Corrupción

La Guardia Civil acredita un pelotazo de Zaplana de 3,4 millones

  • Los investigadores del caso Erial confirman a través de las agendas del exministro las reuniones con el promotor de la urbanización y su interés por la parcela

  • Su amigo de la infancia gestionó la compra en privado

Eduardo Zaplana en los juzgados de la Ciudad de la Justicia de Valencia, en una imagen de archivo.

Eduardo Zaplana en los juzgados de la Ciudad de la Justicia de Valencia, en una imagen de archivo. / Miguel Lorenzo

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Laura Ballester

El grupo de delitos económicos contra la administración de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha acreditado paso a paso el pelotazo urbanístico que presuntamente dio Eduardo Zaplana cuando aún era diputado y portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados. Una operación inmobiliaria fuera de toda lógica comercial que presuntamente hizo ganar al también expresidente de la Generalitat 3,4 millones de euros en una simple operación de compraventa de un solar.

Aunque no era cualquier solar. Se trataba de una parcela en la exclusiva urbanización La Finca de Pozuelo de Alarcón construida a partir de los años 80 por el empresario Luis García Cereceda, fallecido en el año 2010. En la Finca han residido personajes como Cristiano Ronaldo, Alejandro Sanz o el cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa.

Toda la operación inmobiliaria se realizó a través de la empresa Costera del Glorio SL, representada por Joaquín Barceló, amigo de juventud de Zaplana, miembro de la Peña Picarol, ex alto cargo del Consell en el área de Turismo y de Terra Mítica, el proyecto faraónico impulsado por el exjefe del Consell.

La compraventa de la parcela de La Finca se inició mediante un contrato privado entre Costera del Glorio SL -representada por Joaquín Barceló- y la Urbanizadora Somosaguas SAU para la compraventa de una parcela con edificación por 2,1 millones de euros que se pagarían en siete plazos: el primero de 192.924,88 euros y el resto a razón de 320.539,90 euros.

Confirmación en los anuarios

La confirmación de que Zaplana estaba detrás de esta operación urbanística ha sido ratificada por la Guardia Civil por varias vías. Una a través de las agendas desde 1995 hasta 2017 -excepto el año 2000- incautadas al exministro en su despacho de Telefónica.

Se trata de reuniones que estarían relacionadas con la compra de la parcela de La Finca a las que asistieron, según reflejó Zaplana en su agenda, el propio exministro, el empresario Luis García Cereceda, el periodista Luis Herrero y Joaquín Barceló, identificado como «Pachano» en las anotaciones.

Este hallazgo fue lo que motivó la declaración ante la Guardia Civil y en sede judicial del periodista Luis Herrero (amigo de Zaplana y consejero de una de las empresas de Cereceda) y de Joaquín Torres, el «arquitecto de los famosos», que diseñó la urbanización y era un estrecho colaborador de Cereceda.

Ambos confirmaron en sus declaraciones las sospechas que los investigadores del caso Erial tenían en este asunto. Que la compraventa del terreno en La Finca fue una operación especulativa que supuestamente permitió a Zaplana ganar 3,4 millones de euros.

Aunque el objetivo inicial parecía que era otro ya que, según reveló Herrero a los investigadores del caso Erial, la intención inicial era adquirir una vivienda con unas características concretas y que tuviera piscina para facilitar la rehabilitación sin salir de casa del hijo de Zaplana y Rosa Barceló, fallecido en 2011. Aunque la compra del terreno nunca se llegó a finiquitar. La empresa de Barceló, Costera del Glorio SL, hizo tres pagos a la empresa de Cereceda: 192.924,88 euros el 4 de enero de 2005; 329.563,10 euros el 4 de enero de 2006; y 340.285,16 euros el 4 de enero de 2007.

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Parte de estos fondos tendrían un origen ilícito ya que la Guardia Civil ha podido acreditar que parte de este dinero procedía de una cuenta particular de Barceló a nombre de otra mercantil, Medlevante, donde la familia Cotino ingresó fondos desde Luxemburgo a través de la empresa Imison International.

Por último, el 23 de mayo de 2007 la empresa Costera del Glorio cede los derechos sobre la parcela urbana y la unifamiliar a la urbanizadora que se la había vendido dos años antes, pero por un precio muy superior. Urbanizadora Somosaguas pagó a Costera del Glorio 4.313.844,93 euros, según la factura requisada a Joaquín Barceló durante el registro de su vivienda. Una operación que, en solo dos años, generó una plusvalía de 3.451.071, 79 euros y que Zaplana y Barceló deberán aclarar en sede judicial.

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