Investidura en vilo

Junts se desdice y rechaza investir a Aragonès para un Govern en solitario

  • Los posconvergentes 'se olvidan' de la oferta de los cuatro votos e insisten en retomar la negociación para la coalición

  • Los republicanos, indignados, recuerdan que es el segundo incumplimiento flagrante en mes y medio

Pere Aragonès.

Pere Aragonès. / Toni Albir

Se lee en minutos
Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

Escribe desde Barcelona

ver +
Fidel Masreal
Fidel Masreal

Periodista

ver +
Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

Periodista

Especialista en política catalana y española

Escribe desde Barcelona

ver +

Donde dije digo, digo Diego. Y van dos. Junts confirmó este martes a los negociadores de ERC que no piensa facilitar la investidura de Pere Aragonès si es para que conforme un Govern monocolor, incumpliendo no solo lo expresado en los medios de comunicación, sino también lo transmitido a los republicanos en una reunión el 7 de abril. Este nuevo incumplimiento se suma al del pacto firmado entre ambas fuerzas por el que Esquerra garantizaba la elección de Laura Borràs como presidenta del Parlament a cambio de que los posconvergentes hicieran lo propio en la investidura de Aragonès de finales de marzo. Algo que, como es notorio, no sucedió. Así las cosas, la repetición electoral se abre como escenario más que posible.

En un breve comunicado tras reunirse por primera vez tras el órdago de ERC, Junts insistió en la apuesta por un Govern entre partidos independentistas, es decir, por un pacto de legislatura. Fuentes del partido puigdemontista emitieron, con todo y como viene siendo habitual, mensajes contradictorios. Por un lado, se negaba que se haya comunicado a ERC que JxCat no dará el apoyo preciso para permitir el Govern republicano. Pero, por el otro, se admitía que sí se había trasladado en cierto sentido este mensaje, en el contexto de una apuesta por un Govern conjunto y un acuerdo para los próximos cuatro años.

"Junts, sin credibilidad"

Fueron mucho más explícitas las voces republicanas: “Nos han negado los cuatro votos. ¿Qué credibilidad les queda cuando aquello a lo que se habían comprometido se ha esfumado?”, se preguntó un alto cargo del partido que apenas podía disimular su enorme enfado.

El clima de la reunión fue tenso. Así, por ejemplo, la diputada de Junts Míriam Nogueras lanzó mensajes extraordinariamente críticos con ERC. Los posconvergentes parecen haber pasado ya a la ofensiva pese a la mano que formalmente tendió la 'consellera' y portavoz del Govern, Meritxell Budó.

El enojo puigdemontista es también es monumental y dirigentes territoriales del partido afirman sin tapujos que, en la consulta interna anunciada por la dirección para definir la posición definitiva, optarán claramente por no facilitar los votos a Aragonès. Consideran que sería un mal negocio permitir un Govern con un acuerdo con los 'comuns' y en el que no estuviera JxCat. Eso sí, en la reunión con ERC, los negociadores de Junts ni siquiera tuvieron en cuenta la consulta interna y ya dieron por hecho el portazo a Aragonès.

Sintonía entre 'comuns' y republicanos

Previa al cónclave con los posconvergentes, los republicanos se vieron con En Comú Podem. Y esta segunda reunión entre ambas partes terminó como la primera: con buenas sensaciones, avances y la voluntad mutua de que las conversaciones lleguen a buen puerto lo antes posible. Los dos partidos se comprometieron a crear un grupo de trabajo para concretar los puntos que tendría un posible acuerdo, que en todo caso se cimentaría en los ejes que los 'comuns' trasladaron el lunes a los republicanos: transición ecológica, salud, economía, feminismo y diálogo Catalunya-España.

Fuentes de En Comú Podem no ven ningún obstáculo insalvable para alcanzar un pacto y solo ponen una "línea roja": que en el futuro Govern no esté JxCat. Los 'comuns' preferirían tener 'consellers', pero no se cierran a la idea de apoyar un Govern de ERC en solitario, como pretenden los republicanos.

Noticias relacionadas

En cualquier caso, todos son muy conscientes de que en la negociación hay un 'elefante' invisible: el partido de Carles Puigdemont. "Siguen teniendo el inicio de la legislatura en sus manos", recuerdan fuentes de la negociación. Para iniciar el mandato con un Govern de ERC en minoría, Aragonès necesita que al menos cuatro diputados de JxCat se abstengan, además del apoyo de los 'comuns' y la CUP.

La reunión sirvió también para calmar la disputa que se había abierto durante el día entre republicanos y 'comuns'. El origen estuvo en unas palabras de Jaume Asens, jefe de filas de Podemos en el Congreso dando alas a un acuerdo exprés porque en la hoja de ruta de ERC para esta legislatura "no está conseguir la independencia". Salieron a responderle tanto Gabriel Rufián como la secretaria general adjunta de ERC, Marta Vilalta. Esta fue la más dura: "La independencia de Catalunya es el objetivo de ERC ahora y siempre hasta que lo alcancemos. Nosotros no abaratamos los sueños como habéis hecho vosotros con lo que fue el 15-M", escribió en Twitter.