Altercados por el encarcelamiento de Hasél

El vandalismo y los saqueos se adueñan de las protestas en Barcelona

  • Una numerosa concentración pacífica deriva de nuevo en actos vandálicos y asaltos a tiendas de grupos de jóvenes

  • Interior trata de calmar los ánimos de los sindicatos policiales citándolos a una reunión extraordinaria

Manifestación en Barcelona por la detención de Pablo Hasel.

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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

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Barcelona ha registrado este sábado la quinta noche consecutiva de altercados violentos por parte de manifestantes jóvenes que han protagonizado actos vandálicos y enfrentamientos con los Mossos d'Esquadra. La Policía catalana ha vuelto a utilizar proyectiles de foam en la zona de Lesseps para contener a los manifestantes. Grupos minoritarios de asistentes a la protesta saquearon comercios, incendiaron objetos frente al edificio de la Bolsa y reventaron vidrios del Palau de la Música catalana.

La concentración inicial de este sábado en la plaza de la Universitat, en protesta por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, había acogido a unas 6.000 personas, según cifras de la Guardia Urbana; con un ambiente inicialmente festivo. Los congregados eran mayoritariamente jóvenes pero también participaron ciudadanos de todas las edades. Antonio, de 64 años, mostraba su apoyo a los jóvenes manifestantes: "Estamos hartos, lo que hemos visto estos días es una vergüenza y las cosas tienen que cambiar. Yo ya luché hace años y ahora les toca a ellos, pero vengo a apoyarles".

La jornada se saldó esta vez con nueve detenidos en Catalunya: seis en Barcelona, dos menores en Tarragona y uno en Lleida.

Tensión también política y sindical

Esta nueva tanda de acciones vandálicas tiene lugar en un contexto de máxima tensión entre los sindicatos de Mossos d'Esquadra y sus mandos frente a la posición política del 'conseller' de Interior, Miquel Sàmper y de su partido, Junts per Catalunya, que han criticado abiertamente el actual modelo de seguridad ciudadana de la policía autonómica y han exigido cambios inmediatos. También ERC, pese a que en un tono más templado, se ha abierto a poner al día la actuación de los Mossos. Todo ello en el contexto de las negociaciones para formar un nuevo Govern, en las que la CUP es de nuevo decisiva matemáticamente.

Este domingo tendrá lugar una reunión de urgencia entre Interior y los representantes sindicales del cuerpo policial, que denuncian haber sido abandonados por los responsables políticos de Interior ante los altercados de estos días. Los agentes y los mandos defienden su actuación y denuncian la extrema violencia contra los Mossos de parte de los manifestantes y ponen como ejemplo el lanzamiento de piedras y los destrozos en la comisaría de Vic, entre otros.

El uso de los proyectiles de foam, como en los altercados de este sábado, también está sobre la mesa. Los Mossos denuncian escasez de medios mientras la CUP exige la supresión de este método, cuestionado también por los 'comuns'.

Motos por el suelo durante la quinta noche de disturbios por las protestas en apoyo a Pablo Hasél.

/ Jordi Cotrina

Cargas policiales entre Gràcia y Lesseps

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Esta convocatoria inicialmente reivindicativa derivó en diversas acciones vandálicas de pequeños grupos de manifestantes, que realizaron destrozos en comercios, entidades bancarias y edificios públicos en distintos puntos de la ciudad, al margen de la convocatoria oficial. Un grupo se desplazó hacia la Via Laietana y provocó destrozos en el Palau de la Música. Otros provocaron desperfectos en torno a la calle Diputació con Pau Claris, tumbando contenedores para usarlos a modo de barricada. De nuevo se han producido saqueos a comercios, entre ellos los de las firmas Nike, Puma, Versace o Diesel, en el Passeig de Gràcia de la capital catalana. También la Bolsa fue objeto de un ataque, en el Paseo de Gracia.

La columna de manifestantes, con correcalles ante el enfrentamiento con los Mossos d'Esquadra, se fue desplazado desde esta arteria principal de la ciudad hacia el barrio de Gracia. Fue allí donde los Mossos actuaron con más contundencia, disparando proyectiles de foam y encapsulando a los manifestantes en la transición entre Gràcia y Plaza Lesseps. Los agentes antidisturbios cargaron con contundencia contra un nutrido grupo de personas, apenas dejando espacio para que los interceptados salieran por las callejuelas anexas a la calle de Gran de Gràcia. Como en las jornadas precedentes, la violencia cesó a medida que se acercaba el toque de queda, a las diez de la noche.