Incertidumbre sobre la fecha electoral

Salut prevé que las cifras de la pandemia empeoren en vísperas de las elecciones en Catalunya

  • El pico de contagios por coronavirus se sitúa a las puertas de la campaña electoral y la mayor ocupación de camas uci se prevé pocos días antes del llamamiento a las urnas

Papeletas, en un colegio electoral.

Papeletas, en un colegio electoral.

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La maquinaria electoral en Catalunya ya está en marcha, pese a que las previsiones epidemiológicas dibujan el pico de contagios de la tercera ola a las puertas de la contienda prevista para el próximo 14 de febrero. El Govern y los partidos con representación parlamentaria se volvieron a reunir este lunes para cerrar algunos flecos de la logística diseñada para que se pueda votar con todas las garantías sanitarias, pero no será hasta el viernes cuando se tome una primera decisión sobre la continuidad del proceso electoral, que podría ser revisada antes del inicio de la campaña, el 29 de enero.

El Departament de Salut presentó en el encuentro de la mesa de partidos un informe con predicciones elaborado por el grupo de biología computacional BIOCOMSC, en colaboración con la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries (AQuAS) y el Sistema d'Informació dels Serveis d'Atenció Primària (SISAP), que asegura que se llegará al pico de contagios unos días antes del inicio de la campaña electoral, y que el pico de presión asistencial se alcanzará pocos días antes de la jornada de votación.

El documento evita pronunciarse sobre un aplazamiento, pero esboza un panorama epidemiológico complicado el 14 de febrero. El primer escenario, el más optimista, prevé el pico de nuevos casos de covid el 20 de enero con entre 4.500 y 5.000, y el pico de ocupación de las ucis el 4 de febrero con 640 pacientes ingresados.

El segundo escenario, más crítico, apunta que el 20 de enero los positivos podrían llegar a los 6.000 casos al día y que el 10 de enero, cuatro días antes de las elecciones, se llegaría al pico de ocupación de las ucis, con hasta 850 pacientes. El 14 de febrero habría, según el peor pronóstico, 840 pacientes ingresados en las ucis y entre 4.500 y 5.000 contagios diarios, mientras que según la estimación más favorable habría 3.000 casos diarios y 610 ingresados.

Médicos y científicos piden un aplazamiento

El documento recuerda que no se descarta una aceleración de la propagación del virus debido a la cepa británica, a las altas temperaturas y a la imposibilidad de cortar las cadenas de contagio por el difícil rastreo que requiere un elevado número de positivos. "Las predicciones epidémicas y de presión asistencial hacen poco probable que, en base a criterios de salud pública, se puedan tomar medidas que supongan una desescalada muy significativa respecto a la situación actual", subraya el texto.

Ante el avance del coronavirus, médicos y científicos catalanes como Bonaventura Clotet, Daniel Prieto-Alhambra, Antoni Trilla, Magda Campins y Josep Maria Jansà defendieron en RAC-1 posponer las elecciones catalanas hasta que se estabilice la situación de la pandemia, algo que consideran que no sucederá hasta verano o finales de año. La Generalitat, por ahora, mantiene lo dicho: sólo una restricción absoluta de la actividad social y un confinamiento total suspenderá la cita electoral.

En una rueda de prensa telemática, la 'consellera' de Salut, Alba Vergés, admitió que es "muy difícil predecir la epidemia a muchos días vista", pero indicó que "lo que es seguro es que Catalunya estará con alta incidencia de virus, una presión asistencial evidente y medidas restrictivas".

Todo igual de momento

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Desde el Ejecutivo catalán insisten en que la cita con las urnas no corre peligro mientras las fuerzas políticas piden actuar con "claridad" y "diligencia" para aclarar cuanto antes si los catalanes serán llamados a votar en un mes. En el caso de que se decrete un aplazamiento, los grupos de la oposición presionan para que se dicte atendiendo a criterios sanitarios que nada tengan que ver con injerencias partidistas, que sea de mutuo acuerdo y vinculado al anuncio de una nueva fecha.

Ahora bien, esa decisión generaría de todas formas un debate sobre la idoneidad no sólo por la situación epidemiológica, sino porque las elecciones fueron convocadas de forma automática tras la inhabilitación del entonces 'president', Quim Torra.