Convención del PP

Sarkozy jalea a Casado y clama contra el independentismo

  • El expresidente participa en la convención nacional del PP y avisa de que el separatismo desencadenaría otros procesos en Francia y Bélgica

El expresidente francés Nicolas Sarkozy y el líder del PP, Pablo Casado, llegan al escenario para dar una conferencia en el auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid.

El expresidente francés Nicolas Sarkozy y el líder del PP, Pablo Casado, llegan al escenario para dar una conferencia en el auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid. / Tarek / PP

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Pilar Santos
Pilar Santos

Periodista

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La convención nacional itinerante del PP llegó este miércoles a Madrid. Los conservadores tenían en su agenda un plato fuerte: la conversación entre Pablo Casado y el expresidente de Francia Nicolas Sarkozy en el auditorio del Reina Sofía. Por qué el líder de la oposición ha invitado a su semana grande a un mandatario condenado por corrupción y con numerosos asuntos pendientes en los tribunales es una cuestión que sorprendió a sus propios dirigentes, entre otras cosas porque en febrero les pidió que huyeran de esa palabra y no respondieran preguntas sobre los numerosos escándalos que afectan al PP.

Sarkozy se movió por la sala con la soltura del veterano, la misma que mostró al hablar, y cumplió con lo que se espera de un invitado como él en un lugar como ese: piropeó a Casado y trató de justificar la invitación al recordar su crucial papel en la lucha contra ETA y clamar, como en el pasado siempre hizo, contra los nacionalismos.

"Hace 11 años le dije: un día serás presidente del Gobierno de España", soltó el galo ante un Casado ruborizado

Sarkozy detalló el impulso que dio como ministro del Interior a la colaboración contra los etarras, algo que Francia había regateado hasta entonces. "Cuando Francia se convirtió en firme luchadora contra ETA, los españoles pudieron hacer lo necesario para zanjar este problema. Los cobardes siempre se aprovechan de la debilidad de los estados", continuó. Y en ese punto es cuando Sarkozy introdujo el asunto independentista catalán. En su opinión, el separatismo que ha calado en una parte de Catalunya "no es simplemente un problema de España". "Si España se desuniera, toda Europa pagaría el precio", avisó. Cree que desencadenaría procesos separatistas "en Francia, Bélgica y en otras partes". "Por eso, para mí está claro. Hay una España unida, con capital en Madrid y una Corona con un Rey que representa la unidad de España y eso no puede cambiar", terminó entre aplausos del auditorio.

En otro momento de la charla, el exmandatario galo reveló ante Casado que le hizo un augurio la década pasada. "Hace 11 años, la primera vez que le vi en el Palacio del Elíseo le dije: un día serás presidente del Gobierno de España", soltó ante el líder del PP, claramente ruborizado.

Hablar con "pasión"

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En su alocución, el expresidente también abordó el populismo, uno de los asuntos capitales esta convención. Considera que, si esos líderes de recetas fáciles encuentran eco, es por ausencia de mensajes claros de los partidos tradicionales. Recomendó a Casado que sea como él y hable con "pasión" de sus convicciones. "Al final, las bolitas pequeñas se unen a las bolas grandes", le tranquilizó. Algunos podrían pensar en Cs y Vox como bolitas.

Antes de Sarkozy, se dirigió a los populares españoles José Manuel Durao Barroso, expresidente de la Comisión Europea. Barroso actuó junto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, que fue 'barón' por un día por la ausencia de Isabel Díaz Ayuso, de viaje oficial en EEUU. Casado la justificó ante Sarkozy de manera elegante. "Tenía un viaje agendado en EEUU desde hace un mes, pero te manda un abrazo muy fuerte", dijo templando gaitas.