Sáhara Occidental

Argelia suspende el tratado de amistad con España y congela las operaciones de comercio exterior

España lamenta la decisión y se reafirma en los principios del tratado | La oposición pide la comparecencia de Albares

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Marc Ferrà / Mario Saavedra

Argelia lanza contra España represalias políticas y económicas por el "injustificable" cambio de posición sobre el Sáhara Occidental.

Primero, Argel ha dado por suspendido este miércoles, con carácter "inmediato", el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España, según un comunicado la presidencia de la República.

Después, se ha anunciado la congelación de las domiciliaciones bancarias para operaciones de comercio exterior de productos desde y hacia España desde este jueves 9 de junio. Así se lo ha comunicado a las entidades financieras del país norteafricano la Asociación Profesional de Bancos e Instituciones Financieras (Abef), según ha adelantado 'El Independiente' y aparece en informaciones del medio argelino TSA.

Entre enero y julio 2021 (últimos datos disponibles), España importó 2.237 millones de euros de Argelia, el grueso en gas (el 92% de esa cantidad fueron combustibles y aceites minerales, según el ICEX). Argelia importó por su parte mercancías de España por valor de 1.111 millones de euros. Los contratos de la gasística estatal Sonatrach con las empresas españolas están a punto de vencer y deben ser renovados. Se desconoce por el momento cómo puede afectar esta medida al flujo de gas.

Un giro "injustificado"

"Las autoridades españolas han emprendido una campaña para justificar la posición que han adoptado sobre el Sáhara Occidental, una violación de sus obligaciones legales, morales y políticas como poder administrador del territorio que pesan sobre el Reino de España", ha dicho el Gobierno argelino en un comunicado para justificar la ruptura del tratado de amistad. El 18 de marzo España dio un giro a su postura oficial hacia el conflicto y respaldó por escrito la propuesta marroquí de dar autonomía a la excolonia española.

El Gobierno español ha lamentado la decisión de Argelia de suspender el Tratado, pero ha reafirmado su "compromiso pleno" con su contenido, especialmente en lo que atañe al respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

Preguntado por si teme que Argelia corte el suministro de gas a España como represalia, el ministro de Exteriores José Manuel Albares ha asegurado que “el Gobierno Argelino es muy conocido por ser un socio fiable y un suministrador fiable. Se han dado garantías por parte del Gobierno argelino al máximo nivel al respecto, por eso nada me indica que eso vaya a ser de otra manera".

El responsable de la diplomacia española ha dicho que reitera su "voluntad de mantener las mejores relaciones tanto con Argelia como con todos nuestros vecinos, basadas en el respeto mutuo y la cooperación y en lo que es mutuamente beneficioso para nuestros dos pueblos".

El Grupo Parlamentario Popular ha pedido la comparecencia en el Congreso de Albares, para que dé explicaciones en sede parlamentaria sobre esta suspensión. Los populares dicen que es una "muy mala noticia" que obedece "a la ausencia de una verdadera política exterior con sentido de Estado, así como a los giros unilaterales y los bandazos del presidente del Gobierno, porque allí donde hay un problema, en lugar de resolverlo, genera tres".

Albares ha dicho que no tiene “ningún problema” en comparecer en el Congreso.

El tratado hispano-argelino buscaba reforzar el diálogo político entre los dos países, a todos los niveles, y el desarrollo de la cooperación en el campo económico, financiero, educativo y de defensa.

El responsable del Frente Polisario en nuestro país, Abdulah Arabi ha reaccionado, en declaraciones a El Periódico de España, diario del mismo grupo, Prensa Ibérica, que este periódico, tras conocerse la noticia, asegurando que el comunicado de Argel muestra las contradicciones de España al minimizar el daño que el cambio hacia el Sáhara ha supuesto para las relaciones con Argelia.

"Se ha vulnerado el derecho del pueblo saharaui de decidir a su futuro", ha añadido. El cambio de postura español, asegura, eleva la tensión y la escalada en el Norte de África. Marruecos y el Frente Polisario están técnicamente en guerra desde que Rabat entrara en el Sáhara Occidental con la Marcha Verde de decenas de miles de personas en 1975. En 1991 declararon un alto el fuego, que se rompió el 13 de noviembre de 2020.

Dos décadas de acuerdo de amistad

El pasado 19 de marzo, Argelia decidió llamar "a consultas con efecto inmediato" a su embajador en Madrid, Said Moussi, tras el "cambio repentino" de posición de España respecto al Sáhara. El día anterior, Marruecos había hecho público el contenido de una carta escrita por Pedro Sánchez al rey Mohamed VI en la que el presidente del Gobierno español le decía que reconocía el plan de Rabat para dar "autonomía" al Sáhara Occidental como el "más serio, creíble y realista" para solucionar el conflicto histórico.

Desde entonces, Moussi está en Argel y no hay embajador argelino en Madrid.

El acuerdo llevaba dos décadas en vigor, desde el 8 de octubre de 2002. En el texto se refleja, en particular, la “adhesión estricta a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y a los principios del Derecho Internacional como elementos fundamentales para el mantenimiento de la paz, la seguridad y la justicia en la sociedad internacional, en particular los principios de igualdad soberana de los Estados, de no injerencia en los asuntos internos y del respeto del derecho inalienable de los pueblos a disponer de ellos mismos”, según ha subrayado el Ministerio de Exteriores.

Críticas de la oposición

El vicesecretario general de Ciudadanos, Edmundo Bal, considera que la decisión de Argelia de suspender el tratado de amistad con España demuestra la "negligencia" del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con su cambio de posición con el Sáhara. "Vaya negocio ha hecho cambiando la buena vecindad de un país por la del otro", ha dicho.

La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, ha dicho que los españoles "merecen explicaciones": "Pedro Sánchez lo ha vuelto a hacer. Argelia rompe el tratado de buena vecindad con España. Otra consecuencia de la falta de política de Estado", ha afirmado la 'número dos' de Alberto Núñez Feijóo.

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En el debate celebrado en el Congreso sobre el cambio de posición en el Sáhara, Gamarra ya había exigido al presidente del Gobierno que arreglase "cuanto antes el estropicio" que ha generado en las relaciones con Argelia" y que están marcando la economía porque se están viendo afectadas las exportaciones.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha pedido echar a Sánchez, "para recuperar soberanía y prestigio internacional" porque, según ha dicho en Twitter, sus "caprichos" marcan la política exterior de España.