechas de la intervención a la que alude el abogado José Aliste, 'El Gordo' era jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), integrada en la Comisaría General de Información, que se encarga de la captación, recepción, tratamiento y desarrollo de la información de interés. Ningún juez avaló la actuación del también conocido como 'Blasillo', quien llegó a ser amenazado por el propio Villarejo con denunciarle como responsable "del chiringuito de los canutos [teléfonos]".

"Control de peticiones"

El ex jefe de Asuntos Internos de la Policía Marcelino Martín-Blas ya mostró a sus superiores el 24 de abril de 2012 su preocupación porque García Castaño también tuviera acceso a las peticiones de intervenciones telefónicas, según consta en las agendas del propio Villarejo, que de forma literal escribió: "Big [Enrique García Castaño]. Muy preocupado porque Marcelino Martín-Blas ha comentado con Severino el control de peticiones". El Periódico de España, el grupo Prensa Ibérica, confirmó que esta anotación alude a la intención del entonces jefe de Asuntos Internos de impedir que el jefe de la UCAO pudiera alertar a otros agentes de que estaban siendo grabados.

En otra grabación de Villarejo, Eugenio Pino confesó a García Castaño haber "ordenado el pago del alquiler del posicionamiento" a una empresa israelí. "Lo he autorizado. He dicho yo que sí, que lo pago yo de mi dinero", dijo el entonces DAO, en una clara alusión a los fondos reservados del Ministerio del Interior, cuyo ministro era Jorge Fernández Díaz.

Por su parte, el abogado Aliste explicó después a la jueza que fue él mismo quien, acompañado de un policía de Información, acudió a la vivienda de Reiter, quien se llevó un "sobresalto". "Vengo de parte de tal y leyó la hoja, que fue el motivo por el que no tuvimos ningún problema", dijo el abogado, que se vanaglorió de "captar una fuente" para el comisario Eugenio Pino, quien en estos momentos está a punto de sentarse en el banquillo como responsable del espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas Operación Kitchen.

El nombre de Rafael Ernesto Reiter saltó a la fama tras relacionarse con 800.000 dólares hallados en 2007 en una maleta en el aeropuerto internacional de Buenos Aires, según publicó el diario El País, que aseguró que procedían de la petrolera PDVSA y tenían como finalidad financiar la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner a la presidencia de Argentina.

"Absoluto secreto"

"Aquí estaba esperando el comisario Catalán, el jefe de la UDEF, con una inspectora jefe y con otros dos, y cuando yo ya lo había colocado a las once de la mañana, aparecieron en Barcelona y a partir de ahí ya tomaron todas las cosas. Dijeron que guardase absoluto secreto, tanto el DAO como los otros, y todo lo que hayan tratado a partir de ahí, no creo que haya sido nada en contra de la ley", concluyó Aliste, en la grabación incluida en esta información en la edición digital de El Periódico de España.

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Por otra parte, el exviceministro de Venezuela Javier Alvarado Ochoa, quien denunció haber sido extorsionado por agentes de la Policía española, declaró a preguntas de la Fiscalía Anticorrupción que Reiter también era otro presunto "afectado" por la extorsión del clan policial.

En el mismo sentido, Alvarado Ochoa aseguró que fue el propio Eugenio Pino quien le pidió que le suministrara datos sobre la supuesta financiación ilegal de la formación política morada: "Me pregunta si tengo algo relativo al partido político Podemos. De hecho, no era la primera vez que lo escuchaba, lo escuché con Martín Rodil [un integrante de la trama] y después se lo escucho al [exviceministro de Venezuela] Nervis Villalobos, que me dijo: Javier están buscando del partido político Podemos. Y yo le digo al director Pino: papeles no tengo de Podemos, pero yo puedo hablar con las agencias de inteligencia a ver qué tienen", relató el perjudicado a la jueza Cristina Díaz Márquez.