Reforma de la ley del aborto

El Estado pagará las bajas por regla dolorosa desde el primer día, según Igualdad

  • Los socios de Gobierno han alcanzado un acuerdo para la regulación como una incapacidad temporal de las bajas menstruales en la ley del aborto, según Montero

Los ministros de Inclusión, Igualdad y Ciencia, José Luis Escrivá, Irene Montero y Diana Morant, en un acto.

Los ministros de Inclusión, Igualdad y Ciencia, José Luis Escrivá, Irene Montero y Diana Morant, en un acto.

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Patricia Martín
Patricia Martín

Periodista

Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

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Los dos socios de Gobierno han alcanzado un acuerdo para la inclusión de las bajas menstruales en la reforma de ley del aborto y que estas no supongan gasto para el empresario, sino que las pague el Estado desde el primer día, según han informado fuentes del Ministerio de Igualdad y ha confirmado la ministra Irene Montero en las redes sociales.

La baja se establecerá como una "incapacidad temporal especial de contingencias comunes", lo que significa que tiene que ser prescrita por un médico, como cualquier otra incapacidad temporal. En la actualidad se otorgan unas 6.000 por motivos ginecológicos, que pueden ser motivadas por una infección, un mioma, un pólipo, etc.

Y en el anteproyecto de ley, que será previsiblemente aprobado el martes en el Consejo de Ministros, no se establecerá un número de días máximo. En la propuesta inicial del Ministerio de Igualdad, dirigido por Irene Montero, se hablaba de tres días, ampliable a cinco, pero finalmente se ha acordado que se ajustará a lo que la mujer necesite y lo que indique el médico, según explican las citadas fuentes.

Sin embargo, el ala socialista del Ejecutivo no ha ratificado el pacto. Fuentes de Economía aseguran que no se ha cerrado aún el texto del anteproyecto y que se ultimará en los próximos días "para avanzar en las políticas de igualdad de género que promueve el Gobierno en su conjunto", informa Juanma Romero. Y es que más allá de la articulación de las bajas, ha habido desencuentro en la eliminación del IVA de los productos menstruales, que Igualdad quiere rebajar del 10% a 0% y Hacienda se resiste.

"Esperamos que el Ministerio de Hacienda pueda recapacitar sobre la tasa rosa" porque las compresas, tampones y copas "son una cosa sin la cual no podemos vivir", ha señalado este viernes la secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez.

Otras discrepancias

Asimismo, Montero quiere que introducir en el anteproyecto que las mujeres puedan acogerse a una incapacidad temporal tras un aborto, tanto voluntario como involuntario, y un permiso a partir de la semana 36 de embarazo, para que no dependa del médico quedarse en casa las últimas semanas de gestación, que son las más complicadas, sino que sea un derecho universal. Pero ambas cosas se siguen negociando.

En cuanto a las bajas menstruales, según el acuerdo difundido por Igualdad, no se requerirá un mínimo de cotización, a diferencia de las enfermedades comunes, que exigen un periodo mínimo de 180 días, en los cinco años previos. El objetivo de esta exclusión es que puedan beneficiarse las mujeres jóvenes en sus inicios en el mercado laboral, dado que los dolores fuertes e incapacitantes suelen darse en los primeros años de menstruación y normalmente se van regulando y aminorando con los años y embarazos.

Aunque no hay datos oficiales de cuántas mujeres sufren reglas dolorosas, los ginecólogos calculan que entre un 25% y un 50% tienen dismenorrea, un dolor intenso pélvico y abdominal que aparece antes o durante la menstruación y que es tan fuerte que muchas no pueden mantenerse erguidas y sufren mareos.

Pero lo más importante del acuerdo es que será el Estado, a través del Instituto Nacional de la Seguridad Social, el que pagará el permiso desde el primer día, tal como quería Podemos para aminorar el rechazo que estas bajas pueden causar en el ámbito empresarial, por tener que perder a parte de la plantilla unos días al mes y tener que asumir parte del coste. "Vamos a reconocer por ley el derecho de las mujeres con menstruaciones dolorosas a una incapacidad temporal especial que será costeada por el Estado desde el primer día", ha asegurado Montero en Twitter.

De hecho, UGT había alertado de que puede que estas bajas "estigmaticen" a las mujeres" y sean una "causa de discriminación" a la hora de acceder al mercado laboral o promocionar en sus puestos de trabajo. Y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, sacó a la luz las discrepancias en el seno del Gobierno, entre Podemos y varios de los ministerios en manos por el PSOE, al señalar públicamente el jueves que la creación de esta baja aún está "en un proceso interno de discusión".

Al carro se subió también la vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, quien aseguró que "no se va a tomar ninguna medida que estigmatice a las mujeres", a lo que la vicepresidenta morada, Yolanda Díaz, contestó que lo que "estigmatiza" a la mujer no es aprobar una baja laboral por reglas dolorosas, sino "no tener la sensibilidad suficiente" para comprender que mujeres y hombres son "diferentes".

El blindaje del aborto

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Aunque la salud menstrual es una de las grandes novedades de la reforma de la ley del aborto, el anteproyecto incorpora otras medidas pioneras, como las dirigidas contra la violencia en el ámbito reproductivo, ginecológico y obstétrico. Así, reconocerá la existencia de violencia obstétrica cuando la mujer es sometida a prácticas innecesarias y no consentidas durante el parto y contendrá medidas contra la gestación subrogada.

Y, en cuanto al aborto, blindará el acceso en la sanidad pública y las menores de 16 y 17 años no deberán contar con permiso paterno.