Crisis en la policía catalana

Interior asegura que se ha echado al jefe de los Mossos por taponar "la feminización" del cuerpo

El director de la policía defiende la "excelencia" de Sallent, sustituto de Estela, y niega que se trate de un liderazgo de transición hasta Navidad

Pere Ferrer, director de los Mossos.

Pere Ferrer, director de los Mossos.

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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El director general de los Mossos d'Esquadra, Pere Ferrer, ha sido el primero en dar explicaciones públicas tras la polémica destitución del comisario jefe, Josep Maria Estela. Lo ha hecho en El Matí de Catalunya Radio. Y ha enarbolado la bandera de la feminización del cuerpo policial para justificar la decisión de apartar a Estela nueve meses después de elegirlo como la persona idónea para liderar una prefectura coral con el comisario Eduard Sallent, de número dos.

Ferrer ha asegurado que Estela no estaba alineado con la 'conselleria' en su objetivo estratégico de feminizar el cuerpo y ha afirmado que el desencuentro surgido entre el comisario jefe y el 'conseller' d'Interior, Joan Ignasi Elena, a cuenta del nombramiento de seis nuevos comisarios ha sido el "punto de inflexión" que ha provocado que se obligara a cesar de sus funciones al responsable policial este lunes al mediodía.

De los 34 candidatos a comisario, ha desgranado Ferrer, había doce que habían sido seleccionados para ser nombrados. Entre estos doce, había cuatro mujeres. El viernes Elena comunicó a Estela que de las seis plazas para nuevos comisarios, cuatro serían para las cuatro mujeres. Pero Estela, según Ferrer, no se sintió capaz de defender esa decisión dentro de los Mossos. Esa fue "la discrepancia" que motivó "la ruptura" entre Estela y la 'conselleria' y, en consecuencia, su destitución.

Cuestionado por Laura Rosel acerca de si Estela estaba en contra de la feminización del cuerpo, Ferrer ha respondido que no había dicho tal cosa. Y preguntado a continuación por si no había destituido en realidad por pedir que Sallent, el número dos, saliera de la prefectura debido a la mala relación que existía entre ambos, Ferrer primero ha dicho que no le constaba que Estela hubiera pedido la salida de Sallent y, más adelante, ha admitido que eso fue algo que salió en alguna de las muchas conversaciones que han mantenido con Estela durante este tiempo. Fuentes de la Conselleria, sin embargo, sí dicen que desde que eso sucedió, el pasado mes de junio, la salida de Estela iba a producirse tarde o temprano.

El director también ha responsabilizado del malestar que existe en el seno del cuerpo policial, que ha vivido seis relevos al timón en los últimos cinco años, al "ruido mediático". Para Ferrer, en el caso de los Mossos, el ruido mediático es tan elevado que "distorsiona el funcionamiento del cuerpo". La prefectura colegiada que se creó en diciembre del año pasado "sigue adelante", ha prometido, aunque ahora lo hará con el liderato de Sallent.

En sentido contrario a las informaciones que señalaban que Sallent asumía el cargo de forma provisional, Ferrer ha negado que Sallent ha asegurado que todos los comisarios jefes están en funciones y ha añadido que no está previsto que Sallent sea relevado próximamente por una comisaria.

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Ferrer ha negado asimismo que Sallent haya mandado más que Estela en estos nueve meses. Ha defendido que la decisión de situar a Sallent de número dos por detrás de Estela se tomó de forma consensuada con Estela antes de hacerse oficial en diciembre de 2021. Y también ha hecho una defensa cerrada de Sallent, "una persona de una excelencia que muchas organizaciones quisieran tener".

Rosel le ha preguntado acerca de las acusaciones del exconseller d'Interior, Miquel Sàmper, que señaló en RAC1 a Sallent como un policía que ha taponado investigaciones de corrupción al Govern y también acerca de la denuncia del exjefe anticorrupción de los Mossos, Toni Rodríguez, que acusa a Sallent de pedir atestados de investigaciones que afectaban al Govern. "Son acusaciones gravísimas" que cuestionan "la honorabilidad" de Sallent, ha respondido Ferrer, que las ha negado aludiendo a que en la Comisaría General de Investigación Criminal trabajan mil agentes que podrían el grito en el cielo en caso de ser ciertas.