Quinta fuerza

Iglesias abandona la política tras estrellarse en Madrid

  • El candidato de Unidas Podemos deja todos sus cargos, internos e institucionales, y pide "feminizar" los liderazgos del partido

  • El ya exlíder morado lamenta haberse convertido en el "chivo expiatorio de los afectos más oscuros"

Iglesias dimite de todos sus cargos tras el fracaso de la izquierda en Madrid. / EFE / KIKO HUESCA / VÍDEO: EFE

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Pablo Iglesias abandona la política. Al completo. Apenas siete años después de que ganara un escaño en el Parlamento Europeo, el último fundador de Podemos que permanecía en el partido lo deja y no cogerá su acta de diputado en la Asamblea de Madrid. La causa, explicó, son los desastrosos resultados que ha obtenido en las elecciones del 4-M: tan solo 10 escaños; la quinta fuerza, por detrás de Vox . "Dejo todos mis cargos. Dejo la política entendida como política de partido e institucional", sentenció cerca de las 23:30 horas, arropado por los aplausos de los miembros de su candidatura y de la cúpula del partido. 

Tras una noche amarga en la que los morados mejoraron los resultados que obtuvieron en 2019, pero se quedaron muy lejos de lograr unos números que respaldaran como acertada la marcha de Iglesias del Gobierno para ser candidato al 4-M, el exvicepresidente reunió de urgencia a la ejecutiva de su partido. La decisión que tomó fue clara: "Cuando uno deja de ser útil tiene que saber retirarse". Según explicó, la alta participación de esta jornada electoral no resultó beneficiosa para la izquierda, como se esperaba, y mucho menos para la formación morada que se quedaba con un 7,2 % de los votos. El problema, por tanto, podía ser su figura.

"Creo que es evidente que a día de hoy, estos resultados lo dejan claro: no contribuyo a sumar. No soy una figura política que pueda contribuir a que en los próximos años nuestra fuerza política consolide su peso institucional", subrayó. "No sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui. Hasta siempre", fueron las últimas palabras -extraídas de la canción 'El necio', del compositor cubano Silvio Rodríguez- que pronunció desde el atril de la sede de Podemos antes de que sus compañeros estallaran en un aplauso que se prolongó durante varios minutos.

"No sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui. Hasta siempre", se despide el exvicepresidente citando a Silvio Rodríguez. 

Los malos resultados en los comicios no son el único factor que ha impulsado a Iglesias a abandonar la política. El exvicepresidente, que llevaba tiempo cansado de las protestas diarias ante su casa, denunció hasta en dos ocasiones el haberse convertido "en un chivo expiatorio que moviliza los afectos más oscuros, más contrarios a la democracia". En este sentido, señaló que la campaña electoral ha traído consigo un "incremento de la agresividad sin precedentes tanto del PP, como de la ultra derecha" y una "normalización de los discursos fascistas".

La izquierda madrileña

"Creo que hemos fracasado, hemos estado muy lejos de sumar una mayoría suficiente para armar un Gobierno decente", admitió Iglesias antes de anunciar su salida de la política. Incluso, llegó a calificar los resultados del PP de Isabel Díaz Ayuso de "impresionantes" a la par que "trágicos", aunque no le quedó otra que reconocer que "es indudable que es lo que ha votado la mayoría de la ciudadanía madrileña con una participación, además, histórica".

En este sentido, hizo hincapié en que los resultados de la izquierda "siguen siendo una suma insuficiente para ser una alternativa de Gobierno a la derecha" y señaló a sus dos aliados: Ángel Gabilondo y Mónica García. Del primero, apuntó tan solo que "ha perdido muchos escaños" -el PSOE ha pasado de 37 a 24 diputados- y a la segunda le envió sus felicitaciones por su "resultado magnífico" -Más Madrid ha superado a los socialista en votos y García será la líder de la oposición en Madrid-.

El relevo

A la vista de las encuestas de las últimas semanas, la salida de Iglesias de la política, al menos de la institucional parecía previsible tanto dentro como fuera de Unidas Podemos si no se conformaba un Gobierno de izquierdas. "No seré un tapón para la renovación de liderazgos", dijo Iglesias dando el pistoletazo de salida a un nuevo proceso interno en Podemos para elegir al futuro secretario general del partido. El propio Iglesias señaló a la actual vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, como su sucesora en el Gobierno de coalición.

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No obstante, la política gallega no es militante de Podemos, por lo que no podría presentarle para suplirle a nivel interno. Se abre así la búsqueda del próximo líder. "Podemos debe trabajar nuevos liderazgos sin ningún tapón, sin ninguna figura que pueda contribuir a ensombrecer o a determinar esos nuevos liderazgos", insistió Iglesias antes de matizar que deben cumplir con una promesa: "la feminización de nuestra propuesta política".