En los próximos días

La fiscalía se prepara para dar carpetazo a las tres investigaciones al rey emérito

  • Descarta la presentación de una querella ante la Sala Segunda del Supremo que sería la única ante la que podría declarar

  • Considera que los hechos están prescritos, se produjeron cuando era inviolable o los ha subsanado con las regularizaciones

El Rey emérito, Juan Carlos I.

El Rey emérito, Juan Carlos I. / EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

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Ángeles Vázquez
Ángeles Vázquez

Periodista

Especialista en Tribunales y Justicia

Escribe desde Madrid

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Los fiscales del Tribunal Supremo que tienen entre manos las diligencias abiertas en relación a Juan Carlos I se disponen a archivarlas en los próximos días, según ha adelantado El Confidencial y ha confirmado EL PERIÓDICO en fuentes fiscales, sin llegar a transformarlas en una querella. Los motivos son varios, pero todos contundentes a la hora de obligar al ministerio público a cerrar las pesquisas sin haberlas judicializado por esta vía ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, única competente para tomar declaración como imputado al emérito, una opción que con el archivo en el horizonte inmediato ya ha dejado de tener sentido.

Aunque la versión oficial de la Fiscalía General del Estado es que el equipo de fiscales que dirige el teniente fiscal del Supremo, Juan Ignacio Campos, continúa con su trabajo con eficacia, rigor y discreción, fuentes del ministerio público señalan que el futuro próximo de las diligencias de investigación abiertas será el archivo porque las tres se enmarcan en algún motivo que impide la investigación, una vez que se descartó proceder a tomar esa medida con las primeras y se apostó por dar una respuesta conjunta a todas las pesquisas.

Inviolabilidad y prescripción

Las primeras fueron las relativas a los 65 millones de euros recibidos de la monarquía saudí por la construcción del AVE a La Meca, según se oyó a su examante Corinna Larsen contar al excomisario José Manuel Villarejo. Las fuentes consultadas consideran que el archivo es obligado porque la actuación que se atribuye al monarca la habría cometido antes de su abdicación, por lo que, como jefe del Estado, hiciera lo que hiciera, estaría protegido por la inviolabilidad que le confería el cargo. Pero, además, según las mismas fuentes, aunque no fuera inviolable, tampoco sería perseguible porque los hechos estarían prescritos, ya que la licitación se habría producido en 2009 y la adjudicación, en 2011.

Según declaró el abogado Dante Canónica ante el fiscal suizo Yves Bertossa, Juan Carlos le encargó en Zarzuela "crear una estructura" para transferir una "importante donación" que iba a recibir del rey de Arabia Saudí y lo hizo a través de la fundación Lucum. También explicó que el exmonarca procedió a cerrar su cuenta suiza en 2012 para transferirle el dinero a Larsen. Fue cuando se publicó que ese dinero se movió por Lucum y Zagatka, en marzo de 2020, el rey Felipe renunció a la herencia que le pudiera corresponder de su padre.

Regularización

Juan Carlos abdicó en junio de 2014 y su único privilegio pasó a ser aforado ante la Sala Segunda del Supremo. La Fiscalía considera que sus representantes en el alto tribunal son equivalentes y por eso han capitaneado ellos las diligencias, a las que se sumó el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, también con categoría de fiscal de Sala, cuando se dio a conocer la apertura de las terceras diligencias, relativas a un fondo en la isla de Jersey.

Recibió los millones de Arabia cuando era inviolable y se trata de hechos que habrían prescrito


Desde la apertura de esas primeras diligencias hasta ahora ha llovido mucho. Tanto que la defensa de Juan Carlos I, ejercida por el abogado Javier Sánchez Junco, ha presentado dos regularizaciones fiscales por un valor de cinco millones de euros. La primera, por 678.393 euros, se presentó en diciembre para neutralizar cualquier delito en el que pudiera haber incurrido por el uso por su parte y por la de sus familiares más próximos de unas tarjetas que estaban a nombre de quien era su ayuda de campo, Nicolás Murga, y se nutrían con dinero del empresario mexicano, Allen Sanginés-Krause.

Las dos regularizaciones fiscales, estudiadas al detalle por el ministerio público, permitieron ingresar al fiscal cinco millones de euros

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La segunda se conoció el pasado 26 de febrero y ascendió a 4.395.901 euros. El objetivo es cubrir cualquier delito que pudiera haberse entendido cometido por los billetes de avión por valor de unos ocho millones de euros que se le pagaron a él y a Larsen desde la fundación Zagatka, de su primo Álvaro de Orleans. Ambas regularizaciones han tenido que ser examinadas con detalle para comprobar si cumplen con los requisitos necesarios para entender saldada la deuda que pudiese haberse contraído. Y la fiscal general, Dolores Delgado las ha puesto de ejemplo del buen hacer del ministerio público por la recuperación de ese dinero de "todos los españoles".

Las fuentes consultadas afirman incluso que aunque en ocasiones se han presentado los hechos que se le atribuyen como delictivos no se han llegado a encontrar indicios de que lo puedan ser, lo que obliga a cerrar las pesquisas una vez hechas las comprobaciones pertinentes teniendo en cuenta las peculiaridades que les confiere su protagonista.