Entrevista al 'conseller' d'Acció Exterior, Relacions Institucionals i Transparència

Bernat Solé: "Votar el 14-F es una irresponsabilidad, pero lo tenemos todo preparado"

  • "Con mi inhabilitación ni ganan los tribunales, ni gana el Estado, ni gana Catalunya; pierde la democracia"

  • "No tenemos motivos para formular un nuevo decreto [para aplazar los comicios] porque no sabemos la resolución del fondo de la cuestión"

  • "No podemos supeditar las restricciones exclusivamente a la celebración de las elecciones"

Bernat Solé, ’conseller’ d’Acció Exterior, Relacions Institucionals i Transparència.

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El 'conseller' d'Acció Exterior, Relacions Institucionals i Transparència Bernat Solé (Agramunt, 1975) atiende a EL PERIÓDICO al final de una dura jornada en la que ha recibido dos varapalos judiciales del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC).

En esta semana clave para las elecciones, usted ha sido condenado por desobediencia grave a un año de inhabilitación y a una multa de 16.800 euros por el referéndum del 1-O. La sentencia no es firme, pero no puede concurrir a los comicios catalanes.

Parece que no es casual que el mismo día se alarguen las medidas cautelares de unas elecciones y salga la sentencia que me afecta como candidato a una lista electoral. Más allá de ver una intención, lo que es una realidad es que las dos han aparecido el mismo día.

¿Qué alegará en su recurso?

La argumentación que hay en la sentencia no responde a mi actuación el 1-O. Yo estuve al lado de la ciudadanía y eso nunca puede ser objeto de una inhabilitación, de un delito de desobediencia. Nunca se debería haber llegado a este punto. Con la sentencia de hoy nadie gana. Ni ganan los tribunales, ni gana el Estado, ni gana Catalunya. Pierde todo el mundo, pierde la democracia.

El TSJC ha decidido mantener las elecciones, por ahora, el 14 de febrero. ¿Se está a tiempo para garantizar que se vota con seguridad?

Lo tenemos todo preparado, como no puede ser de otra forma. Ahora bien, es una irresponsabilidad que las elecciones se acaben celebrando el 14 de febrero porque tenemos que tener en cuenta que pondremos a 5,5 millones de personas en la calle con la situación epidemiológica que tendremos, con el riesgo que esto puede suponer.

¿No cree que cae en contradicción cuando dice que los protocolos para las elecciones están bien hechos para seguir adelante con las elecciones y advierte de que el 14-F es un riesgo para la salud pública?

Hemos trabajado y seguiremos trabajando para que los colegios sean seguros. Ahora bien, insisto: tener 5,5 millones de personas de forma presencial el día de la jornada electoral es un riesgo y es una irresponsabilidad. Y esto afecta a la percepción de la gente de cara a la seguridad. Insistimos en que la mejor fecha es el 30 de mayo.

Si las previsiones de la pandemia son tan malas, ¿por qué no se han endurecido las restricciones?

Las medidas que toma el Govern, en este caso las que acuerda el Procicat, siempre están pensadas para garantizar la salud de la ciudadanía y para encontrar el equilibrio entre la actividad social y económica. No podemos supeditar estas medidas exclusivamente a la celebración de las elecciones.

Las alegaciones que ha presentado la Generalitat no han convencido a los magistrados y la oposición dice que el decreto del Govern es una "chapuza". ¿La decisión del TSJC da la razón a la oposición?

El TSJC no ha entrado en el fondo de la cuestión, ni sobre la argumentación de la Generalitat ni sobre la formulación de este decreto. Simplemente son unas medidas cautelares. Cualquier decisión de la Generalitat tiene una robustez jurídica y es evidente que los informes que han elaborado los respectivos departamentos y, sobre todo, la Comissió Jurídica Assessora responde a un conocimiento de la situación que puede haber el 14 de febrero.

¿La Generalitat contempla elaborar un nuevo decreto?

No tenemos motivos para formular un nuevo decreto porque no sabemos la resolución del fondo de la cuestión. Cuando el TSJC se pronuncie, será cuando la Generalitat deberá tomar sus decisiones. Lo que está claro es que es una irresponsabilidad que a día de hoy la ciudadanía no tenga certezas, y por eso pedimos celeridad máxima [al TSJC] a la hora de tomar esta decisión.

¿Cree que el PSC ha puesto trabas al Govern?

El PSC ha sido incoherente. Por la mañana, [Salvador] Illa nos hablaba como ministro y nos decía que teníamos que tomar medidas porque la situación epidemiológica era de una gravedad extrema, y por la tarde, nos hablaba como candidato del PSC y nos pedía que las elecciones se pudiesen celebrar el 14 de marzo u en otra posible fecha que, desde el punto de vista epidemiológico, no tenía ningún argumento.

¿Planteará nuevas medidas hasta el día que se celebren las elecciones?

Estamos abiertos a cualquier propuesta, como lo hemos estado desde el primer día convocando la mesa de partidos. En estos momentos, los protocolos incorporan la mayoría de las medidas que se pueden implementar, por no decir todas. Hemos buscado todos los límites, todo el espacio que nos permitía este corsé legislativo en el que estamos. La ley electoral no permite algunas de las propuestas que algunas formaciones políticas están poniendo sobre la mesa y, por lo tanto, tenemos que transmitir un mensaje de certeza y responsabilidad. No podemos generar unas expectativas a partir de propuestas que sabemos que, desde el punto de vista, legislativo no son posibles, como el voto anticipado, las urnas móviles o el voto electrónico. Por lo tanto, cuando alguien está proponiendo estas medidas hace un flaco favor a la certeza.

¿Qué porcentaje de abstención podría cuestionar la legitimidad de las elecciones?

No ponemos cifras, pero está claro que para que unas elecciones sean legítimas, tienen que contar con una participación asimilable a cualquier otra elección de las mismas características, teniendo en cuenta que unos comicios en plena pandemia, evidentemente, pueden tener una ligera reducción de la participación.

¿Se sintió interpelado por Josep Costa (JxCat) cuando pidió dimisiones?

Habría que preguntarle Costa. Lo que está claro es que mi departamento ha hecho todo su trabajo y todas las decisiones que ha tomado han contado con el consenso de todas las formaciones políticas, y en ningún caso esto puede ser cuestionado porque cuestionaría el consenso.

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ERC pedía pactar con el entonces 'president', Quim Torra, la fecha de las elecciones. ¿La situación en la que nos encontramos hoy es consecuencia de no haber pactado esta fecha en su momento?

Desde ERC siempre hemos insistido en la necesidad de celebrar unas elecciones en este periodo de máxima complejidad y de interinidad. Ahora bien, la prerrogativa de convocar elecciones corresponde al 'president' y esto es un valor que no podemos menoscabar de su figura. En este caso, el 'president' tomó la decisión que tomó y las elecciones que tenemos son fruto de este mecanismo automático a partir de la inhabilitación del 'president'. Todos aquellos países que han podido celebrar las elecciones han podido elegir esta ventana de seguridad y la mejor fecha para celebrar las elecciones. En el caso de Catalunya esto no ha sido posible, son elecciones fruto de este mecanismo automático.